Tras el éxito de Lo que hay y La seducción, vuelve Sara Torres con un ensayo que busca la manera de pensar fuera del binarismo heterosexual, una indagación en el gozo que se aleja de una fantasía identitaria basada en un combate entre opuestos.
«Una diosa. [...] Una de las voces más singulares y más radicales de la literatura española contemporánea». Alana S. Portero
«Amantes son los cuerpos que sonríen antes de comer, que miran a los ojos antes de besar. Su pulsión está orientada al encuentro intersubjetivo, y por ello existe en la dimensión de lo ético. Lo cuerpos amantes desean derrocar el sistema heterosexual racializante y patriarcal porque desean borrar en la mirada de la otra el fantasma de una violencia vivida antes del encuentro entre los cuerpos amantes. Los cuerpos amantes, sujetos de este libro, anhelan la alegría de aquellas a quienes aman y se frustran con la herencia de un mundo simbólico que agrede y limita su capacidad de atención. Porque sonríen antes de comer y miran a los ojos antes de besar, no desean la mascarada de la otra, no encuentran descanso en la alegría ensayada y complaciente del género, ansían el encuentro a través de una esperanza de comunicación más veraz. Porque su pulsión existe en la dimensión ética, porque se practica en lo intersubjetivo, los cuerpos amantes, sobre todo, desearán haber amado bien».
Confirmada como una de las grandes revelaciones de la literatura española contemporánea con Lo que hay y La seducción, Sara Torres firma un ensayo que busca la manera de pensar fuera del binarismo heterosexual. Con el propósito de adelgazar las imágenes y las ideas que nos inician en la cultura humana de lo corporal y lo sexual en occidente, la autora busca prácticas gozosas que se alejen progresivamente de lo que llama la "fantasía hetero-real", una fantasía identitaria basada en un combate entre opuestos.
«Eros, la arquera, tensa su cuerpo y en esa tensión, inicia lo sexual. Está a punto de ponerse en riesgo: no es un riesgo de muerte, como canta la épica heterosexual, sino de dulzura». «Su lenguaje es absolutamente grandioso. Sara Torres tiene una voz tan única, tan de diamante...y esa escritura me encanta. Ella talla los pensamientos, las imágenes. Ha sido casi como un libro que se escucha cuando se lee». Rosa Montero
«Una diosa. [...] Una de las voces más singulares y más radicales de la literatura española contemporánea». Alana S. Portero
«Sara Torres circula vitalmente [...] con una natural explicitud sexual que incluye la fantasía y la materialidad de un erotismo sedoso, concentrado y sin postureo pero con una intensa elaboración literaria». Jordi Gracia, Babelia
«[Sara Torres] ha devenido en un fenómeno de masas gracias a ingredientes que nadie imaginaría: teoría de género, ternura y mucho lesbianismo. [...] Un modelo de referencia para las que vienen y para todas las que vendrán». Alexandra Lores, Vogue
«Sara Torres escribe con esa mezcla entre delicadeza, lucidez y ternura de quien sabe que la vida y quienes la habitamos estamos dibujados con trazos finísimos, infinitos matices de cuerpos que aman, desean, sufren y encarnan todo tipo de contradicciones». Carolina Freire Vales, ELLE
«El ALSA conecta todas las personas enamoradas y Sara torres es esto para mí, es el ALSA de las lesbianas. Es un grito revolucionario». Eugenia Tenenbaum
A mí me falta perspectiva de clase y raza/etnia, ademas de la normalizacion del cuerpo normativo; es decir siento que es un texto desde el privilegio no atendiendo hacia lo demás. Lo mismo con el tema del consentimiento, no aparece.
Sara Torres responde en este ensayo a Wittig y el pensamiento heterosexual, proponiendo un pensamiento erótico no binario, construido a partir y en busca de la dulzura, a la manera y en diálogo con la pensadora francesa Anne Dufourmantelle.
Torres nos pone a las lesbianas en el centro del discurso y la práctica eróticas, haciendo de la amante un sujeto político (re)conocible, legítimo y siempre disponible para el ahora.
la primera parte del libro es más palpable, más con los pies en la tierra. en la segunda diría que sobrevuela lo lírico y lo fantástico, juega a esa provocación (que a mí personalmente me fascina). con este ensayo ocurre lo mismo que con sus poesías y novelas: a veces me parece que sara torres ha inventado el lenguaje.
