Mark Samuels (Londres 1967-2023), considerado por Ramsey Campbell como «el Thomas Ligotti inglés», es uno de los más destacados y originales narradores de literatura fantástica y de horror contemporáneos. Vinculado a la corriente de la «weird fiction», Samuels ha logrado reunir una obra consolidada –siete colecciones de relatos y dos novelas– a pesar de su prematuro fallecimiento a los 56 años.
De los nueve relatos reunidos en Glamour de osario, los siete primeros comparten el mismo escenario geográfico imaginario, el valle del Thool y el pueblo de Gallows Langley, al norte de Londres, una suerte de epicentro telúrico y espiritual de actividad paranormal, mágica y sobrenatural, con una larga historia de tradiciones paganas, ritos druídicos y sacrificios humanos que se remontan a tiempos prerromanos, y con un repertorio legendario de maldiciones, apariciones, crímenes, suicidios y sucesos extraordinarios. La mayor parte de estas historias giran en torno a un tema omnipresente, la posibilidad de que el relato fantástico sea en sí mismo una forma de magia, una invocación capaz de alterar la realidad, no solo mental, de sus lectores. El oscuro e impenetrable bosque de Penceddo, el pub El Hombre Verde o el manicomio local abandonado de infausto recuerdo serán sus escenarios; y los siniestros ocultistas que forman parte del Culto de Lilith, el viejo escritor de terror Rupert Alderman, el infame doctor Charles Winterburn o el sacerdote experto en ocultismo Alphonse Winters, algunos de sus protagonistas.
Los dos últimos relatos, “Si aún manda el destino”, que plantea la carencia de libre albedrío en una nueva era de máquinas pensantes, y “El fin de la muerte”, que nos sitúa en el fin de los tiempos, cuando los vivos se comporten como muertos en vida, los muertos resuciten y hasta la muerte pueda morir, completan este volumen.
Mark Samuels (1967-2023) was a British writer of weird and fantastic fiction in the tradition of Arthur Machen and H. P. Lovecraft. Born in deepest Clapham, South London, he was first published in 1988, and his short stories often focus on detailing a shadowy world in which his protagonists gradually discover terrifying and rapturous vistas lurking behind modernity. His work has been highly praised by the likes of Thomas Ligotti and Ramsey Campbell and has appeared in prestigious anthologies of horror and weird fiction on both sides of the Atlantic.
Mark Samuels nos abandonó demasiado pronto. Poco despues de que Valdemar anunciará que su antología La era del futuro degradado iba a ser traducida por primera vez al español falleció, dejándonos un legado excesivamente magro en un momento en que el terror y el cuento extraño están pasando por una crisis bastante importante. Samuels fue un bibliófilo implicado, un amante de las revistas de género y un gran conocedor de la ficción tenebrosa y extraña. Por suerte para todos, su modelo a seguir era Lovecraft y no Ligotti, por lo que sus historias, pese a venir precedidas por títulos tan sonoros como "La ominosa recuperación de ciertas costumbres de antaño y tener atmósferas y temáticas muy similares a las del de Detroit, los universos de podredumbre que nos presentan no buscan ser manifiestos nihilistas, sino historias de terror, divertimentos macabros para un lector desprejuiciado que no se avergüenza del humilde cuento de fantasmas. Esto último lo cuenta mejor Jesus Palacios que yo en el prólogo, excesivamente entusiasta con respecto a la calidad de estos cuentos, pero contundente y meridianamente claro respecto al liggotismo rampante de que adolecen los autores americanos más pretenciosos y al activismo social hispano a la manera de la Enríquez.
