La trama alterna dos líneas temporales, siglo XV, tres hermanos huyen tras vengar la muerte de su hermana asesinada, una muerte cruel que no merecía, cada uno viaja a una zona diferente creando los orígenes de la mafia. Uno de ellos, el que viajo a Sicilia lleva consigo un camafeo, legado de su familia.
La otra línea temporal se desarrolla en 1957, con Hueso como gran protagonista, un joven huérfano de Palermo sobrevive como puede mediante timos y callejeando. Con él siempre lleva ese mismo medallón, lo único que conserva de su vida, la clave de todos sus orígenes y que el ignora por completo.
Una novela de misterio, con una prosa precisa, directa, sin adornos que la hagan densa y pesada, en la que nuestro protagonista se vera metido en un conflicto peligroso, necesario para conservar la ultima familia de la mafia, y sobre todo para averiguar quién es realmente.
Una historia con capítulos cortos que leerás del tirón, con giros inesperados y con un final que para nada esperaba, que trata temas como los lazos familiares, la familia que no se elige, la amistad, el honor y la lealtad…
No esperaba que me fuese a gustar tanto ya que no soy muy afín a las historias de mafia, pero creo que el autor no se excede, haciendo que la historia fluya y te enganche del principio, con unos personajes que a mi me han encantado, tanto los buenos como los no tan buenos. Asique si quieres una novela diferente, con una buena ambientación y con buenos giros, te la recomiendo mucho.
Dice una leyenda que tres caballeros españoles fueron los fundadores de las tres grandes familias de la mafia italiana. Este fascinante mito es el punto de partida de ‘Las tres familias’, de Miguel Ángel González, un ambicioso viaje narrativo que construye una historia de orígenes, violencia fundacional y herencias invisibles que atraviesan los siglos, indagando en cómo la memoria y el poder se transmiten de generación en generación. Un objeto heredado y una identidad fragmentada conectan una huida en la Europa medieval con la Sicilia de posguerra, en una narración que atrapa desde la primera página.
1957: Hueso es un buscavidas que sobrevive en las calles de Palermo a base de pequeños timos. Siempre lleva consigo, como un talismán, el misterioso camafeo que las monjas encontraron junto a él cuando fue abandonado a las puertas del hospicio. Siglo XV: tres hermanos llegan a tierra firme después de una penosa travesía. Han escapado del reino de Castilla tras vengar a su hermana, violada y asesinada por un señor feudal. Tras separarse para evitar ser capturados, uno de ellos se dirige hacia Sicilia, llevándose el medallón que perteneció a la joven. Cuando Hueso descubra que es el último descendiente de esa estirpe, quedará atrapado en una trama de poder, honor y traición que lo obligará a enfrentarse a su propia historia y a un destino que nunca imaginó.
La novela combina el misterio, la reconstrucción histórica y el atractivo de las sagas familiares en dos frentes bien diferenciados. Por un lado, el lector viaja a la Castilla del siglo XV, un territorio áspero y dominado por los abusos de poder. En este contexto, la huida de los tres hermanos no es solo física: supone romper con todo lo conocido y aceptar que, a partir de ese momento, la supervivencia dependerá de la astucia, la lealtad mutua y la capacidad de adaptarse a un mundo hostil. Un objeto familiar se convertirá en la semilla de una leyenda destinada a crecer lejos de su lugar de origen.
Siglos después, la narración se traslada al Palermo de 1957, una ciudad marcada por la pobreza, las cicatrices de la guerra y un entramado de poder soterrado que regula la vida cotidiana. En ese escenario sobrevive Hueso, un joven criado en un orfanato, curtido en la calle y acostumbrado a salir adelante gracias al ingenio. No conoce su origen ni espera demasiado del futuro. Su mundo es el de la necesidad inmediata. Su única posesión es un camafeo cuyo valor desconoce, un objeto heredado que parece no encajar con su vida de buscavidas. Esta pieza aparentemente trivial acabará abriéndole la puerta a una verdad incómoda sobre su procedencia, actuando como detonante de todo lo que está por venir.
Ese contraste entre las dos épocas funciona especialmente bien. Las escenas medievales, dominadas por la brutalidad, el honor y la supervivencia, resuenan constantemente con el relato contemporáneo, donde el poder adopta formas más sofisticadas pero no menos crueles. El lector percibe cómo las decisiones tomadas siglos atrás siguen influyendo en el presente, no como una simple herencia genética, sino como una carga moral y emocional que condiciona el destino de Hueso.
Hueso sostiene buena parte del peso narrativo de la novela. No es un héroe clásico ni aspira a serlo: es un superviviente, alguien que ha aprendido a desconfiar de todo y de todos. Su arco narrativo se construye alrededor de la búsqueda de identidad, pero también del choque entre lo que uno es y lo que se espera que sea. A medida que va desentrañando su pasado, se ve atrapado en un entramado de alianzas frágiles, códigos de honor y traiciones que no admiten errores, lo que le obliga a tomar conciencia de lo que implica llevar un apellido invisible pero poderoso. La tensión entre aceptar un legado impuesto o intentar romper con él sostiene buena parte del interés de la trama y aporta profundidad al personaje.
Frente a él, los tres hermanos del siglo XV funcionan como figuras casi legendarias, pero profundamente humanas. No son héroes ni villanos en sentido estricto, sino hombres arrastrados por un contexto brutal que apenas deja margen para la elección moral. Sus actos, marcados por la venganza, se presentan como el resultado lógico de un mundo violento y desigual, y muestran cómo la historia familiar se construye tanto de actos conscientes como de consecuencias imprevistas.
‘Las tres familias’ apuesta por capítulos breves y ágiles que facilitan una lectura muy fluida. El suspense se apoya más en la revelación gradual de conexiones y secretos que en giros efectistas, y la intriga histórica se combina con elementos propios del thriller, sin perder de vista el peso emocional de los personajes. Incluso para lectores a los que el tema de la mafia no les resulte especialmente atractivo de partida, la historia logra atrapar desde las primeras páginas gracias a su enfoque humano y a la solidez de la narración.
El desenlace evita soluciones complacientes. Lejos de buscar una satisfacción cómoda, asume la complejidad de los temas tratados y opta por un tono agridulce y coherente con todo lo anterior.
‘Las tres familias’ entrelaza con acierto ficción histórica, intriga y saga familiar para reflexionar sobre la identidad, el peso del pasado y hasta qué punto el origen condiciona el destino, mostrando a la familia como refugio, pero también como carga. Miguel Ángel González firma una historia absorbente que atrapa por su capacidad para convertir una leyenda en un relato profundamente humano.