UNA BIOGRAFÍA REVELADORA DEL NUEVO PAPA LEÓN XIV, TRAZADO DESDE SU VOCACIÓN MISIONERA EN AMÉRICA LATINA HASTA SU ELECCIÓN COMO LÍDER GLOBAL DE LA IGLESIA.
Aires de cónclave, humo blanco, un nuevo papa. En 2025, la elección de Robert Prevost como León XIV marcó un hito para la Iglesia cató un pontífice cuya vida encarna un puente entre culturas y continentes en un mundo fragmentado. ¿Quién es el sucesor de Francisco y qué huellas de su pasado iluminarán el rumbo de su pontificado?
En estas páginas, la periodista Elise Ann Allen —corresponsal en Roma del portal especializado Crux— traza un perfil completo e inédito del nuevo pontífice. Desde su infancia en Chicago y su temprana vocación como agustino hasta sus años como misionero en el Perú y su papel clave en el Vaticano como responsable de los obispos, Allen revela las experiencias que forjaron su carácter y lo consagraron como líder espiritual y ciudadano del mundo. Testimonios de allegados en Estados Unidos, Perú y Roma completan este retrato humano y cercano de una figura que hoy guía a la Iglesia en tiempos de incertidumbre y polarización.
El libro culmina con un documento la primera entrevista que León XIV concede oficialmente como papa. En un diálogo profundo y revelador, el nuevo pontífice comparte sus prioridades, sus convicciones y su visión para el futuro de la Iglesia.
«Elise Ann Allen nos ha regalado un retrato magistral y sorprendentemente íntimo de nuestro nuevo papa, fruto de una exhaustiva investigación y de decenas de entrevistas sobre el terreno, incluida una Con el propio papa. Un logro extraordinario».
Austen Ivereigh, biógrafo del papa Francisco
«Desde su condición de reportera vaticanista, la tenacidad de Elise Ann Allen y su búsqueda rigurosa de la verdad ayuda a desentrañar las campañas maliciosas vertidas contra el sucesor de Jorge Bergoglio y hacen de esta publicación una fuente decisiva para comprender el inicio del pontificado de un agustino que descubrió su vocación religiosa en el Perú».
Pedro Salinas
«Allen, con la necesaria distancia de una testigo foránea, logra distinguir los resquicios de esperanza que a menudo somos incapaces de ver, esculpiendo la silueta de un pontífice convencido de la labor de una Iglesia comprometida en sanar las heridas de la violencia, la miseria y los abusos sexuales que dañan a tantos hermanos en nuestra región. León XIV sabe que la oscuridad persiste, pero también reconoce la terquedad de la luz».
Me ha costado mucho escribir esta reseña pues acabé el libro hace semanas y vengo retrasando estos comentarios por mera prudencia. Elise Ann Allen ofrece un perfil biográfico de Robert Prevost acompañado de dos entrevistas recientes que, por ser la primera vez que el Papa toma postura en temas de Iglesia, son muy interesantes. A juicio de este lector el relato de la biografía del Papa resulta poco profundo y, lo peor, sesgado. Me sorprende que la autora sea tan deudora de un análisis superficial (como el análisis que hace de la teología de la liberación) y repleto de lugares comunes. Es criticable tambien el afán de contraponer las diferentes formas de abordar el gobierno de una diócesis entre "sociales" y "conservadores". Quizá Allen conoce poco la vida generosa de tantos obispos que bajando al barro desde el primer día han trabajado e insistido en la vida sacramental. El propio Papa insiste en que estas cuestiones son complementarias, pero el relato de la autora, quizá por haberse fijado sólo en algunos testimonios, no refleja esta visión integradora. Mi consejo: leer las entrevistas y no darle valor al relato biográfico.
Este es un libro que inspira desde la primera página. La autora logra un retrato vivo, equilibrado y profundamente humano del papa León XIV, mostrando no solo su misión como pontífice, sino también su cercanía con las personas concretas, sus viajes, sus gestos y su visión pastoral.
Valoro especialmente cómo Allen aborda con claridad el tema del Sodalicio y explica la campaña orquestada contra el cardenal Prevost, en la que participaron portales como Infovaticana e Infocatólica. La autora no teme señalar cómo ciertos medios —con frecuencia más interesados en la polémica y la manipulación que en la verdad evangélica— han contribuido a distorsionar el debate eclesial.
Allen combina un estilo claro con un rigor periodístico admirable. Lo que más me impresionó es cómo logra situar a León XIV en el horizonte de los grandes desafíos contemporáneos —la globalización, el diálogo interreligioso, las migraciones, la justicia social— sin nunca perder de vista la raíz espiritual que anima su vida y su ministerio.
Este libro no es solo para católicos; es para cualquiera que busque comprender cómo la fe puede dialogar con el mundo moderno sin miedo ni complejos. Es un testimonio de esperanza, de apertura y de auténtica misión.
Un retrato luminoso de un papa que, verdaderamente, está marcando el siglo XXI. En menos palabras: total y absolutamente recomendable - AE