FRANKENSTEIN o EL PROMETEO MODERNO - La traducción definitiva al español
Descubre la obra maestra del terror gótico en una traducción que captura por primera vez la verdadera esencia de Mary Shelley
Esta nueva traducción de Frankenstein representa un hito en la literatura española. Por primera vez, los lectores hispanohablantes pueden experimentar la brillantez literaria de Mary Shelley sin las limitaciones de traducciones anticuadas que han dominado el mercado durante décadas.
¿Por qué esta traducción es diferente?
Julia J. Santander ha creado una versión que respeta tanto la elegancia del español clásico como la accesibilidad moderna, manteniendo la riqueza filosófica y el poder emocional del original inglés. Cada matiz del estilo de Shelley ha sido cuidadosamente preservado, desde las cartas árticas de Walton hasta los monólogos devastadores de la criatura.
La historia que cambió la literatura para siempre
En el verano de 1816, una joven de apenas 18 años creó no solo la primera obra genuina de ciencia ficción, sino también una reflexión profunda sobre la responsabilidad científica, el aislamiento social y la naturaleza fundamental de la humanidad. Frankenstein no es solo la historia de un monstruo, sino un análisis penetrante de lo que nos hace humanos.
Introducción histórica completa sobre el origen de la obraNotas contextuales que enriquecen la comprensiónEl texto íntegro respetando la estructura original de 1818Esta edición permite redescubrir una obra que ha sido malinterpretada por adaptaciones populares. La criatura de Shelley no es el monstruo torpe del cine, sino un ser elocuente y filosóficamente complejo que cita a Milton y reflexiona sobre su existencia.
Una traducción que honra el genio de Mary Shelley
Por fin, una versión en español que hace justicia a una de las novelas más influyentes de la literatura occidental.
Frankenstein o el moderno Prometeo es una obra que va mucho más allá de la clásica historia de terror que la cultura popular nos ha vendido. Tras leerla, me pareció un libro sumamente interesante y conmovedor.
Uno de los mayores logros de Mary Shelley es su capacidad para humanizar a los protagonistas. El libro no busca crear un villano plano, sino que intenta hacernos entender las dos caras de la moneda: las perspectivas de Víctor Frankenstein y de su creación. Sorprendentemente, encontramos similitudes entre ambos; los dos son seres apasionados, con sus propios temores y una fascinación profunda por el conocimiento, ya sea a través de la ciencia, en el caso de Víctor, o del arte y el lenguaje, en el caso de la criatura.
La novela funciona como un espejo psicológico. Más que asustar con monstruos, te deja pensando en preguntas filosóficas profundas: ¿Qué es aquello que más tememos? ¿Qué sucede cuando la ambición nos ciega?
El final nos invita a una reflexión inquietante sobre la naturaleza humana: nos hace cuestionar qué pasaría si lográramos nuestros deseos más oscuros, o qué sucedería si falláramos. La autora sugiere que, a veces, no es el miedo lo que nos destruye, sino la obsesión y la soledad lo que verdaderamente nos puede volver locos.
Frankenstein o el moderno Prometeo es una obra que va mucho más allá de la clásica historia de terror que la cultura popular nos ha vendido. Tras leerla, me pareció un libro sumamente interesante y conmovedor.
Uno de los mayores logros de Mary Shelley es su capacidad para humanizar a los protagonistas. El libro no busca crear un villano plano, sino que intenta hacernos entender las dos caras de la moneda: las perspectivas de Víctor Frankenstein y de su creación. Sorprendentemente, encontramos similitudes entre ambos; los dos son seres apasionados, con sus propios temores y una fascinación profunda por el conocimiento, ya sea a través de la ciencia, en el caso de Víctor, o del arte y el lenguaje, en el caso de la criatura.
La novela funciona como un espejo psicológico. Más que asustar con monstruos, te deja pensando en preguntas filosóficas profundas: ¿Qué es aquello que más tememos? ¿Qué sucede cuando la ambición nos ciega?
El final nos invita a una reflexión inquietante sobre la naturaleza humana: nos hace cuestionar qué pasaría si lográramos nuestros deseos más oscuros, o qué sucedería si falláramos. La autora sugiere que, a veces, no es el miedo lo que nos destruye, sino la obsesión y la soledad lo que verdaderamente nos puede volver locos.
Nunca imaginé quedar así atrapado en la traducción de un clásico como este al español, en la edición más barata que encontré en una librería de usados. La forma popular de aquel siglo de contar en epístola hechos narrados, la historia dentro de la historia, y los sucesos que se anticipan todo el libro producen un fuerte magnetismo hacia delante, pero creo que finalmente es la criatura, cuando toma la voz, la que termina de completar el corazón de la novela: una tragedia romántica, una nueva versión, tal vez la más influyente de los últimos 200 años, de los viejos temas, del castigo que recibe el humano por su hubris, del desafío del hijo al padre y de la responsabilidad del creador frente a lo creado.