Un ensayo urgente para repensar las fronteras en tiempos de crisis global.
Con una mirada radical, Lea Ypi desmonta los tópicos más arraigados en el debate sobre migración, integración y ciudadanía. Demuestra además que las políticas migratorias actuales no solo perpetúan la división entre clases sociales sino que la profundizan, y que el Estado capitalista, lejos de actuar como garante de la justicia, suele funcionar como un instrumento de exclusión y dominio. Fronteras de clase reúne tres de los ensayos políticos más importantes de la autora y ofrece una nueva perspectiva para entender las crisis de la democracia contemporánea.
Lea Ypi is professor of political theory at London School of Economics, and adjunct associate professor of philosophy at the Australian National University, with expertise in Marxism and critical theory. A native of Albania, she has degrees in philosophy and in literature from the University of Rome La Sapienza, a Ph.D. from the European University Institute and was a post-doctoral prize research fellow at Nuffield College, Oxford University. Her latest book, a philosophical memoir entitled “Free: Coming of Age at the End of History,” published by Penguin Press in the UK and W. W. Norton & Company in North America, won the 2022 Royal Society of Literature Ondaatje Prize and the Slightly Foxed First Biography Prize. She lives and works in London.
¿Puede un libro de apenas 80 páginas ser redundante y reiterativo? Sí, Lea Ypi, sí. Es lo que ocurre cuando mezclas tres trabajos/artículos que independientemente tienen sentido (tampoco son la quinta esencia, eh) sin hacer una mínima labor de edición con el objetivo de sacar un opúsculo vendible.
he suat una mica llegint-lo perquè no estic massa avesada a llegir teoria política, però el resum seria: el problema no són els migrants, és el sistema capitalista
Empezó no convenciéndome mucho y ha terminado ganándome. Breve pero interesante análisis de cómo las fronteras de clase están determinadas y sustentadas por el colonialismo, el racismo y la xenofobia y cómo mientras la izquierda siga siendo incapaz de construir una alternativa que realmente comprenda la relación intrínseca entre el dilema de las clases sociales y la inmigración y el racismo que perpetúan las fronteras, está seguirá sustentando al Estado Capitalista y paradójicamente el auge de la derecha.
"Las clases sociales son fruto de procesos de estructuración de clase, determinados por las condiciones materiales del desarrollo histórico, por la evolución de las asimetrías en la concentración de la propiedad y en el poder social, y por la influencia de factores económicos, políticos y jurídicos que regulan las relaciones de poder en un mercado global interdependiente, dominado por mecanismos de expansión y concentración del capital".
La clase como guía infalible para andar, ver, desenredar. Plusvalía y salario, superestructura e ideología, correlación de fuerzas, nación y pueblo, fronteras e internacionalismo, burguesía y poder... La vigencia de las cosas y la dificultad, no desentrañada aquí, para cambiar con ellas el mundo. Tal vez imposible en un librín. Pero se agradece, claro, que sigamos hablando el único idioma que, todavía hoy, permite alternativa
3,5 Una crítica a la visión liberal de la inmigración que aporta ideas interesantes, aunque pecando de una visión algo ortodoxa en su análisis marxista del Estado e infravalorando las identidades políticas y culturales. El formato tampoco acompaña, echando en falta más desarrollo del segundo capítulo.
Partimos de una premisa, la igualdad primigenia de todos los seres humanos en lo que concierne a su consideración como tales y, por tanto, susceptibles de estar sujetos a los mismos derechos y deberes. La ciudadanía, base de la convivencia y condición de la participación política tiene así carácter universal y no puede estar limitada por la pertenencia a una comunidad política. Pero la ciudadanía en el Estado capitalista es (I) una mercancía, se vende al mejor postor; (II) es exclusiva de los miembros de un Estado y excluyente de ciertos inmigrantes, de los que no pueden pagarlas y de los que no demuestran una competencia lingüística y de integración cultural; (III) refuerzan el carácter de clase del Estado, premiando a los grupos con más dinero y penalizando a los pobres; (IV) transforma la democracia en una oligarquía; (V) somete el Estado al control del mercado, que es el que determina quién puede o no ser ciudadano; (VI) regresa así -o sigue siendo- una democracia restringida a aquellos que tienen propiedades o dinero; (VII) favorece la explotación económica negando la representatividad a los inmigrantes desfavorecidos; (VIII) consolida la marginación estructural; (IX) desvirtuando el sentido mismo de democracia, por lo que (X) el renacimiento democrático pasa por superar el capitalismo y abrir la sociedad al conjunto de los inmigrantes sin restricciones (XI).