No sabéis lo que ha significado este libro para mí. Un ensayo sobre cómo el pensamiento heterosexual está en todas partes y lo tenemos tan interiorizado que nos cuesta sentir y ser como queremos. Pero para eso está Sara, para abrirnos los ojos y poner la semilla en nosotras para desheterosexualizar ese pensamiento. Lo que es el pensamiento erótico. Un libro lleno de conceptos tan increíbles como la fantasía hetero-real, las amantes, el eros sáfico, la niña obcecada, la pulsión de dulzura… Brutal. Además con un montón de bibliografía de mujeres tan increíbles como Monique Wittig, Anne Dufourmantelle o Teresa de Laurentis. No sabéis qué maravilla. He aprendido tanto con este libro y lo quiero leer mil veces para aprender más. Ha puesto en palabras tantas cosas que sabemos y vivimos, pero que no teníamos el lenguaje para transmitirlas. Gracias Sara por tanto. Ya lo siento por los libros que me quedan por leer, pero ya digo que este es mi Top 1 de este año. Por favor, leedlo amiguitas lesbianas, es necesario.
Sara Torres nestas páxinas pretende básicamente responder a unha pregunta clave: que alternativas existen ao pensamento heterosexual, sendo este o noso código base para unha interpretación do mundo e do real? Para iso crea a súa proposta conceptual do “pensamento erótico”, una ferramenta política e afectiva desde a que repensar os vínculos, o desexo e as narrativas que habitamos. A primeira metade do libro encantoume, ten una introducción exquisita, moi clara e potente, que che colle da man e non te solta. Porén, xa cara ao final, o apartado “Otro relato para Eros” fíxoseme algo denso e mesmo tedioso. Teño a sensación de que nese espazo quixo facelo todo excesivamente meloso e detallado, incluso dulce e uffff foi demasiado. Con todo, quedo moi contenta de telo lido. É un libro necesario, estimulante e que abre camiños mentais. Moitas grazas a toda a xentiña que mo foi recomendando!!! Bicos
algunes coses me semblen interessants però altres se'm queden curtes, i , per descomptat no hi ha una lectura de classe i això també em suposa un problema
Qué regalo poder leer un ensayo escrito con tanta poesía y mimo, que hace discurso la propia práctica vital y los movimientos del cuerpo. Lejos de negar aquello de lo que se aleja—la fantasía hetero-real—, analiza su poder y señala lo doloroso de su duelo, las ansiedades que acompañan la decisión de abandonar lo conocido para asomarse a esa inteligencia erótica. Vivir una vida lúcida supone una apuesta por los afectos, por las intensidades y transformaciones del cuerpo, por una aproximación a la otra (que no deja de ser una aproximación al mundo) sin hoja de ruta. Frente a la sistematización de las pulsiones, su práctica ética. No consiste en reprimirlas, pero tampoco en que, en su potencia, hagan de la otra objeto, arrasar con su imposición. La dulzura, como Torres dice, abre un espacio “hacia la temporalidad de la pausa y la fiebre”. El deseo como una fuerza que hace delirar, y al mismo tiempo una inteligencia. Una inteligencia relacional, en la medida en que convoca necesariamente a una otra y, al mismo tiempo, a lo otro dentro de una misma que, desconocido, nunca cesa de asombrarnos.
Es interesante y coincido en el mensaje principal: aboguemos por la dulzura.
A ratos me ha faltado un pelín más de concreción, con ejemplos o situaciones específicas, o de novedad, porque ha sido prácticamente hablar del (funcionamiento del) heteropatriarcado empleando términos menos habituales, pero que se refieren a la misma realidad. Igualmente, al terminar la lectura no sé qué hacer exactamente con la información proporcionada, porque describe el sistema pero la alternativa es tan ambigua que casi no existe, pero entiendo que es la intención general del ensayo, no proponer sino instar a la reflexión.
En general, sí, está bien, y nunca es mal momento para cuestionar y cuestionarse.
Mi primero de Sara Torres y es tan guay… ensayo que se pregunta cuál es la alternativa al pensamiento heterosexual que viene preconfigurado en nuestras cabecitas y cómo repensar los afectos, la dulzura y el deseo. “Quien no desea, sobre todo, amar bien, no es amante. O lo fue y ya no lo está siendo.”
Muchas páginas marcadas y líneas subrayadas, pero me quedo con estas preciosidades (Sara Torres escribe mmmuyyyy bonito):
(sobre despertar con alguien) “acompaña un sentido de realidad que recuerda a una victoria, un triunfo del presente sobre la posibilidad de una vida más triste, más sola, menos tierna”
“¿Cuál es la mayor frustración? ¿La mayor tristeza para la amante? Que no le permitan serlo. Ver la potencia de nuevo enclaustrada cuando se había expresado y era demasiado tarde para olvidarla, pues ya la había conocido.”
gracias a mis amiguitos por este regalito tan chulo 💌
Un ensaio excelente, recopilando un montón de ideas que me parecen esenciais para entender a vivencia lesbiana de hoxe en día. Ogallá a xente o lese e reflexionase sobre todo o que aparece aquí escrito.
sara observa, analiza y nos hace entender la importancia de tomar consciencia de que nuestro desarrollo está atravesado por un heterocentrismo omnipresente -binario, limitante y reduccionista-.
