Mariposas Violentas ha sido, sinceramente, una decepción. Desde el principio tuve la sensación de que al libro le faltaba una parte, como si empezara a mitad de la historia. El inicio es muy precipitado y cuesta muchísimo meterse en la trama porque parece que falta información clave para entender bien lo que está pasando.
La historia nos presenta a Luca, miembro de una familia mafiosa, que se ve obligado a proteger a Giana, una chica de la que desconfía. Sobre el papel, el enemies to lovers podría haber funcionado, pero en la práctica no termina de cuajar. Hay muchísimos tiros, emboscadas y escenas de acción constantes, pero casi nada de lo que realmente anda buscando Giana, lo que deja la trama bastante vacía.
La interacción entre los personajes es mínima y la relación entre Luca y Giana resulta poco creíble dentro de la propia historia. No hay una evolución clara ni momentos que hagan que te creas ese acercamiento. Da la sensación de estar viendo una película de acción en la que los verdaderos protagonistas son los tiroteos, y Luca y Giana quedan relegados a simples actores secundarios.
En conjunto, no me ha gustado nada la trama. Es una lectura que se apoya demasiado en la acción y muy poco en el desarrollo de personajes o en una historia sólida que la sostenga.