Otro libro maravilloso de Sarah MacLean. Me rindo a sus pies.
Completamente enamorada de su pluma, de sus libros, de sus personajes.
Isabel y Nick son maravillosos. Divertidos, pasionales, inteligentes.
Eso sí, la cabezonería de Isabel y sus miedos harán que meta la pata muchas veces y ponga en riesgo lo que con tanto celo guarda y protege: Minerva House y sus habitantes, mujeres que han huido de una cosa u otra.
Lord Nicholas St John, experto en antigüedades, hermano del Marqués de Ralston, cazador y rastreador experto y, ahora, objetivo de todas las mujeres casaderas de Londres. Cuando se le presenta la oportunidad de buscar a la hermana del Duque de Leighton, antiguo amigo y camarada suyo, no se lo piensa dos veces y escapa de Londres, para acabar en Yorkshire, descubriendo no sólo donde se esconde la joven, sino una casa llena de mujeres y a su dueña, la mujer más increíble y misteriosa que ha conocido jamás. Olvidará qué le llevó hasta allí, embelesado por Isabel y decidido a ganarse su confianza...aunque la acabará destrozando.
Isabel, la hija del Condeinnoble, ha visto lo que el amor hace en las personas y no lo quiere para ella. Su único propósito en la vida es sacar adelante Minerva House, proteger a sus residentes y hacer de su hermano de diez años, actual conde de Reddich, un mejor hombre y conde del que jamás fue el padre que los abandonó, a ellos y a su madre. Pero la llegada de Lord Nicholas pondrá todo su mundo patas arriba y aunque sea la respuesta a sus plegarias, Isabel se resistirá mucho.
Las interacciones entre ambos han sido dulces, pasionales, explosivas. Me encanta la pareja que forman. Su historia se desarrolla con rapidez, con fuerza, pero resulta realista y, sobre todo romántica y preciosa. Me ha encantado.
No me he podido resistir y ya me he puesto con el 3º de esta trilogía...