Dos mujeres en espejo, dos familias. Dos maternidades alejadas de la postal de felicidad que se quiere hacer pasar por "normal". Diana, madre de tres, enfrenta el dolor de una separación traumática. Queda a cargo de sus hijos, lo cual no evita que caiga en una profunda depresión con funestas consecuencias. Nadia, con su hijo recién nacido a cuestas, descubre la dificultad insospechada de esos primeros tiempos tras el parto, en los que su vida se ha puesto en pausa, convertida exclusivamente en insumo para el florecimiento del recién nacido. Obsesionada con la historia de Diana y con descubrir qué secretos esconde el departamento donde ahora vive —y que antes habitó Diana—, Nadia comienza a entrelazar su presente con los restos de un pasado tenebroso.
Dos madres, dos desgarros. Una historia que podría ser la de cualquiera. También la tuya.
siempre me parecerán interesantes las historias de mujeres atravesando una depresión post parto (aunque también me asustan) me quedé con ganas de que sea más largo.
Nadia es una madre primeriza que se muda con su pareja a un departamento. Cuando conoce a la ex propietaria, Diana, una mujer que tuvo tres hijos pero que sufrió depresión luego de una traumatice depresión, empieza a obsesionarse con ella y con el misterio de la desaparición de su hijo mayor. ¿Qué le ocurrió a Diana en ese departamento?
Este es un libro corto, escrito en segunda persona, que trata temas tan interesantes como la depresión, el puerperio, la obsesión, los miedos a ser una mala madre y las consecuencias del abandono (de parejas, de padres, de familiares). Una lectura breve pero concisa.