Una adolescente muy particular vive su primer amor y descubre, tras la agitación del corazón, las dificultades de convertirse en adulta.
«Los personajes de Yoshimoto ejercen una absoluta fascinación sobre mí … A pesar de sus desgracias, tienen una capacidad infinita para degustar las cosas de la vida que hacen la vida vivible, y una extraña dignidad, imposible de doblegar.» Isabel Coixet, El Dominical
«La prosa de Yoshimoto se apoya en la calidad de su transparencia... Un retrato esencial de la soledad.» Robert Saladrigas, Cultura/S (La Vanguardia)
«Yoshimoto describe como nadie esos estados físicos y emocionales que tanto tienen que ver con el silencio.» The New York Times Book Review
«Sus logros literarios ya son legendarios.» The Boston Globe
«Una narradora magistral.» Chicago Tribune
Yuko tiene una sensibilidad poco comú es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.
Banana Yoshimoto (よしもと ばなな or 吉本 ばなな) is the pen name of Mahoko Yoshimoto (吉本 真秀子), a Japanese contemporary writer. She writes her name in hiragana. (See also 吉本芭娜娜 (Chinese).)
Along with having a famous father, poet Takaaki Yoshimoto, Banana's sister, Haruno Yoiko, is a well-known cartoonist in Japan. Growing up in a liberal family, she learned the value of independence from a young age.
She graduated from Nihon University's Art College, majoring in Literature. During that time, she took the pseudonym "Banana" after her love of banana flowers, a name she recognizes as both "cute" and "purposefully androgynous."
Despite her success, Yoshimoto remains a down-to-earth and obscure figure. Whenever she appears in public she eschews make-up and dresses simply. She keeps her personal life guarded, and reveals little about her certified Rolfing practitioner, Hiroyoshi Tahata and son (born in 2003). Instead, she talks about her writing. Each day she takes half an hour to write at her computer, and she says, "I tend to feel guilty because I write these stories almost for fun."
Aunque la premisa te hace estar a la defensiva durante gran parte del texto (el primer amor de una adolescente de 14 años hacia su profesor de 25), las últimas 40 páginas son tan hermosas y la autora logra que todo tenga sentido, con su estilo esperanzador y luminoso. Me ha gustado y me ha dejado con ganas de que nos lleguen el resto de sus obras sin traducir.
"No te arrastres por seguir las expectativas que la sociedad espera de ti.Y recuerda: el vacío que deje mi ausencia solo podría ocuparlo yo; y solo tu podrás ocupar el vacío de tu ausencia."
Estoy tan decepcionada pero no por el libro en sí y su historia sino que esta edición y traducción son horribles: faltas de ortografía, falta de conectores y una traducción tan mala que hace que la historia pierda todo sentido. De verdad que estoy muy triste.
Se que muchos no saben apreciar la literatura de la gran Banana por qué aún creen en la felicidad y jamás han sufrido depresión o dolor, sin embargo, está novela se devora y se siente viva ya que todos hemos tenido un primer amor.
La prosa de banana es intensa y te sabe explicar el dolor, la melancolía, la soledad y todo lo que entrecierra el silencio de sus personajes y lo que oculta el arte y la sonrisa de un artista que está roto por dentro.
De los libros más optimistas de Yoshimoto, aún así hay momentos que duelen.
Es un libro tranquilo, muy llevadero y fácil de leer. Sin embargo toca un tema muy polémico y lo normaliza. Me ha hecho cuestionarme muchas cosas. Si omito la edad de la protagonista, es un libro con un romance suave y tranquilo. Muy característico de lo que he leído en otras ocasiones de Banana Yoshimoto.
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Una linda fábula de las que nos tiene acostumbrados Yoshimoto, en donde una relación amorosa (prohibida a la japonesa, es decir, debería ser escandaloso pero no lo es tanto) nace entre una estudiante y su profesor debido, más bien, a una sintonía mágica a la hora de percibir el mundo. Hay mucho de destino, mucho de traumas y tristezas no resueltas que hace que estos dos personajes resuenen en armonía y dejen una sensación más bien cálida en el lector, teniendo en cuenta la alegría que significa para cualquiera encontrar una persona que te ayuda a vivir más plenamente.
