Leer a anita es una sorprendente fuente de agua fresca, porque tan difícil es sentirse comprendida por el PTSD como leer a alguien desgranar, tan pormenorizadamente, las secuelas que éste deja. Y no solo eso sino la importancia de la creatividad, dar un poco más de firmezas a ideas que nos presionan (cuidar a los demás, tener hijos, casarnos) haciendo que sea una gran peineta al sistema y a que éste nos quiera subyugar. Porque ellos quieran, porque nosotras brillamos. 9/10
Leer a Anita es como entrar a una habitación en la que sabes que vas a encontrar sensibilidad y reflexión. Escribe de maravilla, con una sinceridad y claridad abrumadora e iluminadora. Si cada ser humano del planeta la leyera, creo que tendríamos un mundo mejor. ¿Como puede haber tanto dolor en alguien y transmitir cosas tan bonitas y maravillosas a la vez? pues eso, que hay que leerla.