lo hace a través de otras y dirigido a todas. y lo hace tan accesible que, cuanto más lees, más absurdo te parece que no hayamos roto con todo y hayamos construido algo diferente, algo nuestro, algo dulce y compartido.
qué gusto los planteamientos menos rígidos y dicotómicos... y qué gusto formular preguntas desde ahí!!!
volveré a este libro y a su bibliografía muchas veces 🫡
Siento que me he leído este libro en el momento perfecto y que me ha dado las palabras y la base necesaria para poner orden y lugar a los pensamientos que tenía revoloteando por mi cabeza.
yo quiero querer de esa manera, quiero mirar, respirar, escuchar, poner en pausa. Gracias a esta persona con el cerebro gordísimo por reencontrarme con autoras como witting y por reafirmarme la clase de vida que quiero y merecemos tener.
"Esta es una llamada a las amantes. Una llamada a que la potencia creativa e insurgente de lo erótico nos mantenga atentas al dolor de las demás." ❤️🔥
chicas ha sido precioso ir leyéndolo poco a poco con Clara… cuántas cosas en las palabras exactas el futuro es prometedor y brillante y un poco más de hoy y que suerte ser lesbiana 🥹❤️🔥
La revolución es el gozo y la ternura. Siento que, al yo no tener ese contexto de academia, es un libro que se me hizo pesado, pero destaco que hizo un gran esfuerzo por bajar conceptos filosóficos densos a una prosa que casi parece poesía. La autora nos lleva por un camino de deconstrucción de la "fantasía hetero-real"; desde que nacemos, la cultura nos enseña que el erotismo y el deseo se basan en la tensión entre opuestos, en el conflicto, en la dominación, la conquista y, a veces, incluso en una violencia. Ella propone desarticular eso, nos llama a pensar fuera del binarismo y a dejar de entender el sexo o el amor como una batalla donde alguien gana y alguien cede.
"La valentía de las amantes es el riesgo de abismarse en la dulzura." La dulzura que ha sido vista como debilidad es una elección valiente y activa. Es renunciar a las dinámicas de poder tradicionales y atreverse a mirar a la otra persona, a desear su alegría antes que su sumisión. El bienestar del otro me importa tanto como el mío.
Ahora, faltó perspectiva de clase y raza. Tiene un punto ciego en cuanto a interseccionalidad. Ella nos está hablando desde la experiencia de un cuerpo blanco, europeo, académico y físicamente normativo. Falla en profundizar cómo el "pensamiento heterosexual" opera en complicidad con el racismo, el clasismo y el capacitismo. No es lo mismo rebelarse a través de la dulzura desde el privilegio académico o de clase media en Europa que intentar hacerlo siendo una persona racializada, trans, o empobrecida, donde el cuerpo mismo ya es un campo de batalla constante. Luego, ella propone una erótica de la pausa, robarle el tiempo al reloj del sistema y la contemplación pura de la amante. Pero, ¿quién tiene el privilegio material de pausar? Habitar esa dulzura contemplativa requiere ciertas condiciones materiales. Los cuerpos precarizados, reventados por dobles jornadas laborales o trabajos de cuidado no remunerados, a menudo no tienen el lujo de ese "tiempo suspendido" para el gozo. Se asume una red de seguridad material y un tiempo libre que el capitalismo les niega a las mayorías.
En resumen, es un mapa precioso y muy útil para escapar de la violencia del molde heteropatriarcal, pero un mapa dibujado desde el balcón del privilegio.
Inventar un lenguaje, que es lo propio de todo acto de creación, es haber estado adosado al terror y haberlo superado.
Solo un trabajo creativo y consciente con la imaginación puede ofrecer alternativas. El acceso a la vitalidad y la alegría a través del camino "incorrecto", las prácticas del placer y la fantasía fuera del orden cisheterobinario le dan al cuerpo información experiencial que confirma la existencia de otros mundos de sentido. Es decir, el acceso a la alegría y al placer fuera de la norma es una práctica que desheterosexualiza la imaginación.
Volví a deslizarme una vez más pegada a ella, con mi cuerpo sobre el suyo, resonando como una campana. Nunca me pregunté de dónde vino mi conocimiento de su cuerpo y de su anhelo. Amar a Ginger aquella noche fue como adquirir conciencia de una alegría para la que yo estaba hecha (!!!!) y sólo me preguntaba sorprendida, en silencio, cómo no había sabido siempre que sería así (!!!!!!!!!!!)
La otra nos hace un favor cuando decepciona nuestra proyección ofreciendo una realidad que desestabiliza nuestra fantasía, una imagen que la pre-existe a ella, que pre-existe al encuentro. Si la otra siempre se esfuerza por encarnar la fantasía que traíamos de una "ella" abstracta -que existió antes de conocerla, material, viva e irreductible a un signo-, entonces nos estará dando lo que necesitamos para seguir siendo lo que somos, sin permitir que nuestra subjetividad se transforme y nuestra vida amplíe su hábitat.
