Demasiado hetero para mi gusto, lo cual es sorprendente dado que la única pareja aparentemente hetero que aparece en toda la serie son los padres de Park y ni siquiera se les ve a menudo. Hay que hacer las cosas especialmente regular para que en una historia protagonizada por dos parejas gays te queden dos parejas heteras de los años 80 con dramas de parejas heteras de los años 70. No sé, en los roles, en las interacciones, en la forma en la que se comportan... Tiene a huevísimo hacer una crítica sesuda (y sexy) de sistemas de clase, de jerarquías, y al final acaba simplificando todo demasiado para que sea la chica delicada que espera a su marido en casa o es rescatada. No sé, es mono y tal, pero le falta chicha y no se decide a arrancar nunca.