En esta antología se recogen todos los cuentos ambientados en la pedanía londinense de Gallows Langley, lugar donde los remanentes de ciertos ritos ancestrales particularmente blasfemos se han hibridado con las nuevas tecnologías. Este universo rural, con sus topónimos y folclore, tiene como origen el relato Las manos blancas, donde se nos presenta la obra de una autora ficticia y su maligna influencia, capaz de devolver a los muertos a la vida a través del fenómeno de la metempsicosis o transmigración de almas. La influencia de Lovecraft es patente por esta debilidad por la creación de escenarios y la intertextualidad, pues numerosos personajes, de esta y la anterior antología, se pasean de un relato a otro para hacer referencias a lo sucedido en otras obras de este autor. Algo similar a lo que ha hecho su contemporáneo, afortunadamente aun vivo, Laird Barron, cuyo culto a La Vieja Sanguijuela es el hilo conductor de muchas de sus historias.
Quizá por lo limitado del escenario, quizá porque Las manos blancas no es mi relato favorito, pese a ser de sus cuentos más reconocidos, Gallows Langley se ve un municipio con unos límites demasiado estrechos, por lo que la variedad se resiente y la constante repetición de nombres acaba por aburrir pronto. Sin embargo, Samuels es un excelente narrador capaz de imágenes poderosas genuinamente terroríficas. Se le va a echar de menos.
La antología incluye los siguientes relatos:
Posteridad (***): con el objetivo de terminar su tesis sobre la obra de Alderman, la protagonista se aloja en la residencia de bibliotecarios jubilados, sita en Gallows Langley, donde pasara sus últimos años el escritor maldito. Los nuevos hallazgos, lejos de ayudarla, destruyen por completo sus interpretaciones, por lo que decide hacerlos desaparecer. Craso error.
Una infestación elemental (***): las obras de la carretera que iba a atravesar el vetusto bosque de Pancedo se han detenido: los obreros se niegan a trabajar. El encargado de la obra acude al lugar para descubrir la razón de tanta negligencia.
Un universo con glamour de osario (****): si por algo es famoso en Inglaterra Gallows Langley es por su manicomio abandonado, una institución mental en la que ocurrieron una serie de sucesos sangrientos que acabaron con el alcaide siendo condenado a la horca. Esta es la historia del manicomio, del culto al que rendía el alcaide y a lo que pasaba en el cementerio anexo a las instalaciones.
La abominación interminable (****): un librero de viejo, a punto de jubilarse, recibe el encargo de un antiguo cliente, un oficial del ejercito ya retirado con gustos literarios la mar de perversos. Cuando acude al lugar descubre que ya se le han adelantado, y que los pocos volúmenes que quedan en la biblioteca del anciano apenas cubren la molestia de la visita. Sin embargo, descubre una antología de relatos de terror con un cuento firmado por un anónimo; cuento que, tras leerlo, provoca un cambio en su mente.
Vino de moras de Duxford (**): una pareja de urbanitas acude a Gallows Langley para recibir la herencia del tio del marido, una granja abandonada con muy mala fama en la localidad. Al ver el mal estado en que se encuentra la propiedad deciden venderla, no sin antes comprobar si en su interior hay algo de valor.
La ominosa recuperación de ciertas costumbres de antaño (**): en la aldea cercana a Gallows Langley, la fiesta de la cosecha se celebra de manera muy particular. Un turista accidental se detiene en el pueblo en las señaladas fiestas, descubriendo que en el pueblo no vive nadie, y en las inmediaciones solo hay espantapájaros achaparrados muy peculiares.
Carta de Jack (****): un ilustrador de cuentos de terror con problemas de insomnio y sonambulismo recupera un ejemplar de Las reunión y otros relatos extraños, de la autora de culto Lilith Blake. El efecto que uno de los cuentos contenidos en la antología provocará un cambio en el ilustrador.
Si aun manda el destino (**): una retransmisión desconocida ha llegado a todas las pantallas de la humanidad. La búsqueda de la localización de la señal llevará al protagonista a una ciudad siberiana completamente imbuida por los vapores tóxicos de las fábricas.
El fin de la muerte (***): una enfermedad impide que las personas mueran, ya sea de muerte natural como de muerte violenta. Esta inmortalidad va provocando, además, la pérdida de memoria y de la voluntad de todo aquel que la padezca. En este futuro terrorífico, al protagonista, un detective de la policía, se le encargará la búsqueda de la desaparición de un compañero y los vínculos que unen a este con una secta ancestral.
