Alcatraz, un ícono de aislamiento y desesperanza. Una prisión en donde la vida abundante y satisfactoria queda obstruida tras muros coronados con alambres de púas sobre sus 16 metros de altura, un complejo e infalible sistema de seguridad, rodeada por las heladas aguas de la bahía de San Francisco. Las Santas Escrituras declaran que todos somos prisioneros de nuestro quebrantamiento. Todo el mundo se enfrenta a una elección, vas a servir una sentencia de por vida? O bien, usted va a recibir la promesa de Dios de la libertad de seguir a Jesucristo? No es fácil pero se puede… Nada para ganar!