Calificada como la novela más representativa de la realidad chilena de los años 30, cuyos tipos humanos se proyectan y conforman el cuerpo social hasta hoy, La Chica del Crillón reúne todos los rasgos que hicieron de la personalidad múltiple de Joaquín Edwards Bello el principal prosista nacional.
"Una gran novela de la imaginación y del imaginario chileno" dice Antonio Avaria, autor del interesante prólogo a la edición que hoy ofrecemos. En ella destacan el ingenio, ternura, gracia, honda sabiduría y crítica social que distinguen la creación literaria de Edwards Bello, "verdadero maestro de escritores y periodistas de antes y de siempre".
"El gran regañón de Chile, el mayor creador de ficciones plausibles de nuestro país durante el siglo", según el poeta Armando Uribe.
Es este libro una excelente sátira, plena de ingenio, hondura y humanidad, que muestra los rasgos de los grupos sociales que integraban la realidad chilena de los años 30, posteriores a la gran depresión.
La historia de Teresa Iturrigorriaga evoca a ratos el talento y humanidad de Balzac.
El prólogo de esta nueva edición está a cargo de Antonio Avaria.
Víctor Lorenzo Joaquín Edwards Bello, más conocido como Joaquín Edwards Bello, fue un escritor y cronista chileno. Sus obras —que lanzan una mirada aguda sobre las costumbres de las familias aristocráticas, a las que él pertenecía—, le hicieron merecedor de los galardones más destacados de su país: los premios nacionales de Literatura 1943 y de Periodismo 1959.
Esta novelita de J. Edwards Bello hace un retrato cautivante del Chile de antaño. Acaso allí radica su problema: La chica del Crillón posee más valor en cuanto estudio sociológico y documento histórico que como obra literaria.
La trama del libro es una que hemos visto ya tantas veces: los “impoverished patricians” tienen que acostumbrarse a una vida por debajo de ellos. Descubren, en su pobreza, que la gente los rechaza porque ya no tienen plata. Así sucesivamente.
La chica del Crillón es, sin duda, una obra importante, pero eso no significa que sea una obra muy buena.
Buena, muy buena. Dá la impresión que aún cuando fue escrita hace mucho,los relatos son completamente entendibles para las personas de es siglo.
Todo lo que le pasa a la protagonista es muy impresionante y grafica de cuerpo completo como la sociedad santiaguina expulsa de su centro a los “viejos ricos” y les dan una nueva connotación, faltándoles mucho el respeto.
Lo que sufre la protagonista mientras debe fingir que nada pasa, se netea completamente cuando conoce a un dueño de fundo del sur , que es natural , fuerte y “bueno de adentro”. Logra, después de conocer a un diplomático que se devuelve a su país en las peores condiciones después de jugar con ella, olvidarlo y quedarse cerca de un hombre que sí vale la pena, aún cuando no era del estrato social que naturalmente le hubiese correspondido.
Me sorprendió gratamente, sobre todo porque mis expectativas me llevaban a esperar algún asesinato o protagonista femenino extremadamente opuesto al establishment. Pero no, y no puedo decir que me desagrade.
Es de las pocas veces que leo a un autor escribir desde el punto de vista de una protagonista femenina sin caer es estereotipos, frases innecesarias o hacerla un mero instrumento. Teresa, en su inocencia y protagonismo tipo "Susana sin lana", es extremadamente consciente de su posición, como la perciben, las consecuencias sociales de cada paso que da, y otorga explicaciones sinceras, certeras y lógicas de sus gustos y arrebatos, muy acorde a la época.
No puedo decir que se trata de un análisis incisivo del sexismo y clasismo de la capital (porque, obvio, Santiago es Chile) pero si un análisis y crítica cercana, que resuena a través del tiempo, presentada con bellas frases y que pudiera ser una invitación a la reflexión y el cambio más eficaz que otros textos o historias de mayor crudeza.
La historia termina siendo el mensaje camuflado en el respetuoso "encanto femenino" y el falso glamour de la imitadora élite capitalina.
Más encima tiene frases excelentes, con rintintín de viejos ricos, como los que ya no se encuentran, y que sólo una persona con lo mínimo y básico de calle podría elucubrar.
Que bueno saber que los cuicos renegaron del texto cuando salió, porque el autor no frecuentaba los lugares en los que "tenia" que estar.
En resumen: ta weno, denle chance. Viva el sur y salir del molde.
Es un "slice of life" en un Santiago de Chile de hace 100 años. Me encantó ver desde el punto de vista de la Teresita el cotidiano Santiago de 1930s. Me encantó visitar los lujosos palacios de la calle República y Dieciocho, y recorrer la "calle Ahumada" (aún no "paseo Ahumada"). Además me entretuvo leer qué bebían los pobres, los ricos, y los ricos venidos a pobres. Este libro nos muestra un Chile que ya no existe a través de los ojos de una joven de la sociedad, con problemas y preocupaciones propios de alguien de sociedad (que quizá puedan parecer ridículos para alguien como nosotros, sin ser de la alta sociedad y que vivimos 100 años más tarde). Destaco la forma como el autor entrelaza los sucesos cotidianos con la historia de Chile, más notablemente con la Masacre de Ránquil de 1934. En resumen, La Chica del Crillón es una obra que combina la historia personal y la colectiva. Ofrece una mirada íntima y nostálgica a un Chile que, aunque desaparecido, sigue vivo en las páginas de este libro. Una lectura recomendada para quienes disfrutan de las historias que mezclan lo cotidiano con lo histórico, y para quienes quieren conocer más sobre la vida en el Santiago de hace un siglo.
Teresa es una chica acomodada de la vida Santiaguina que repentinamente queda en la pobreza por los azares del destino . Su padre pierde su posición y terminan viviendo en barrio popular junto con la nana .
A toda costa Teresa , lucha por mantener sus relaciones en la sociedad acomodada , pero solo pasa vergüenzas y penurias . Hay situaciones chistosillas y otras que dan lástima por la pobre chica .
Repentinamente su situación da un vuelco , cuando una mujer de “dudosa reputación” le tiende la mano , movida por el amor que sintió por su padre . Por otra parte , Teresa anda enamorada de un tipejo bastante desagradable. La novela está estructurada como un diario .
Es una clásico de la literatura chilena , tedioso a ratos pero tiene buenos momentos .
Me reí con el libro casi a cada página. La prosa de Edwars Bello es implacable y tiene esa gracia de roteo a la clase alta que solo alguien de la clase alta puede hacer. Es un cronista de época y cultura chilena, casi un libro periodístico y hasta algo sociológico. La forma en que toca temas duros y también livianos es parte de la gracia de la rapidez con la que avanza el texto, dejando a su paso graciosas frases y complejas lecciones. Espero sinceramente leer más del autor.
A propósito del estreno de la nueva película de Maite Alberdi, siempre es bueno revisitar esta novela que da cuenta del Chile de la década del 30 y el crimen pasional.
Clásico chileno, escrito en un lenguaje en vías de extinción (o francamente extinto, la verdad). Muy recomendable para adentrarse en el Chile de ayer y de hoy.
Leer este libro fue como abrir una ventana hacia el pasado de Chile; con sus paisajes, escenas y convenciones sociales que parecen añejas, pero que aún resuenan con fuerza en el Chile actual.