Uno de los pocos libros con los que me he reido a carcajada limpia.
Un personaje totalmente perdido en la vida surfeando una crisis económica en un país extranjero. Con un humor muy bien llevado el autor nos hace encariñarnos en pocas paginas de un pequeño grupo de vendedores de un mercado británico que conforman la familia temporal del protagonista.
Divertido, tierno y ligero. Muy buen libro si estás en bache lector.
Simplemente fascinante, lo he devorado en una tarde. La historia es divertidísima, y las anécdotas te atrapan desde el primer momento. Y entre chiste y chiste, lo que más me ha encantado son esas reflexiones sobre el desarraigo (sobre todo para gente que vivimos fuimos de España), amistades aparentemente imposibles y las corazas que nos ponemos para afrontar nuestras inseguridades. 100% recomendable
Un joven doctorando en Biología transformado en vendedor de chorizos en un mercado en el Reino Unido.
Con tono agridulce y una resuelta ironía esta pequeña tragicomedia nos muestra la supervivencia a la precariedad debida a la crisis de 2008.
El joven Spiky, nombre castizo de por sí, se queda sin beca y prácticamente sin oportunidades tratando de mantener un pequeño puesto de mercado en el que vende chorizos y salchichones sobre una mesa comprada en rebajas.
¿Cómo sobrevivir a las maniobras burocráticas asfixiantes?
Menos mal que existen los amigos, como su compatriota Gloria, como el griego y como Lola, una alegría en tiempos turbulentos.
Simpati-triste corta sátira llena de ternura. No nos demos nunca por vencidos.
Mis referencias son más cinéfilas que literarias, por eso no pude parar de ver en el protagonista a una suerte de Gelsomina, uno que en vez de un circo tiene un mercado y donde en vez de ver las muecas de Giulietta Masina ves al protagonista luchando contra los reveses con tutoriales en Youtube, pero con idéntica ternura e ilusión. Entré por las risas, me quedé por el retrato desubicado de toda una generación.