Nadie odia a su mamá. O todos. Pero nadie se anima a decirlo.
Hermana Sexta crece a los tumbos en una Patagonia ventosa, tan árida como el corazón de Madre. Madre es también La Maravillosa, una mujer hipnótica y cruel con un pasado misterioso que confunde a sus hijos mientras tratan, cada uno a su manera, de no ser fagocitados por ella.
Un padre que se convierte en un ídolo distante, una hermana mayor díscola, un hermano que podría ser hijo de Sandro, otro abandonado… En medio de la debacle familiar, Hermana Sexta se esfuerza por recoger las migas de pan del camino y llevar la voz cantante de esta historia por momentos inverosímil y desorbitada, que navega con total naturalidad entre la tragedia griega y el culebrón.
Con un aire a esos cuentos infantiles –protagonizados por madrastras fascinantes y terribles–, Erika Halvorsen ha escrito una novela adictiva, que hunde sus raíces en el drama emocional de su propio origen. La Maravillosa es el coming of age de una niña que se cría a sí misma para sanar, una autobiografía que es también un relato fantástico con ribetes de terror y un prisma de ese artefacto imperfecto, a menudo deforme, que llamamos familia.
Erika Glenda "Keka" Halvorsen es una escritora, guionista y directora de teatro argentina.
Es autora de más de una docena de obras de teatro, Hija de Dios, Happy Hour, La Persuasión, Ser Ellas, Bisnietas, entre otras. Escribió la serie multi-plataforma Amanda O en 2008. Autora junto a Gonzalo Demaría de Amar después de amar, serie que fue adaptada en México, Grecia, España, Portugal, Medio Oriente y fue co-creadora junto a Daniel Burman de Pequeña Victoria (Victoria Small) serie coproducida por MediaPro y Viacom.
Publicó tres novelas: El Hilo Rojo, Desearás y WhatsUp Mamis. Las primeras dos fueron adaptadas al cine.
Halvorsen escribe su autobiografía, la de su madre y la de sus hermanos con un tinte cómico y trágico. Su mamá fue realmente una persona horrible, comparable a la mamá de Jeannete Mccurdy y a las madrastras de los cuentos infantiles. Entre comedia y tragedia, la novela nos muestra que casi todo lo horrible que le pasa a la gente, solo lo podemos tragar con comedia.
fue una cachetada, un espejo, un manotazo a mi interior que no esperaba.
La sinopsis me hizo suponer que iba a encontrarme con una mujer detestable, mala madre, indeseada, pero lo que encontré en las 280 páginas del libro fue a una niña, una joven, una mujer que nunca dejará de sentirse húerfana. Y he aquí la identificación que no esperaba. Porque si bien mi historia no se parece a la de esta guionista que forjó sola la profesión (que me hubiera gustado tener) nos une la misma búsqueda: la de la madre (ella porque no fue lo que debiera; yo, porque la perdí a mis 15 y me quedé sola en el mundo).
"Nunca envidié un vestido, un auto, una moto, un novio, una casa. Tengo memoria de un solo objeto de envidia, o de deseo: la madre. Le envidié y le envidio la madre a cada una de mis amigas, a cada persona que conozco. Desde chiquita fantaseo con la aparición de una extraña que llega a mi casa, me abraza y me dice ´soy tu nueva mamá´", escribe Erika -curiosamente el mismo nombre de mi hermana con quien nada nos unió nunca-. También el descubrimiento tardío de ese padre milonguero, igual que el mío (y acá, como ella, pienso si me estaré volviendo loca de tanta coincidencia), y su muerte, que me hizo llorar sin vergüenza en el vagón de subte tras una jornada laboral. Más datos acá: https://www.instagram.com/p/DQbkk5bkQ...
"Llevo muchos años dando vueltas en mi jaula, albergando nuevos sueños de asesinato y venganza. Hasta el día en que la solución se presenta ante mis ojos como una evidencia: atrapar al cazador en su propia trampa, encerrarlo en un libro". (Vanessa Springora)
"Parece una ley: todo lo que se pudre forma una familia". (Fabián Casas)