Esta novela narra la historia de Manuela Saborido Muñoz. Cabaretera. Diva queer. Empresaria. Activista. Madre. Nació en Arcos de la Frontera en 1943 con el nombre de Manuel, aunque desde niña deseó otro cuerpo y otros nombres. Hasta que pudo marcharse del pueblo con veintidós años, allí la insultaron en las calles; la encerraron en las celdas de la Guardia Civil o en el cementerio durante las fiestas patronales; la ocultaron en los corrales y en la oscuridad de la casa familiar. Allí la golpearon, la humillaron y la violaron, pero también allí, entre cuchicheos, le dieron el nombre por el que la reconocerían en toda España: Manolita Chen. Abraham Guerrero Tenorio combina investigación e imaginación para alumbrar un coro de voces que fabulan las desventuras de Manolita en el barrio chino barcelonés, en los espectáculos eróticos de Madrid y París, en sus conciertos de coplas junto a Paco España y en los reservados una vez que el show ha terminado. Travestis, prostitutas, poetas, maricones, transexuales, artistas. Todos hablan y trenzan las palabras para dar forma a una historia oral de la sexualidad clandestina y disidente del franquismo. Sus cuerpos sufren las palizas y los electroshocks y se dejan transformar por el maquillaje, las lentejuelas, los tratamientos hormonales y las intervenciones quirúrgicas. La pared de enfrente es además un thriller policiaco; el poema épico de una heroína que conquista la fama, el amor y el dinero; la hagiografía de los martirios y las penurias de una mujer entregada con devoción al cuidado de los otros. «Abraham Guerrero nos invita a repensar qué significa hacer vivible una vida que desborda el marco de lo normativo. Esta novela es un gesto político y afectivo, un archivo íntimo contra el olvido y una meditación sobre cómo los cuerpos, incluso en la violencia y la exclusión, ensayan alianzas y lenguajes para existir» _ Ángelo Néstore «Una novela emotiva y emocionante con capacidad para reunir a varias generaciones de lectores en torno a una figura clave que consiguió iluminar con su arte y su talento nuestra oscura historia reciente» _ Carlos Catena Cózar
Soy andaluz, de clase obrera (directamente pobre, más bien), emigrado y homosexual. Y por ello me es imposible hacer una crítica levemente objetiva de la biografía de Manolita Chen. Manolita es un icono LGTBQ y un orgulloso referente de valores y de resistencia que los andaluces, todas y todos, DEBEMOS conocer y tener presente. Gracias, Abraham, por haberte puesto manos a la obra y haber hecho posible este documento tan bonito, tan intenso y tan necesario. Me ha atravesado el pecho como una lanza.
En esta novela Abraham plantea un mosaico de voces, entre las que se incluye la de la propia Manolita, para trazar la historia de una vida marcada por la disidencia, por el maltrato de una sociedad moldeada con los patrones del franquismo y por la incansable lucha hacia la libertad de ser. Aunque es la historia individual de quien con los años se convertiría en un hito para el colectivo LGTBIQ+, recordamos o aprendemos a través de ella el pasado histórico y político de España, lo necesario de que figuras como Manolita existan para la conquista de los derechos y nos muestra, además, una lección de justicia y dignidad. Todas las voces realizan un ejercicio de memoria, relatando experiencias y anécdotas en torno al personaje principal y haciendo que el lector también participe de la historia, pues debe encajar cada relato en el hilo biográfico de Manolita Chen, tésnica que también utilizó este mismo autor en su anterior novela, Las luces de Hannover. En la técnica narrativa destaca sobre todo la oralidad presente en cada discurso, además del tono humorístico y también lleno de ternura que adoptan algunos de ellos. Esto hace que la lectura sea amena, que te rías, que quieras mucho a su personaje principal, pero sin dejar de ser consciente de que es una historia dura.
Quizá no soy objetivo, pero a mí esta novela me ha encantado. La vida de Manolita ya daba para una novela, pero me ha cautivado la manera que tiene el autor de narrar, para mí todo un acierto. La voz de Manolita, con toda su oralidad y desparpajo, se alterna con otras para ir desarrollando la historia. El autor se podría haber limitado a ordenar y volcar el fruto de sus pesquisas y entrevistas, pero lo ha presentado como un caleidoscopio de voces y con la pequeña tensión de la investigación policial. Qué mejor manera de reivindicar a Manolita Chen que con una novela así. Todo un ejercicio literario de memoria, porque la historia de Manolita es historia de nuestro país. Y qué decir de la portada y la edición, preciosas.
Un libro que engancha, una historia que atrae y que duele. La forma en la que está narrado, el juego de voces y sus peculiares personajes con sus muchas anécdotas hacen que el lector no pueda parar de leer.
Otra vez lo ha vuelto hacer, me ha dejado sin palabras en este libro.... sigo todos sus libros y cada vez me impresiona más abraham, si mi hobby era la lectura, ahora mi hobby es abraham