Hay una fuerza viva en estos relatos que nos explican el mundo, los cambios de estación, la relación entre hombres y mujeres, la presencia de animales y pájaros y su conexión con las experiencias humanas y la forma del paisaje único que habitan. Son cuentos iniciáticos: reflejan una transformación, la muerte y un nuevo renacer, con otra conciencia. Son cuentos que crean el territorio yamana, el que luego será habitado por los antepasados. Son historias de cuando los pájaros fueron humanos. Los cuentos aquí reunidos recuperan las dos fuentes principales de memoria yamana: el relato de la abuela Cristina Calderón, heredera de estas historias contadas por sus ancestros, y el registro publicado por Martin Gusinde tras entrevistar y fotografiar a los yamana que aún vivían inmersos en su propia cultura en las primeras décadas del siglo pasado. Cristina Zárraga nos ofrece este viaje por el mundo de sus ancestros y recorrerlo se siente como navegar entre fiordos sobre una canoa escuchando el canto de las bandurrias, saboreando la suculenta carne de un lobo marino. Leer estos cuentos nos permite habitar ese espacio.
Un bello recordatorio de que la crueldad es una fuerza poderosa, ya sea en el mundo de lo divino o de lo humano. La obra es un compilado de historias brevísimas que reconstruyen, sin pudor alguno, relatos de la cosmología yagán. Las fronteras entre animales (sobre todo aves) y humanos de desdibujan para dar a conocer episodios cargados de un simbolismo que devela profundas virtudes y vicios (sobre todo esto último) de la mente (ahora sí que indudablemente) humana. Muy bello además el trabajo y uso de los grabados para enriquecer los relatos. Como punto a mejorar, se extrañó un poco más de entrega en la edición del texto, las notas explicativas pudieron ser más extensas y dar más contexto a quien lee, o integrar mejor al relato algunas fotografías que están desconectadas del resto de la obra.
Encontré este libro en mi viaje a Puerto Williams. Es muy interesante ver recreada la tradición oral yamana, desde su última hablante Cristina Calderón y registros antiguos. Son cuentos que entremezclan humanos con animales en contexto mítico donde se crean las formas y tradiciones de todo su territorio y cosmovisión, que se aprecia aún más visitando la zona. No es un libro para todos, como estilo mítico clásico, es muy violento y sexual, pero sumamente interesante si te gusta la cultura o andas de viaje por la zona. Muy rápido de leer también.