No te creo que leyendo el libro me sentí de 14 años enamorade por primera vez. Igual no paraba de gritar ERES UNA NIÑA Y ÉL UN ADULTO AAAAAH me alegra que eso igual se haya problematizado en la historia.
3.5 ✨. Si quería que la sensación del primer amor traspasara del libro a uno, lo logró. Pero es una sensación muy muy rara porque el problema de la edad está siempre presente. Lo bueno, es que no lo vuelve un amor sexual, carnal y queda siempre desde la distancia y el respeto. Pero es tan confuso, bueno, en realidad como es el primer amor. Igual lo normaliza con la mamá de Kyu y con las ex de él.
¿Quién no recuerda su primer amor? ¿Quién no se enamoró de un profesor del instituto o, en su defecto, de alguna figura adulta e inalcanzable?
Banana Yoshimoto nos presenta una historia de crecimiento, con toques de realismo mágico, que ofrece lecturas mucho más allá del enamoramiento. Al fin y al cabo, ¿se puede alguien enamorar realmente a esa edad, cuando todavía ni siquiera sabemos lo que implica la mayoría de nuestros sentimientos, cuando no sabemos lo que implica nuestra propia existencia, cuando no hemos delimitado todavía los lindes de nuestra personalidad? El estilo de la autora aquí es muy minimalista, tanto por la práctica ausencia de adornos como por la minuciosidad de los detalles que enriquecen la historia y la convierten en un texto muy fino, plagado de sutilezas, en sintonía con la corriente narrativa japonesa que transforma lo cotidiano en pequeñas revelaciones. Lecciones que los personajes absorben como si los observásemos tambalearse y estabilizarse en directo. Que nos permiten verlos crecer y, a la vez, crecer con ellos.
Lo que más me ha gustado es lo bien que recoge esa etapa en que algo o alguien eclipsa nuestros sentimientos, hasta el punto de obsesionarnos. Algo o alguien que quizás no esté destinado a durar, que quizás sea una moda pasajera, pero cuya influencia perdurará una vez lo hayamos dejado atrás o nuestros caminos se hayan separado. Además, como en buena novela japonesa actual, expone (aunque no se centre en ello) los problemas que atraviesan su sociedad, como esa soledad que parece heredarse con las ausencias fruto de jornadas laborales interminables o viajes de negocios.
Y al igual que su protagonista, yo también tuve que hacer un ejercicio de reconciliación, ya que a mi modo de verlo las líneas están un poco difusas. Hay sugerencias y alusiones, ciertos comentarios de normalización ante 'la posibilidad de', que me tensionaron y pusieron incómodo. Pero la forma en que se cierra es tan conmovedora, sensible y emocionante, que se me borraron de golpe mis reticencias. Con el paso de los días no puedo evitar recordarla con una sensación entre la melancolía y la paz interior, como esos días libres en los que no he hecho grandes planes, quizás ni siquiera haya salido de casa, pero en los que he estado sumamente feliz conmigo mismo. Quizás crecer también sea eso.
Holi! Hoy os traigo la reseña del libro Primer amor de Banana Yoshimoto. Banana Yoshimoto es una autora contemporánea japonesa que retrata desde el Japón actual sentimientos y situaciones muy reales pero siempre com un toque de Magia o realismo mágico que hace que sus historias sean más especiales. En este caso nos encontramos a nuestra protagonista que tiene 14 años y se siente atraída por su profesor de pintura. Un hecho extraordinario que viven en común hará que ella quiera confesarse. . Nos encontramos a una protagonista joven y veremos a través de sus ojos su vida, sus pensamientos, reflexiones ya que experimentar el primer amor va a ir de la mano del sentimiento de soledad. . En general la diferencia de edad es un tema que a mí personalmente siempre me causa rechazo pero esta vez está tan bien escrito que incluso quería saber más. . Todo este pequeño mundo que crea la autora además está acompañado constantemente de arte y del proceso creativo lo que le da una ambientación única. . Aunque el libro relata el primer amor y como nuestra protagonista lo siente, lo experimenta y lo enfrenta. También se habla más y a través de diferentes personajes del sentimiento de soledad o abandono que es un sentimiento tan universal que todo el mundo se puede sentir identificado y Banana Yoshimoto lo hace siempre desde una perspectiva tan delicada pero tan contundente a la vez que lo hace único. . . Siempre es un gustazo leer literatura japonesa contemporánea, más si es a través dd las palabras de Banana Yoshimoto y tiene un punto como de esperanza que yo creo que es una buena obra para toda aquella persona que quiere empezar a leer literatura japonesa. .
