Me ha gustado bastante este libro, muy pero que muy entretenido. Ambientado entre Valencia y Madrid, (e incluso entre ellas en un conocido bar conocido por todos los que hemos transitado la A-3), comienza con la desaparición de una celebre escritora de thriller, tras haber celebrado una cena literaria junto con los misterioso, pero influyentes, componentes de un club de lectura. De la investigación se ocupará un inspector auxiliado por una periodista jubilada del “diario Levante” de Valencia. La trama no está mal. Personajes que albergan pasados oscuros que pueden tener con la desaparición de la autora. Secretos que han marcado que afloran tras años soterrados, y casi una docena de sospechosos, donde cada uno de ellos puede tener un motivo para agredir a Abril del Pino. El libro no es muy largo, y se lee de forma muy fácil, gracias a la prosa ágil y adictiva de la autora (me recuerda a Joel Dicker), demostrando que se puede hacer un buen thriller sin vísceras. Además, está plagado de referencias literarias y en menor medida cinematográficas. Con un final que a mí por lo menos me ha gustado. Si tuviera que ponerle un pero sería al personaje del inspector, que me ha parecido plano e infantil. En definitiva, un libro que cumple con creces su objetivo que es entretener. Adictivo desde casi la primera página y muy agradable de leer. Un libro cuya lectura recomiendo.
Divertido, emocionante, sorprendente y te atrapa de la primera página a la última. Marina se consolida como una de las mejores narradoras de misterio de la actualidad, capaz de tocar todos los palos y subgéneros con maestría. Y una vez resuelta esta doble desaparición, deseando saber más sobre estos personajes. Sobre todos.