Te quiero, Tiffany.
¿Cómo hacer una reseña con todos los sentimientos que tengo dentro después de esta lectura? Imposible, así que allá voy con una colección de ideas en torno a ‘En el lado salvaje’, mi lectura del año y directo a favoritos de la vida.
Tiffany Mcdaniel es mi autora actual favorita, por lo cual podéis intuir desde ya que ‘En el lado salvaje’ me ha encantado. Pero es más que eso, si bien ‘Betty’ siempre será su novela más especial para mí, me atrevo a decir que esta es su mejor novela. La más redonda, madura, compleja; no se si la más triste, pero seguro la más oscura y angustiante.
La novela está dedicada a las Seis de Chillicothe. Seis mujeres que desaparecieron en menos de un año en esa población de Ohio. De ellas, solo cuatro cuerpos han aparecido hasta la fecha. Los otros dos permanecen en paradero desconocido. He investigado un poco más y al parecer, la mayoría de estas mujeres se conocían entre sí y todas tenían problemas de adicción. Solo ha habido una detención por uno de los asesinatos y de acuerdo con las autoridades, no hay motivos para vincular los asesinatos unos con otros. A pesar de que se habla de las “seis” parece que, a lo largo de los años, son muchas más las víctimas y mujeres desaparecidas.
¿Y cuál es la vinculación de Mcdaniel con estos asesinatos? Creció en esa zona y conoció a una de las mujeres desaparecidas. Pero lo que le movió especialmente a escribir es darse cuenta de cómo parte de la sociedad reaccionó a estos asesinatos y desapariciones culpando a las víctimas, cómo si su forma de vida, su adicción… “justificara” de alguna forma cómo habían muerto. Tiffany busca remover conciencias. Que no se olviden los crímenes. Hacer ruido para iniciar investigaciones. Busca dar dignidad a las chicas asesinadas. Que no se quede la mirada en lo superficial, en creer que es un problema de adicción y precariedad.
En ‘En el lado salvaje’, Tiffany crea una ficción, ninguno de los personajes es real, pero busca mostrar las posibles vidas de estas mujeres asesinadas. Mostrar a las personas detrás de los titulares. Así, decide crear a las gemelas que protagonizan esta historia, Arc y Cisy (Daffy en el inglés original) y mostrarnos sus vidas desde niñas hasta que son adultas. Tiffany se inspira en la infancia de niñas a las que conoció, provenientes de familias que vivían en una situación de enorme precariedad, con padres adictos y que sufrían abusos… un auténtico horror.
La historia se nos cuenta en dos tiempos, una que empieza a finales de los 70’s para presentarnos el día a día de Arc (la narradora) y Cisy, que viven con su madre y su tía, ambas son adictas y se prostituyen como medio de vida y para conseguir la siguiente dosis. Unas niñas crecen sin cariño, más del que se dan la una a la otra, ni buenos referentes salvo su abuela, que hace lo que puede y les enseña a intentar dar la vuelta al lado salvaje en el que viven, para hacerlo bonito a través de su imaginación.
El otro tiempo de la narración, nos lleva a cuando tienen 20 años y tanto ellas como sus amigas, ya son adictas también. Se enfrentan a los mismos problemas que sus padres, como si no hubiera salida. Como si la droga fuera única forma de enfrentarse al lado salvaje de la vida y hacerlo bonito. Además, empiezan a surgir villanos, personajes, que por lo que tienen de real, pueblan aún hoy mis pesadillas. En esta parte, la trama va por caminos que en ocasiones te hace pensar que estás ante un thriller psicológico. ¡Qué tensión y qué bien escrito está!
Una premisa en ambos tiempos absolutamente angustiante y dolorosa. Tiffany no se anda con chiquitas y sabes desde el principio, que este libro te va dejar rota. A pesar de la crudeza de la historia, no abandona su estilo que roza lo lírico, sus simbolismos, los secretos escondidos en cada página, su gran capacidad de imágenes bellas para hablar del horror; incluyendo dibujos que anuncian lo más terrible.
Una novela donde se nos habla de mujeres que viven en el lado salvaje, un lugar tan terrorífico como real, mujeres destruidas o en vías de serlo por la violencia, adicción, abusos sexu*les y trauma generalizado. Página a página seguimos metiéndonos sin linterna en la oscuridad de sus vidas y viendo como el entorno puede romper todos los sueños y a las oportunidades. La novela dignifica y da entidad a estas chicas, pero me parece magistral que Tiffany muestre también un poco del otro lado (¿cómo están sus familias?, por ejemplo). De esta forma, deja bien claro que no busca romantizar ni santificar, solo pedir justicia.
Dentro de lo bonito, me quedo con la relación de las hermanas, siempre protegiéndose y cuidándose, con un vínculo muy especial que las une; y de las amigas. En una situación de lo más jodida, las chicas se apoyan, saben que solo se tienen las unas a las otras.
Llevo semanas con reseca emocional que no se pasa. Qué vacío me dejan los libros de Tiffany. Todos ellos inteligentes, profundos, abordando temas actuales y estructurales de forma directa, original y bella. Nadie escribe de lo más oscuro del día a día como ella. Vaya retrato potente del lado salvaje de la vida.
Un dardo directo al corazón y a la conciencia. Una novela descorazonadora que no podemos olvidar está inspirada en asesinatos reales, en crímenes impunes, en la normalización con la que se acepta que chicas desaparezcan y aparezcan sus cadáveres (en el mejor de los casos). A que dejamos en un escalón inferior a personas, mujeres particularmente, porque se drogan y/o prostituyan… sus muertes valen menos o nada. No merecen ni una investigación. No hay más que ver las noticias de cada semana, como hay vidas que merecen interés y otras que no.
Qué libro. Qué final. Qué todo.