El Arte de Arder Lento es un viaje poético a través del dolor, la memoria y la transformación. Como una combustión apasionada, «Flor que arde mal», «De humo y luz» y «El arte de arder lento», son las tres fases en que el amor, la pérdida, la soledad y la esperanza se entrelazan.
Los poemas exploran heridas profundas, palabras que hieren y recuerdos que pesan, pero también muestran la posibilidad de reconstruirse, como en el kintsugi, arte en el que las grietas se convierten en fuerza y belleza. La voz poética se enfrenta al miedo, la fragilidad y la autodestrucción, para finalmente hallar resiliencia, gratitud y un nuevo idioma del corazón.
Con un estilo íntimo y reflexivo, Nina K. Zamora nos invita a habitar el fuego de la experiencia humana, a reconocernos en nuestras cenizas y a descubrir que en la lentitud de arder también puede nacer la sanación.
2nd read: Acabo de leerlo de nuevo para tenerlo fresquito para una reu de bookclub, entonces queria aprovechar y dejar más pensamientos Este poemario se siente muy desde el heartbreak, pero también desde la reconstrucción. La metáfora del kintsugi me gustó demasiado 😭, cómo lo roto no se esconde sino que se vuelve parte de lo que eres y representa lo que has vivido. En esta relectura la frase que más me llegó fue: “Las almas más gentiles parten deprisa” porque ando extrañando mucho a mi tío que falleció hace poco... Uno de los que más me gustó fue “Temo”, pero en realidad me gustaron todos <3 Gracias por tanto Nina
Quise saborear cada poema como si fuera chocolate carísimo de Paris 💕 no hay palabras para expresar lo mucho que me llegó este poemario. Todos son mis favoritos pero, Nuevo Idioma, Kinsugui II, fértil soledad y Trofeo son los que más me marcaron. Gracias Nina, por esta obra. Espero que sea el primero de muchos 💕
Nina K. Zamora escribe con una delicadeza que abraza el alma. Comencé sus poemas con el temor de encontrar únicamente ecos de tristeza y heridas abiertas. Qué dulce sorpresa fue descubrir, en los versos finales, destellos de esperanza floreciendo entre las grietas, y un amor que respira con calma. Su obra se siente como un viaje íntimo, una historia tejida con hilos invisibles que unen cada poema. Podría leerse como universos independientes, sí, pero en mi corazón prefiero imaginar a una sola protagonista caminando entre cada palabra, creciendo, cayendo, levantándose. El libro me deja un sabor agridulce, persistente, imposible de olvidar. Porque, como en la vida misma, el dolor y el amor avanzan tomados de la mano, enseñándonos a sentir más profundo. Mis más sinceras felicitaciones a la autora, cuya voz promete horizontes inmensos. Esta obra es, sin duda, una belleza viva.
Gracias también a quien puso este libro en mi camino. Con sus páginas, vuelvo a encender el deseo de reconstruir aquella colección que un día dejé atrás, como quien regresa al hogar después de un largo viaje.