While most of his contemporaries were content to cast little shadows, Mark Samuels was an eclipse onto himself. It was over a decade ago, in 2013, when I read my first book by him (the Chomu Press edition of his THE MAN WHO COLLECTED MACHEN AND OTHER WEIRD TALES collection), and I quickly became a huge fan of his work and aesthetic; in particular, I was amazed at how he was often able to say so much with such an economy of words. It was the following year, in 2014, that I first made contact with Mark (via direct messaging at the Thomas Ligotti Online forums), and he didn't disappoint... over a decade we would correspond back and forth, sometimes sporadically (especially in the last few years), so as one can imagine I was crushed when I heard about his untimely passing in December of 2023.
CHARNEL GLAMOUR, his first posthumous book, is, if I understand it correctly, also his last collection of original horror/Weird Fiction stories (the publisher, Chiroptera Press, refers to it as a "black swan-song" in the promotional material). And certainly the book feels that way, even though, when Mark assembled it, he probably had not an inkling it would be the last one . . . though intriguingly, in the supplementary zine that came with this collection, in the touching article written by Quentin S. Crisp, mention is made of how, when Quentin last met with Mark in real-life (in the summer of 2023), Mark told him that his next horror collection (by which I presume he meant CHARNEL GLAMOUR) would also be his last one, and how he planned to take his writing into a new direction, something more like Lord Dunsany's Jorkens "club-stories." So perhaps, in light of that knowledge, maybe that's why CHARNEL GLAMOUR has a sense of finality about it.
Of the nine stories in this book, seven are part of what's referred to as "The Gallows Langley Sequence of Tales," and are set in the fictitious Thool Valley and its haunted environs (and inhabitants). As the publisher notes, this is a deviation from Mark's usual urban and corporate horror, and a move towards a more traditional rural/folk horror aesthetic. And yet, despite this change of setting, these seven stories, all interconnected (and with characters drifting in and out of each tale), represent kind of a summing up of Mark's horror writing, with frequent references and callbacks to some of his older tales ("Patient 704," "The White Hands," "Regina vs. Zoskia," "Cesare Thodol," "Vrolyck," and more) and his novel WITCH-CULT ABBEY; what Matt Cardin, in his insightful introduction to this present volume, refers to as "...the Samuelsian Weird Fictional cosmos." Of these eight tales (only one of which, "Posterity," I had read in its original form), I think one of the clear highlights is "The Interminable Abomination," which takes an old and hackneyed Weird Fiction chestnut (the book that drives its readers insane) and makes it seem fresh and interesting again. "The Ominous Revival of Certain Old Customs" is also very chilling, and it combines this new emphasis on folk horror with Mark's old interest towards technology and its corrupting effect on the human species: to make a pat analogy, with its 1980s setting (complete with the specter of "video nasties" and its reference to Mary Whitehouse), VHS/pirate TV stations, corn dollies, and human sacrifice, it reads like a cross between THE WICKER MAN and VIDEODROME.
The last two stories are collected under "Other Tales" and really prove to be a fitting conclusion. The first of them, "If Destiny Still Reigns," is (unusually for Mark) set in the wastes of Siberia, and is perhaps one of the strongest examples of his "evil technology" stories, with some finely evocative writing and symbols . . . I think it's one of the best horror stories he ever wrote, and between the Russian setting and the reference to Leonid Andreyev, I can only wonder if it was first written for that Andreyev tribute book project that he tried (and sadly failed) to launch a number of years ago. Meanwhile the final story, "The End of Death," ends the collection on an emotional high note. In a desolate future where no one can die and humankind is rapidly succumbing to a mysterious general malaise, a British detective is tasked with finding a fellow officer who disappeared while investigating a sinister cult. The detective begins his own investigations into the cult, and his journey takes him to some unexpected places, both physically and spiritually. I don't want to say too much more about it for want of spoiling some of its surprises, but it ends on a rare note of grace, almost as if, through this detective character, Mark is leaving behind his old world of Weird Fiction, with its body horror and death fixations and strange cults, and moving towards new vistas of redemption and sanctity. Reading the last few pages, I found myself getting a bit teary-eyed, not only because of the sentiments of the story and the power of Mark's writing, but also because of the knowledge that I had reached the end of Mark's last collection of original material. Of course, this won't truly be his last book, and one thought that did give me some solace was knowing that next year Zagava would be publishing a new edition of his long out-of-print second collection BLACK ALTARS.
