Compré este libro porque me llamó la atención su portada (mala idea) y porque llevo rato buscando la segunda versión de “Toda la vida” de Aguilar Camín, pero éste sin lugar a dudas no lo es.
Me pareció que Águilar Camín hizo este libro para poder compartir y perpetuar unas cuantas frases, poemas y su reflexión final sobre la vida y la muerte (últimas 3 páginas, literalmente). Estas tres cosas sí valen la pena, junto con la narrativa del autor que es muy buena, sabe cómo escribir. Sin embargo, no me llevó nada mas que unos 2-3 nuevos conocimientos sobre las guerrillas y el movimiento marxista en países latinoamericanos.