El mundo se ha dividido en dos bandos: humanos y Errantes. Pero eso no es todo: el Exterior se está destruyendo. Primero, cayeron las redes telefónicas; después, la luz y el agua; más tarde, los recuerdos. Todo lo que fue normal se ha desvanecido, y lo peor es que no se sabe cuánto durará.
Mientras tanto, Tarsa y sus amigos se ven obligados a sobrevivir en un búnker oscuro y mugriento. Huyeron del corazón de Barcelona sin saber que una nueva cepa de la gripe arrasaría con el mundo, que su rápida mutación convertiría a los contagiados en Errantes con sed de sangre y que las ciudades se sumirían en caos.
Sin embargo, Tarsa es diferente. Gracias a su madre, es una de las inmunes. Para ella, esto es como una maldición, un ancla que la aprisiona en un Nuevo Mundo que cambia demasiado rápido y donde la muerte acecha en cada sombra. Para otros, quizá sea la clave de la esperanza de un nuevo futuro.
Anne Aguirre (País Vasco, 1998) ha estudiado Filología Hispánica en la Universidad el País Vasco, carrera que ha completado con un máster. Actualmente es profesora de Lengua Castellana y Literatura.
Ha pasado gran parte de su infancia entre libros y creando historias destinadas a las personas de su alrededor, afición que continúa hoy en día.
También compagina su pasión por la escritura con otras, como el mundo audiovisual y el deporte.
Es autora de novelas como Acordes entre cenizas (Roomie Ediciones, 2021) y Una primavera diferente (Akane, 2023). También ha participado en varias antologías, como en Academia Cloakblue con el relato “De robos y soluciones a corto plazo” (Akane, 2025) y en Yo me relataba, yo me relaté con el relato “Reencuentros que pican” (2021).
3,75 ⭐ Lo leí mucho más rápido de lo que esperaba a pesar de tener más de un narrador en primera persona (me agobian un poco porque suelen describir todo de manera tan similar que me equivoco; no es el caso de esta novela, evidentemente). El argumento me ha parecido bien dentro de la línea post-apocalíptica, tampoco es que se pueda renovar mucho. Sin embargo, a mi modo de ver, el peso recae más en cómo se siente cada uno (quizás de ahí los narradores en primera persona) y eso me ha gustado bastante. La culpabilidad, el miedo, la esperanza, el machaque de "y si" o "y si no", el modo automático cuando ya estás completamente roto... Todo descrito por cada personaje de manera y con tono diferentes. Terminas cogiendo cariño a todos ellos (igual a Marc no) y te pones fácilmente en su pellejo y pensando de su misma manera. El cómo están divididos los capítulos me ha gustado muchísimo porque es una forma de meter flash-backs ubicándote bien, tomando como punto de referencia el día en que todo se fue al traste. La suma entre esto y el cambio de narrador hace que puedas entender mejor los malentendidos entre los propios personajes porque igual A está enfadada con B porque hizo X y, resulta, que no fue B quien lo hizo, pero a ojos de A sí. Entonces hace que te enfades con los personajes y pienses: "Ay, no, no, no, te estás equivocando y mucho, por favor". El final de esta primera parte (es una bilogía) me ha parecido que ha cerrado cuando debía hacerlo, sin dejar a medias un clímax y en su justa medida de preguntas en el aire.
Hubo algunas cosas que no me convencieron mucho en cuanto a la propagación del virus o la comunicación entre núcleos de supervivientes, pero, sinceramente, es algo que piensas sin que te quite el sueño.
Conclusión: espero la segunda parte con muchas ganas.
Tuve la suerte de conocer a Anne de refilón gracias a las redes sociales y cómo me alegro de ello. Leer su obra ha sido tal descubrimiento que estoy segura de que esta va a ser la primera de unas cuantas. Si bien es cierto que esta obra en concreto tenía muchas cosas para atraparme, con una construcción de un mundo post-apocalíptico súper redondo, unos personajes tan interesantes como complejos y una relación que se hace tanto de rogar que puede resultar desesperante (aunque merece la pena ;)), la forma en la que Anne narra hizo de esta experiencia algo tan especial que no puedo esperar a leer la segunda parte. Estaremos rogando por adelantos... Además, tiene un ritmo tan dinámico que no va a permitir que te aburras en ningún momento y siempre vas a tener ganas de saber más!
El libro me enganchó desde el principio, la historia me pareció original, y el plot twist del final me pareció buenísimo, definitivamente voy a estar leyéndome la parte 2 cuando salga