In any event, CHARNEL GLAMOUR is a must-have addition to any Weird Fiction library, another beautifully dark star to be added to the constellation that is Mark's oeuvre... and now that he is no longer with us, surely this constellation may be firmly placed in the same zodiac of Lovecraft, Machen, and all the other great past figures that make up the Weird Fiction continuum.
Una gran despedida es lo que nos brindó Mark Samuels con este" Glamour de osario". Un último canto del cisne antes de su triste marcha. En este volumen encontramos diez cuentos, siete de los cuales forman una secuencia ambientada en los lugares embrujados del ficticio Valle de Thool en un esquema típicamente lovecraftiano y que otros autores como Ramsey Campbell o W. H. Pugmire han utilizado para presentar sus ficciones. La secuencia de Gallows Langley que domina el libro no es una serie en el sentido convencional, sino una red: los motivos reaparecen; los personajes van de un cuento a otro; algunos ya incluso han aparecido en la obra anterior de Samuels y otros saltan de relato en relato. Podemos decir que Gallows Langley es el Dunwich de Samuels pero este es un lugar tan extraño y apartado que ni el progreso ha llegado y solo encontramos viejas chozas y ruina.
Posteridad(*****): Una mujer va a un antiguo campus para realizar un trabajo sobre la obra de un escritor de terror fallecido. Pronto se dará cuenta de que las fantasías que este escribía en sus libros tenían mucho de realidad. El final me este encantó.
Un universo de glamour de osario(****): Un hombre va a buscar a su amiga ingresada en un extraño sanatorio pero el doctor encargado está como un cencerro y se las hará pasar canutas a él y todos sus pacientes. Este relato está muy relacionado con la novela de Samuels "The witch cult abbey"
La abobinación interminable(****): Un comprador de libros de viejo visita a un viejo cliente que quiere vender su colección. Entre los libros encuentra un compendio de relatos y lee uno que viene firmado por X. Este relato hace que se ponga enfermo y se desmaye. Pese a ello volverá a la casa para obtener el volumen.
El vino de las almas(****): Una pareja hereda una antigua choza que se dice perteneció a un brujo. Cuando van a regresar a casa se dan cuenta de que han perdido las llaves del coche y están varados. La mujer riñe al marido y lo envía a buscar un teléfono para llamar un taxi y ante la tardanza de este decide probar un vino añejo que encuentra en la casa.
El ominoso renacimiento de ciertas viejas costumbres(***): Un viejo borrachin a quien le gusta navegar mientras ve la tv en su barco intercepta una extraña señal en el extraño pueblo vecino. El pueblo parece vacío a excepción de unos extraños espantapájaros y al meterse en una casa encontrará un vídeo que lo llevará a la perdición.
Si el destino todavía reina(****): Un extraña transmisónde tv sacude a todo el planeta tierra. En ella se veía Otro mundo, cuya superficie consistía en cráteres, oxidado y metal ennegrecido donde nada parece ser órganico. El narrador, un periodista, busca respuesta, y sabe a quién preguntar: un experto en comunicación ruso llamado Josef Rostok que vive en la contaminada ciudad minera siberiana de Arkilsk, antiguo gulag. La bienvenida que recibe es tan helada como el aire. En el camino para conocer a Rostok, el narrador se encuentra con una especie de loco místico y violento y eventualmente aprenderá que la Tierra está amenazada por una ola de corrupción que se propaga al galope.
Samuels hace un trabajo maravilloso representando esta ciudad en la oscuridad de invierno y bajo cielos contaminados, una ciudad llena de edificios abandonados.