Los partidos de izquierda andan sumidos en un dilema en torno a la inmigración que intentan superar a través del multiculturalismo o de la supranacionalidad. Con el primero, intentan dar cabida a otras manifestaciones culturales mediante la tolerancia de costumbres y usos, pero acaban manteniendo las adscripciones étnicas basadas en un sentido de pertenencia político. Con la supranacionalidad, extienden el ámbito territorial, pero mantienen las dinámicas de exclusión. Así la UE permite la movilidad de sus ciudadanos al tiempo que refuerza el control de sus fronteras exteriores, que siguen alzadas contras los sectores más desfavorecidos de la humanidad.
Se trata de desmontar los discursos sobre la supuesta conflictividad de la inmigración, los conflictos distributivos, que suponen una competencia de los inmigrantes con los autóctonos en el acceso a los recursos, haciendo incompatible el estado del bienestar y la inmigración. O las alarmas culturales de disolución de identidades. En cuanto al primero, está suficientemente demostrado que no solo no desbaratan el estado del bienestar sino que pueden constituir la solución, mediante la renovación demográfica frente a una población envejecida. En cuanto a lo segundo, esas supuestas identidades no son generalizables a todos los autóctonos -como, por ejemplo, al pretender un respeto a la identidad cristiana europea-. Los principales opositores a la presencia de crucifijos en las aulas no provienen de los inmigrantes sino de los autóctonos ateos o agnósticos. Reducir el conflicto entre autóctonos e inmigrantes a un conflicto identitario entre todos los autóctonos y todos los inmigrantes oculta la dimensión de clase dichos conflictos.
El reto es adoptar una interpretación de clase de la inmigración, pasa por incorporar a los inmigrantes a la lucha de los trabajadores autóctonos, aun cuando eso suponga un freno a las expectativas electorales inmediatas.
El libro ofrece más pautas interpretativas que las aquí reseñadas.
Propone mucho la autora. Propone un cambio de paradigma, un cambio de enfoque, una revolución en nuestro pensamiento -amoldado a los modos del 68 y al triunfo incontestable del capitalismo realmente existente desde el 73 de Pinochet, y luego, amable y dulcemente abrazado por la humanidad sin necesidad de subvertir ningún tipo de orden político por la fuerza de las armas-.
Propone a la izquierda abandonar la “lucha de causas” para retornar y retornar la lucha de clases, único faro que puede guiarnos hacia un destino verdadero de emancipación. Y lo escribo sin un ápice de sorna. Lo escribo con el mayor de los respetos.
Tal vez sea cierto y tan sólo podamos resolver la cuestión de la ciudadanía y la inclusión de los migrantes entendiendo que no estamos ante conflictos culturales o de asunción -por parte de las personas que migran- de los valores y principios que conforman una comunidad política. Tal vez sea cierto que el único conflicto sea el que existe entre explotadores y explotados y que sea ésta la idea fuerza que conduzca a la resolución del resto de disputas que atraviesan nuestras sociedades.
Pero aunque esta propuesta sea del todo acertada habremos de deja constancia de que en el momento actual, tal y como ya se ha apuntado, la lucha de clases como motor de la Historia ha finalizado con una victoria aplastante de los poderosos por incomparecencia de las clases subalternas. Y que esta derrota nos lleva a comprender nuestras sociedades tal y como son actualmente: es decir, unas sociedades que no conciben modelos alternativos al que efectivamente habitan y en las que, en consecuencia, es absolutamente normal problematizar la migración y la ciudadanía en la forma que realmente está ocurriendo.
Es bonito lo que propone la autora, pero el método se plantea como harto imposible de aplicar
He après moltes coses; moltes òbvies que ja sabem, però explicades amb paraules que permeten tenir un escut davant les argumentacions capcioses dels petits fatxins que ens envolten. D'altres, coses que no sabia. Aborda la inacció de les esquerres en el tema de la immigració, tema important. Sincerament, Ypi una putíssima reina, ganes de llegir les seves ficcions. Conclusió: al final, tot és una qüestió de classe i visca Karl Marx i els irlandesos misniños
PS: he trigat un mes en llegir un llibre de 90 pàgines que fan un quart de DINA4 AHAHAHAH. En tres sessions de lectura ho tens, però jo he estat molt atrefegada.
Il controllo sul diritto di cittadinanza é il mezzo che lo stato usa per replicare a livello politico la disuguaglianza che il capitalismo genera a livello economico.
Il libro espone in modo chiaro una realtá talmente evidente che non servono molte pagine a spiegarla:i confini sono strumenti di dominio e valgono solo per i poveri. Forse niente di nuovo, ma chissenefrega. Bene ripeterlo.
