Ana Coto escribe con una sensibilidad preciosa. Tanto la historia como los personajes se sienten muy reales y enganchan desde el principio. Las emociones son auténticas, sin dramatismos forzados. Se nota en el dolor y la motivación de los personajes, que nacen siempre de algo sólido y con sentido.
Puedo ver el esfuerzo que hay detrás para ir dejando pistas y atar los cabos. La verdad es que es un aspecto que tiene mucho mérito y merece ser valorado. Además, me gusta la manera en que contrasta el miedo y el rechazo más intensos con los momentos de calma y esos pequeños respiros que nos impulsan a seguir adelante.
Te deja con ganas de la siguiente parte. Es una lectura que recomiendo sin duda, muy entretenida y con personalidad!