Tras el éxito de El baile de las mareas, llega la segunda novela de Laura Portas, una emocionante historia que nos sumerge en el legendario balneario de Mondariz, un lugar icónico de la Galicia del siglo XX.
Una mujer dividida por su pasado. Un futuro incierto. Un lugar emblemático donde el agua oculta secretos.
Balneario de Mondariz, 1920. Candela comienza a trabajar en el Gran Hotel del balneario, donde se codea con la élite más ilustre y poderosa de un país que afronta tiempos convulsos. Pero el lujo y la apariencia ocultan un mundo de engaños, pasiones prohibidas y traiciones. Candela deberá navegar la relación con Ignacio, su primer amor, que ha vuelto a su vida sin previo aviso, y Gabriel, uno de los empleados del hotel, que le ha pedido matrimonio.
Todo se agrava cuando Candela se ve envuelta en una peligrosa trama criminal tan turbulenta como las aguas que la rodean. Para desvelar el secreto que esconde el balneario, la joven deberá enfrentarse a las sombras de su pasado y a las intrigas que la acechan, y descubrirá que la verdad quema más que las mentiras que tratan de ocultarla. Pero ¿quién acabará hecho cenizas?
Nos encontramos con una historia ambientada en el Balneario de Mondariz, en el año 1920, y la trama sigue a Candela, una chica joven que trabaja en el Gran Hotel, un espacio con sus normas, jerarquía, secretos. Un lugar donde conviven huéspedes de la alta sociedad y compañeros de trabajo de Candela.
A esta convivencia se le une Ignacio, su antiguo amor que pondrá su vida patas arriba, abriendo heridas y creando dudas con su actual pareja.
Tendremos una trama con mucho misterio, donde Candela comienza a ver actos y comportamientos extraños, y sin querer se convertirá en testigo de un acto criminal.
Una novela que arranca de forma lenta y pausada, que hasta mitad de la historia no comienzan los giros, sino que se centra en las descripciones del balneario y de los personajes, además del triángulo amoroso.
Es una novela muy bien escrita, con una historia muy íntima, centrada sobre todo en personajes y también en relaciones familiares, muy bien escrita y con algunas partes muy reflexivas, además de esa parte de misterio que le da mucho ritmo a partir de la mitad.
Candela es una joven que llega al Gran Hotel del balneario de Mondariz en 1920, en pleno auge de este fascinante lugar donde la aristocracia, políticos, artistas y grandes fortunas convergen para “tomar las aguas”.
Desde su llegada, Candela se ve envuelta en la dinámica interna del balneario, un espacio regido por normas estrictas, jerarquías laborales y secretos cuidadosamente ocultos. La convivencia diaria con huéspedes influyentes y compañeros de trabajo va revelando tensiones y rivalidades. Todo se complica cuando reaparece Ignacio, un amor del pasado cuya presencia reabre heridas emocionales y despierta dudas sobre las elecciones que Candela ha tomado con Grabriel, un hombre cercano que le ofrece estabilidad y un futuro distinto.
A medida que avanza la historia, surgen hechos inquietantes que rompen la calma del balneario: comportamientos sospechosos, silencios incómodos y sucesos que apuntan a una red de engaños más profunda. Candela, casi sin proponérselo, se convierte en testigo y pieza clave de una intriga criminal que amenaza con salir a la superficie.
Un libro que me ha gustado por su trama y los personajes, pero al que tarda en arrancar con esos hechos inquietantes que antes mencioné. Laura describe el entorno del balneario a la perfección haciendo que creas estar allí mismo, y eso es lo que ha hecho que la primera parte del libro sintiese que no avanzaba, pero una vez que entra de lleno en la trama de la intriga criminal no puedes parar de leer.
En conclusión, El palacio del agua deja la sensación de que nada puede quedarse oculto para siempre. El balneario, que al principio parece un lugar tranquilo y elegante, termina mostrando su lado más oscuro, y todos los personajes se ven obligados a enfrentarse a la verdad, les guste o no. Los secretos salen a la superficie igual que el agua que recorre todo el edificio.
Leer a Laura siempre es un viaje precioso. Pude disfrutar de su pluma en "El baile de las mareas" y con esta nueva novela me ha vuelto a atrapar. Es muy diferente a la anterior, pero tiene su esencia: Galicia y mucho sentimiento. La autora con sus palabras consigue transportarnos a Mondariz y nos presenta una historia inolvidable en la que nos encontramos un misterio, un triángulo amoroso y un escenario de ensueño. Os recomiendo muchísimo que le deis una oportunidad. No os arrepentiréis.