È un libricino che ho trovato interessante benché sia una lettura un po' complessa. Lea Ypi ragiona sul fatto che sul tema dell'immigrazione e della cittadinanza non si parla delle classi sociali, non si parla della differenza tra ricchi e poveri. Chi ha soldi può accedere più facilmente alla cittadinanza mentre chi ne ha meno deve aspettare anni e rimane in un limbo. L'autrice ci fa ripensare a come concepiamo la cittadinanza e come la sinistra dovrebbe approcciarsi alla questione. In alcune parti è un po' difficile ma porta riflessioni importanti.
Excelente análisis marxista de la inmigración y la necesidad de un análisis de este fenómeno desde la clase social antes que desde el estado-nación. Solo un 'pero': no hay propuestas aquí, deja la pelota botando para que otro haga el gol. Eso sí, las bases teóricas están puestas y se sienten sólidas.
“Io credo che i confini non siano un problema in sé: diventano un problema quando sono ingiusti. Non lo sono quando sono giusti, cioè razionalmente giustificati, anche per quanto riguarda la divisione del lavoro su scala internazionale. Il problema, secondo me, è che i confini sono sempre stati aperti per alcuni e chiusi per altri. Per questo la questione migratoria non è una questione di civiltà o di cultura, ma — tutto sommato — di classe. Anche oggi lo vediamo: se guardiamo alle pratiche di cittadinanza e naturalizzazione nei Paesi liberali europei, vediamo che la cittadinanza viene ristretta ai più poveri — con obblighi di residenza, requisiti linguistici, assenza di diritti — mentre viene facilitata per i più ricchi, per chi può investire, per gli investitori strategici”. (Lea Ypi, intervista a Radio Popolare, 21 maggio 2025)
Ho conosciuto la professoressa Ypi dalle pagine (e da alcuni interventi al podcast giornaliero) di Internazionale e ho imparato ad apprezzarla grazie al suo approccio trasversale all'attualità. "Confini di classe" di Lea Ypi, uscito nella collana Idee per Feltrinelli Editore, è una piccola raccolta di piccoli saggi sul rapporto tra cittadinanza e immigrazione. È stato fantastico notare come l'approccio marxista della solidarietà di classe rappresenti oggi l'unica alternativa possibile alla becera narrativa dominante sull'immigrazione.
Este librito viene muy a cuento hoy día que tanto se habla sobre inmigración. Frente a tantos y tan manidos ejes de análisis, la autora nos propone volver la vista a una perspectiva que casualmente se suele pasar por alto, la clase.
El libro ahonda en esta perspectiva de clase para entender el fenómeno de la migración y contextualizar las respuestas que se le dan actualmente, tanto desde la izquierda como desde la derecha y explicar por qué son insuficientes.
Me ha gustado bastante por traer argumentos de clase, vinculados con el desarrollo desigual, el colonialismo, etc. y lo recomiendo a quien quiera leer una perspectiva fresca sobre este tema.
Lo único que me ha dejado un poco frío (y admito que me estoy poniendo un poco exquisito) es un cierto tinte socialdemócrata de la autora, que en sus tesis trata de explicar que el carácter de clase del estado es una característica incidental, fruto de la erosión progresiva de la “capacidad del estado de actuar como plataforma política que equilibra y modera los conflictos entre grupos sociales de manera justa” (!). Creo que esta idea del estado como agente neutral que media entre clases tiene unas raíces muy ancladas en la socialdemocracia que luego critica. El estado siempre tuvo carácter de clase, y no han sido ni los Trump, ni los Le Pen, Meloni o quien sea los que lo han empezado a poner en juego.
También me ha cansado un poco el tono excesivamente formal, que hacen que a veces sea complejo seguir el texto. Supongo que será un defecto de leer directamente a Marx, Engels o Lenin, que siempre lo dejaban todo bastante clarito.
Lea Ypi es proposa en aquest breu assaig reenfocar el “problema” de la immigració des del punt de vista de la classe, prenent clarament la torxa del marxisme. Comença desmentint i atacant alguns dels pressupòsits que la dreta i l’extrema dreta han esgrimit contra la immigració ja des dels anys 90 del segle passat. Aquesta primera part del llibre és especialment insulsa, perquè no aporta res de nou al debat i es limita a repetir les crítiques gastades i trillades, contemporànies de les tesis que refuten.
L’assaig comença a brillar quan Ypi destaca com, des d’aquest nou prisma, les dues principals solucions d’esquerra (el multiculturalisme i el supranacionalisme) no encerten el blanc. Segons l’autora, l’anàlisi marxista de la immigració demostra que hi ha un malestar comú (podríem dir ‘internacional’, si bé seria encara més precís ‘anacional’) que uneix tots els treballadors en un únic ‘clam’. El ‘Manifest comunista’ ressona no només en aquesta tesi, sinó també en algunes expressions de l’autora, com el fina en què invoca el ‘fantasma de la immigració’ com el gran enemic dels problemes de classe.
