A cuatro manos, la escritora y extranjera –como a ella le gusta llamarse– Clara Obligado y Raúl de Tapia, biólogo, botánico y degustador de paisajes –como a él le gusta llamarse– se internan en un bosque donde las raíces de las letras y las ciencias se unen. Memoria y naturaleza, ramas y raíces, lo aéreo y lo subterráneo. Y el fuego, ese pavor.
Un árbol de compañía habla de lo que nos une al suelo y de lo que nos hace devorar el aire. Es una bella y poderosa reflexión sobre la vida de nuestros árboles, su respiración, lo que significan para nuestras vidas.
Clara Obligado nació en Buenos Aires. Exiliada política de la dictadura militar, desde 1976 vive en España. Es licenciada en Literatura, y ha dirigido los primeros talleres de Escritura Creativa que se organizaron en este país, actividad que ha llevado a cabo para numerosas universidades y diversas instituciones y que realiza de forma independiente.
En 1996 recibió el premio Femenino Lumen por su novela La hija de Marx y en 2015 el premio de novela breve Juan March Cencillo por Petrarca para viajeros. Ha publicado con Páginas de Espuma las antologías Por favor, sea breve 1 y 2, señeras en la implantación del género en España, y los volúmenes de cuentos Las otras vidas, El libro de los viajes equivocados (que mereció el IX Premio Setenil al mejor libro de cuentos de 2012), La muerte juega a los dados y La biblioteca de agua. Tiene numerosos libros de ensayo, entre otros, el más reciente, Una casa lejos de casa. La escritura extranjera. Es colaboradora en medios periodísticos y su obra ha sido traducida a diferentes idiomas.
Una obra reflexiva, íntima, de las que te invitan a leer despacio, a disfrutar de una prosa con tono poético que apela a los sentidos y a la abstracción constante. A través de las palabras de Raúl y Clara se descubre el mundo apasionante del que formamos parte. Una visión de la familia, la amistad, la soledad, la identidad ligada a lo natural, a los árboles que no podría haber tenido un mejor empaste. Gracias por los silencios, gracias por parar el tiempo.
Leer en otoño este libro es muy apropiado. Palabras muy bellas escritas sobre los árboles y los bosques. Reflexiones profundas e interesantes, aunque algunas no las comparto.