Fue un periodista y escritor mexicano, director del periódico Excélsior de 1968 a 1976. Fue fundador del Semanario Proceso. Hasta su muerte, se desempeñó como presidente del Consejo de Administración de CISA S.A. de C.V. Falleció a las 4:30 horas del 7 de enero de 2015 a consecuencia de un choque séptico en la Ciudad de México.
*Reseña escrita para una materia de la universidad
De Isabel Allende a Julio Scherer: La realidad detrás del realismo mágico La casa de los espíritus es la primera novela de la escritora chilena Isabel Allende. En el libro, con el uso del realismo mágico, logra transportar a un país latinoamericano, sin jamás mencionar el nombre. Aquí se muestra a un país convulso lleno de extremos: los ricos, los pobres, los conservadores, los liberales. La autora nos relata como subtrama la historia de “El Candidato”, que, al pasar las páginas se convierte en “El Presidente”, uno que es más “zurdo” que “diestro”. La magia es algo palpable en las palabras de Allende, pero el hechizo de su narrativa se acaba al leer la primera página de Pinochet: vivir matando. Libro que, escrito por Julio Scherer García, muestra a la dictadura como solo un periodista podría hacerlo: de forma dura, honesta y brutal. Este libro no empieza con un “Clara, clarita, clarísima…”, no hay chistes, ni descripciones preciosas cargadas de un lenguaje literario. Lo que sí se encuentra aquí, son entrevistas, pasajes, y datos que permiten dar una idea más completa de lo que fuera Pinochet y su tan despreciable mandato.
El multi galardonado periodista no da un relato, ni tampoco es una novelización histórica de lo que fuera la dictadura militar en Chile, que comenzó aquel 11 de septiembre de 1973. Entre las páginas se encuentran las entrevistas, las “verdades históricas” de un gobierno opresor, y el profundo dolor de los testimonios de personas que sufrieron y, probablemente, sigan sufriendo hasta el día de hoy. Porque, como lo dice, los desaparecidos de una dictadura es una “herida que tuvo que cerrarse sin haberla limpiado. Es un duelo no terminado”.
A esta lectura se debe de entrar con un estómago bien duro, un corazón de hielo y una “piscola” en la mano para poder llegar al final de ella. Porque, conforme se va avanzando, es imposible no desear haberse quedado simplemente en un realismo mágico. Pinochet: vivir matando es la puerta de salida del realismo mágico de La casa de los espíritus. Es la dura investigación periodística, que, duele decir, es la realidad.