L’anàlisi de Ypi és interessant, perquè revela la vigència d’un pensament normalment menystingut com a ‘demodé’. El problema principal a què no s’afronta (i, per tant, l’autèntic ‘espectre’ del text) és que qualsevol solució real al ‘problema’ de la immigració passa o bé pel multiculturalisme, o bé pel supranacionalisme. Qualsevol altra proposta es queda en la poètica de la crítica i l’activisme, sense concretar-se mai en una política ‘real’. Ypi proposa, igual que Derrida, la vinguda d’una nova sensibilitat, una ‘Tercera Internacional’ que trencarà amb l’ordre actual i que construirà (a la manera de la promesa jueva, com la vinguda d’un messies) un futur en què se superaran les fronteres del capitalisme. La pregunta és inevitable: com cal viure mentre esperem la vinguda d’aquest moment?
He disfrutado leyendo este libro, me parece un ejercicio de inteligencia sublime, de elegancia intelectual. Me lo he leído de una sentada. Me ha hecho recordar aquella época en la que pensábamos antes de opinar. Ha sido todo un goce. Al mismo tiempo, el tema del que trata es complejo. Propone nuevas formas de política de izquierdas centradas en los nuevos tiempos atravesados por un capitalismo global que empobrece más a los pobres y enriquece a los que ya eran ricos. Estos desequilibrios crean conflictos sociales que los nuevos populismos aprovechan para redigirir contra los inmigrantes. Pero Ypi desmonta tales argumentos con datos y, no solo eso, sino que esgrime que en realidad la inmigración puede ayudarnos a resolver dichos conflictos cuando entendemos que no vienen de cuestiones políticas, que no tiernen que ver con lealtades nacionales, sino con la identidad de clase, con la conciencia de clase, porque aquí los únicos que ganan son los ricos de los países ricos y los ricos de los países pobres. Mientras que a los pobres, a los que son la mayoría de la población, sean autóctonos o no, se nos enfrenta a unos contra otros para perder el poder de reivindicación. Nos quieren sin derechos, sin papeles y sin capacidad de protesta, manipulables y enfrentados. Una nueva alternativa de izquierda debe reconocer que el conflicto es de clase, no de política. Magistral.
Una defensa nítida y sintética de una política de clase universalista frente al marco del particularismo etnocentrista y frente a aquellas posiciones progresistas que refuerzan al Estado capitalista y debilitan la lucha conjunta de las clases sociales vulnerables a escala global.
Como señala Lea Ypi, la alternativa de clase debe construirse políticamente, y sólo una acción internacional y políticamente coordinada, que unifique la causa de los trabajadores de todos los países, podrá hacer frente a los retos comunes a los que se enfrenta la humanidad.
Molto complesso, ho riletto alcuni concetti più e più volte, perché la prosa scientifica e la struttura del costrutto mi confondeva. Però è una tesi molto interessante e da approfondire, cambia il modo di guardare al concetto di migrazione, di controllo delle frontiere, di capitalismo e di lotta di classe. La lunghezza è quella giusta per via della complessità degli argomenti trattati (fosse stato di 200 pagine l’avrei a malincuore abbandonato).
Un libro di poche pagine, che però racchiude un concetto molto profondo: quello di DISUGUAGLIANZA. E ho scritto di proposito disuguaglianza piuttosto che uguaglianza. Perché nonostante la nostra costituzione ci parli di uguaglianza tra gli esseri umani, i nostri Stati capitalisti non fanno che accrescerne le disuguaglianze: in termini sociali ed economici, in termini di istruzione e cittadinanza. E quindi è proprio vero il concetto che alcuni sono più uguali di altri..
must read para cuestionarnos el derecho a la ciudadanía (por motivos culturales, económicos, conveniencia para el sistema...) el recorrido histórico por el cual se ha implantado el estado de bienestar (para todxs? para unxs pocxs?), qué amenazas nos plantea la clase capitalista (ficticias) y cómo hacer frente mediante el aglutinamiento de la clase trabajadora autóctona y migrante
Al principio cogí este libro con un poco de escepticismo porqué al leer la sinopsis me temía que la tesis fuese gente marrón=mala y que hace que los nacionales se vuelvan más pobres y blah, blah, blah... Pero me ha gustado mucho y lo veo muy necesario en los tiempos actuales. Y aunque sean 89 páginas es super denso y tengo el libro entero pintareajeado.