El sexo busca, pero no una ergonómica, un objeto ni un fin, sino la posibilidad de un entre, de un ser-con, un ser-en, verbo sin identidad, previo al lenguaje. Pensándolo así, el sexo persigue el final del pensamiento, el final de la abstracción, el fin de la distancia entre la carne de lo vivo.
A pesar de salir totalmente del contexto de la ficción o no ser una novela, este ensayo de Sara Torres merece mucho ser leído. La forma en la que la autora readapta y expande la heteronormatividad y los estudios queer y feministas es increíble. Así, hay muchísimos conceptos e inspiración de grandes autoras a lo largo de todo el ensayo. Sin embargo, una vez más me quedo con el concepto de dulzura que promueve Sara.
En definitiva, no es una obra que se deba leer del tirón para ir asentándolo todo, ya que hay algunos conceptos más densos. Pero, su forma de escribir y la manera de poner en palabras ideas que no sabemos ni cómo llamar, siempre me va a parecer muy interesante.
Tuve la suerte de poder verla el año pasado en mi universidad y ojalá poder volver a escuchar a Sara de nuevo hablando de todo lo que le apasiona.
No tengo duda de que volveré a leer trozos durante el año, hay quotes que te dejan sin palabras.
Siempre me pasa que después de leer a Sara me siento un poco más en paz con el mundo. La dulzura es urgente en estos tiempos y es valiente. Dice Torres que “la valentía de las amantes es el riesgo de abismarse en la dulzura” justo después de recordar que “es infinitamente triste perder lo que se ama”, casi al final del libro, tocando el tema de la pérdida del amor que tanto me obsesiona. Sara sigue hablando de cuerpos enamorados y eso me encanta, sí, pero este no es un ensayo sobre los riesgos y placeres que ocupan un cuerpo enamorado: es un ensayo a favor de la capacidad creadora de las amantes, que resulta política cuando se aleja de los tempos capitalistas que nos asfixian y que permite el implementar unas prácticas nuevas y más tiernas dentro de la norma dura, que de tan rígida debe terminar por romperse bajo el peso de un nuevo pensamiento erótico.
Después de la fantasía, las amantes colocan la atención en un tiempo robado al orden cronológico y piensan-hacen desde ahí lo erótico. No hablan como hablaría un sujeto cabal. Todas las amantes deliran.
Me resulta muy sugestivo todo el pensamiento blando, dulce y amoroso de Sara Torres, pero al mismo tiempo no puedo de dejar de pensar que se lee también como una forma de crear binarismos internos dentro de categoría sin fronteras, y un concepto del amor que es bondadoso por definición. Además, en ciertos momentos se desvincula de la idea del sujeto político, a favor del pensamiento político, que creo que resulta en la idea política individualista y en la que esta dulzura, ternura y formas de amar no atraviesan a la masa política sino al individuo.
A atención, prestar atención á outra: a base de todo amor.
"Eros es, precisamente, lo que dota al cuerpo de una habilidad excepcional para la atención. Quiero pensar que el deseo, percibido por el cuerpo deseante como falta, es sin embargo afirmativo en cuanto a que no señala un lugar negativo, sino que afectivamente es la presencia apasionada de un anhelo. En términos afectivos es intensificación positiva que, al señalar una búsqueda, se preocupa por el origen, como si rastreara un lugar en el cuerpo donde se produce el exceso de energía de búsqueda".
Tiene pasajes líricos muy bellos y accesibles, pero también partes complejas y me temo que artificialmente intrincadas. Sin duda es una gran ventana para el auto-cuestionamiento y para la reflexión sobre nuestros miedos a la hora de relacionarnos amorosamente. Entendiendo que es poético, no deja de ser un ensayo, por lo que creo que no hubiera estado de más incidir o remarcar las conclusiones o lineamientos extraíbles de la lectura.
Inteligencia y pasión. Un homenaje al pensamiento de Monique Wittig, Anne Carson, Teresa de Lauretis y Anne Dufourmantelle, entre otras. Un manifiesto por la excentricidad, el delirio y la dulzura.
Hay algo que se mueve al leer el libro, hay algo que se mueve y desea moverse. Te lleva al delirio y te deja ahí, saboreándolo. Definitivamente, un ensayo que logra conjurarte.
He subrayado casi todo el libro. Es un gusto ver cómo Sara pasa del ensayo a la poesía y de la poesía al ensayo para explicar ideas y conceptos tan necesarios.
Chulo para ver, de manera explícita, desde qué coordenadas escribe poesía y también funciona como una introducción apañada a las corrientes teóricas de las que bebe