Un libro que invita a observar el mundo de una manera distinta y a plantearnos si es o no posible encontrar cierto consuelo en el conocimiento que nos ofrece la ciencia.
¿Cuándo y por qué el humo de un cigarrillo deja de ascender uniformemente y se convierte en volutas desordenadas? ¿Tienen algo en común la mecánica cuántica y la meditación? ¿Por qué se forman remolinos en el río tras el pilar de un puente? ¿Qué partes del universo no conocemos y qué lugar ocupamos en él? ¿En qué se parecen una nave espacial y una piedra que haces saltar sobre el agua? ¿Tiene realmente la ciencia respuestas para todo?
De lo concreto a lo filosófico, de la deslumbrante belleza de algunos modelos científicos a lo entrañable de una conversación con un hijo, Una apacible turbulencia nos invita a observar el mundo de una manera distinta, a plantearnos si es o no posible encontrar consuelo en el conocimiento que nos ofrece la ciencia y si hay otra realidad más allá de la que presentan los modelos científicos. En este libro tan ameno como original, Antonio Ayuso comparte con el lector sus saberes en la materia y le propone una particular exploración, entre lo empírico y lo trascendente, sobre las eternas preguntas que conforman la experiencia humana.
«Solidez científica potenciada por una gran fuerza narrativa, creativa y poética. Si no vuelas con este libro es que estás muerto.» Rosa Montero
«En una clave maravillosamente mágica y científica, viajando desde la aeronáutica a la sincronicidad de las almas, Una apacible turbulencia nos descubre que contra el infinito de la muerte solo existe el infinito del amor.» Agustín Fernández Mallo
«Antonio Ayuso consigue que ciencia y filosofía salgan a nuestro encuentro y nos ayuden a entender de qué respuesta es pregunta el universo.» Montero Glez
Si bien el libro es interesante, no dejan de ser el desarrollo de diferentes lecciones de física para los no duchos en esta materia (como aquí el servidor). Si bien el inicio prometía y se ven chispas de luz que se asomaban de vez en cuando (como el suelo de la mudanza o el dibujo de Héctor), no he acabado de encontrar esos desengaños e intuiciones, esas dudas que podrían haber hecho más interesante el libro. Esas dudas e inquietudes que le surgen al autor y a su hijo sobre la infinitud, como a todos supongo, no me parece que hayan tenido el desarrollo que esperaba. Si bien entiendo que el libro no deja de ser una conversación tras los desvelos e inquietudes existenciales de padre e hijo, yo no he encontrado ese bálsamo. Aun así me quedo con algunas lecciones de física aprendidas. Ya no me estallará la cabeza al intentar entender cómo puedan volar moles como los aviones, creo.
Antonio mezcla ciencia, poesía y filosofía en un cóctel dificil de explicar pero muy sencillo de tomar (leer)
Parece que a él le resulta más sencillo explicar como funciona la mecánuca de fluidos a alguien como yo, que no tiene ni idea de física, que a mi explicar la Mezcla de sentimientos al leer.
Un libro que me ha encantado, que recomendaría sin duda y que ha cosneguido que estos últimos días, ppr lo menos una vez cada tanto haya pensado en la inmensidad del universo como medida de la importancia de las cosas.
Este libro se inscribe en la corriente de divulgación con mirada humanista, similar a obras de Carlo Rovelli o Jorge Wagensberg, pero con un enfoque más personal y confesional. Lo que lo distingue es la mirada de un ingeniero aeroespacial que, desde la práctica técnica, se abre a la filosofía y la poesía.
En un momento en que la literatura contemporánea busca tender puentes entre disciplinas, Una apacible turbulencia ofrece una lectura que invita a pensar la ciencia como experiencia vital y no solo como acumulación de datos. Es un libro que dialoga con las inquietudes actuales: la necesidad de sentido, la fragilidad de las certezas y la belleza de lo efímero.