Desde que leí El rey del sombrío invierno, supe que necesitaba conocer la historia de Karina. Como hermana pequeña de Alexei, ya me intrigaba su papel en ese mundo de mafias y alianzas, pero lo que encontré en este libro superó todas mis expectativas.
Es de esos libros que te atrapan desde el primer capítulo y no te sueltan. La dinámica entre Karina y Christian es explosiva: no es amor a primera vista, es una colisión de mundos, un pacto forzado, un matrimonio por conveniencia que se convierte en algo mucho más profundo. Me encantan los primeros encuentros entre ellos, esa tensión, esos silencios cargados, y cómo poco a poco se va construyendo una conexión feroz e íntima.
Karina me fascinó. Su pasión por el ballet, su fuerza interior, su forma de enfrentarse a un destino impuesto… es una protagonista que brilla. Y Christian, el enemigo, el hombre marcado por la oscuridad, logra ser mucho más que eso. Me dio muchísima pena cuando Karina descubre sus verdaderas intenciones al acercarse a ella, pero también disfruté cada momento en que ella lo hace sufrir un poquito jijiji.
Además, el humor está muy presente. Me reí con las escenas en las que los hermanos de Karina la protegen y con las interacciones tan graciosas entre ella y Christian. Hay drama, sí, pero también ternura, ironía y momentos que te hacen sonreír.
Algo que quiero destacar es que, aunque hay menos spicy que en el primer libro, eso no le resta intensidad. Al contrario, la historia se centra más en la trama, en el desarrollo emocional, en las decisiones difíciles y en lo que significa amar a alguien incluso cuando todo te dice que no deberías.
Estoy deseando continuar con los siguientes libros. Este universo me tiene completamente atrapada!