No soy amante de la literatura histórica, lo mío es la contemporánea, el new adult y la fantasía, pero ¡¡cómo me ha gustado esta historia¡¡ y sobre todo sus protagonistas. Me ha gustado muchísimo que esté ambientada en un país imaginario cercano a la época medieval.
La novela está muy bien escrita y ambientada, la escritora ha sabido crear una atmósfera única, ha sabido transmitir las sensaciones, los sentimientos, el ambiente helado del castillo y del bosque, el miedo de la protagonista, hay alguna escena que parecía que las estaba viviendo en primera persona y creo que eso muy pocos escritores saben hacerlo.
Pero aquí lo importante, la fuerza de la novela, son los protagonistas, esos dos trenes que chocan constantemente, esos dos caracteres fuertes que no ceden, personajes complejos, apasionados, lleno de matices, aquí nada es blanco o negro.
Me ha parecido muy original que el protagonista masculino, Derreck, no sea el típico héroe, es vengativo, rencoroso, arrogante, cínico, impulsivo, provocador pero debajo de todo ese cinismo se esconde un corazón noble y dulce. Y después esta Arianne, valiente, terca, inteligente, bella, imperturbable, intuyes que ha sufrido mucho pero no es hasta el final que sabes que le paso para que se haya encerrado de tal modo en si misma y cambiase tanto, y en ese momento me hirvió la sangre grrrr. Son personajes llenos de matices, que sufren una gran evolución y se redimen gracias al amor.
Sus diálogos son geniales, ese tira y afloja constante, esos diálogos insinuantes, esta tensión sexual, he disfrutado como una enana.
Me gustan las novelas donde la historia muestras amores difíciles, que no ceden, con personajes complejos y estos lo son. Aquí el amor se cuece lentamente, en miradas, sonrisas, gestos e intuyes que cuando ese amor sea evidente para los dos se liará la supernova. Su historia de amor es preciosa, de esas que se te queda grabada en la memoria.
Un pero, el ritmo de la novela, el principio me resulto lento, no pasaba nada y me aburría, y en las últimos 3 capítulos se resuelve todo, incluido el gran secreto de Arianne.
Es la primera novela de Marisa Sicilia que leo y desde luego no va a ser la última, porque me ha gustado mucho su estilo.