Aunque el tema parece ser el primer amor, no lo es. Su tema es el miedo a la perdida, a que nuestra estabilidad desaparezca. Miedo a que el futuro nos haga daño, a que la felicidad no quede estancada en un momento eterno. Son miedos pequeños, pero que de una u otra forma marcan nuestra vida. Yuko, la personaje principal, tiene 14 años y se ha enamorado de su profesor de 25. Vive con su madre, porque su padre en realidad nunca está en la casa, se la pasa de viaje en los Estados Unidos buscando antigüedades para el negocio que regentea con un socio. Yuko y el lector comenzamos a sospechar si no es que en realidad tiene otros intereses u otra familia allá, y para ella es horrible pensar en la separación de sus padres. Es como si su mundo perfecto se quebrara para nunca más volver a ser ideal. Kyu, su profesor de dibujo, por su lado, resiente un suceso del pasado que también lo marcó: su madre se fue de la casa y los abandonó a él y a su papá. La noticia del abandono lo entristece tanto que pierde la vista. Y entonces unas pocas semanas después, su madre regresa. ¿Qué pasó en todo ese tiempo? ¿Dónde estuvo su mamá? "¿Por qué la vida está plagada de despedidas?" La respuesta que da la autora está, obviamente, en el libro... —Me pregunté si el entusiasmo inicial del amor empezaba a pagarse, porque yo lo que buscaba, más que amor, era ese entusiasmo. —Todo fantasma desaparece una vez que se comprende su origen. Esta última es tal vez la verdad más potente en este libro.
Me acerqué a Primer Amor sin grandes expectativas y terminó siendo una lectura más entrañable de lo que imaginaba. Es una historia breve que retrata la adolescencia y el descubrimiento del primer sentimiento amoroso. A pesar de su corta extensión, es una obra sincera y delicada, capaz de transmitir con acierto las emociones propias de esa etapa de la vida. Se lee con facilidad y resulta cercana, casi como si el lector acompañara a la protagonista en sus pensamientos y vivencias.
A lo largo del relato no solo se aborda el enamoramiento, sino también las inquietudes personales y familiares que forman parte del crecimiento interior. La historia muestra cómo, casi sin buscarlo, uno puede encontrar a esa persona especial con la que compartir aventuras y momentos únicos, nacidos de una experiencia sencilla pero mágica, independientemente de los factores físicos o de lo socialmente aceptado.
Me ha parecido una historia bonita y entrañable, que deja una sensación agradable al terminarla. La recomendaría especialmente a quienes buscan una lectura romántica, pero con un trasfondo realista y situaciones cotidianas con las que es fácil identificarse. Además, el lenguaje es claro y accesible para todo tipo de lectores, lo que hace que la obra resulte aún más atractiva. Algunas frases reflejan muy bien aspectos de la sociedad actual y aportan un valor añadido al relato.
Desde hace siglos que me gusta mucho Yoshimoto y, a esta altura, no voy a pedirle que cambie su estilo, pero siento que se ha ido simplificando con cada nueva novela y, a la vez, adquiriendo un tono esperanzador casi agobiante. Me sigue gustando realmente, siento que escribe libros que son mínimos, pero preciosos, que logra crear una atmósfera única, súper lírica, reflexiva y profunda de algo muy aparentemente pequeño, pero creo que me falta algo más. Tal vez soy yo. Además, me di cuenta gracias a esta novela, que la mayoría de los escritores japoneses actuales pecan de lo mismo que le critico siempre a Murakami (a quien casi ya no leo por eso, pese a encontrar que escribe muy bien y tiene una imaginación alucinante): su falta de compromiso político y social, que contrasta heavy con los autores que me gustan de las eras Meiji, Taisho y Showa. Es una opción, eso no los hace superficiales, por el contrario, logran una reflexividad y profundidad sorprendente sin tocar ningún tema de "esos", enfocandose sólo en la mirada al ombligo, lo cual es súper válido, pero me complica igual algo. En fin, creo que esta es la novela que menos he disfrutado de Yoshimoto, pese a que reconozco que es bella y muy agradable de leer.
Yuko tiene 14 años, es capaz de ver cosas que el resto no, su profesor de pintura Kyu tiene alrededor de 25 años y se transformará en su primera ilusión amorosa. La diferencia de edad siempre está presente entre ambos, sin embargo iniciarán una amistad que será reveladora y de la cual podrán sacar grandes aprendizajes, él resolverá ciertos traumas y ella irá entendiendo su tránsito hacia la madurez lo cual le permitirá dejar de ver con tanta rigidez a sus padres y quizás entenderlos un poco.
Este libro no se honestamente ni qué pensar, me gustó pero es tan diferente a todo lo que he leído alguna vez, me quedó faltando más pues de igual manera no sé si tiene una continuación, pero es de esos libros que al terminarlos no sabes cómo te sientes o qué pensar. Quedé como en un limbo que no logro descifrar.
🤔 me pasan cosas contradictorias …. Si bien como toda novela japonesa tiene ese aire existencial y suavecito de comprender las emociones humanas… hay una relación de una niña con un hombre mayor 👩🦲, si bien no existe nada de connotación sexual es un poco torcido , supongo yo que soy muy occidental para ver el amor 🤔
este libro relata de una manera muy hermosa lo que se vive al tener 14 años, siendo una persona sumamente sensible, m senti muy identificada con yuko, pude entender como funciona su alma y sus sentimientos, y tambien me ayudo a entender los mios "y, pese a todo, sentir nostalgia cuando solo se tienen catorce años me resultaba lamentable"
Preciosa historia, contada con un lenguaje sencillo, es de esas historias que te ayudan a creer en sentimientos más puros, sencillos. El amor visto desde la perspectiva de unos ojos adolescentes.... Al final , para mí ha sido un soplo de aire fresco, que es lo que necesitaba. Con historias así vuelves a revivir sentimientos pasados o no tanto.
Leer a Yoshimoto es sumergirse en un sueño donde todo cobra una belleza particular y cada elemento brilla con un matiz propio, incluso el vacío, todo rodeado de un aire de misterio que flota suave entre sus personajes. Hable de lo que hable, siempre lo hace con mucha sensibilidad, para ella los sentimientos son la estrella que nos guía.
Este libro me dejó temblando...de sólo pensar que caiga en las manos de un productor de Netflix y lo adapten, porque tiene todos los elementos para una de esas soporíferas películas dirigidas al público juvenil. Nunca será aceptable una relación efectiva dónde existan asimetrías de poder. Punto.
la trama de este libro podría ser cualquiera me es totalmente indiferente pero tengo tanta debilidad por la escritora....podría escribir el peor libro del mundo y aún así a veces pensaría ay que bonito lo ha dicho asiq no sé
cuanto menos un libro curioso, la diferencia de edad de los personajes es extremadamente alarmante y la niña de 14 habla con un vocabulario digno de catedrática, pero tiene momentos muy emotivos sin duda.
Realmente le daría casi tres estrellas, pero no existen las medias estrellas aquí. Es un libro tranquilo y sosegado, considero que es una mañana de domingo. Me ha gustado mucho y aunque no es una lectura que me vaya a marcar para el resto de mi vida, tal vez consulte algunas reflexiones subrayadas
Un hermoso relato, que a mi parecer explora algo nuevo dentro de lo que usual mente escribe Yoshimoto. Pero como siempre sus páginas son como un abrazo y una invitación a detenerse a apreciar el tiempo y la belleza de los encuentros.