El fin de la muerte(****): El mundo ha cambiado. Ya no hay nacimientos y sin embargo hay muchos resucitados y gente que va por la vida como zombies repitiendo de forma mecánica sus días. En este contexto, un policía tiene que investigar la desaparición de un colega relacionada con una extraña secta.
Dedicado al weird(****): Un autor de relatos de terror se pone a vivir en une extraño pueblo para escribir la obra maestra definitiva que desbanque incluso a Poe. Pero lo que encontrará en el pueblo superará sus expectativas. Las cartas que le envía a su amada en París nos contarán su horrorsa experiencia. Estilo muy clásico:)
Una despedida donde Samuels nos habla de la muerte después de la vida como si él mismo conociese su aciago destino. Un adiós triste a un verdadero amante del género weird.
Glamour de osario: Cuentos extraños y macabros — 4.5/5
Las últimas palabras de Mark Samuels en la Tierra han sido una experiencia a la altura de su anterior antología —también publicada por Valdemar en su colección Gótica—, La era del futuro degradado. Es recomendable leer antes esta última, ya que encontraremos muchos lugares y caras conocidas en este Glamour de osario. El universo de Samuels es tétrico, deprimente incluso, y no puedes evitar querer saber más sobre él.
La primera parte de la antología corresponde a los cuentos ambientados en el valle del Thool, más concretamente en la aldea de Gallows Langley y alrededores: un territorio donde el autor trabaja varios subgéneros del terror, siendo quizás el folk horror el que más destaca, con Una infestación elemental y La ominosa recuperación de ciertas costumbres de antaño. También encontramos otro tema recurrente en su obra: la literatura de terror entendida como causa de determinados hechos inexplicables y terribles, con la inclusión de obras ficticias dentro de su universo: La abominación interminable y Carta de Jack.
La segunda parte corresponde a dos relatos que nos sitúan en contextos fatídicos, en los que la humanidad parece enfrentarse al fin de sus días. Si aún manda el destino es de lo mejor que he leído en mucho tiempo; uno de esos relatos que de verdad se ganan el adjetivo de «extraño». En él seguimos al protagonista a una urbe industrial rusa, en plena Siberia, en busca de un experto que pueda desvelar el origen y el significado detrás de una tranmisión que tiene a todo el mundo desconcertado.
The Thool is the most haunted valley since the Miskatonic. Peopled by denizens of dubious character and inhabited with unnatural flora and fauna, the area is a sinister, gothic nightmarescape. I was already aware of the looming Thool Abbey ("mediaeval nexus of unholy degeneracy") from a previous Samuels' book, and it appears here as an ominous landmark in ominous environs. And then there is the Gallows Langley Lunatic Asylum. It was presided over by Dr. Winterburn, with his mouldering false teeth, who "had merged necromancy with psychiatry" to predictably odious ends. Deserted and sealed up in present day, the asylum's past atrocities are inexorably linked to the valley and its morbid history.
This world is full of virulent language-viruses, terrible beyond the most morbid speculations of William Burroughs, claiming, then altering your brain at the basic cellular level. Words crawling like spiders, like your skin, over the crumbling pages of an ancient grimoire (or the borrowed library book, the interoffice memo, the take out menu from the Thai place on the corner...) Allow for possessions, infestations, and other unwelcome intrusions. The Other is free to invite itself in. In a sane and ordered world, things such as this should not be.
My opinion as of now (subject to change): This book is better than Glyphotech and Written in Darkness (I didn't care for the latter, though I can't say why, and will re-read it); it is at least as good as The Man Who Collected Machen and the story collection The Prozess Manifestations; my favorite is Witch Cult Abbey (which ties in to the volume discussed.) I have not read Black Altars. The two left are Prophecies and Dooms, which is literary criticism and thus a whole different thing, and The Face of Twilight, a short novel. Even though I've read Twilight twice now, I still have not formed an opinion and am waiting on the Zagava edition I ordered to re-read and hopefully come to a final verdict. Any others? Oh. A Pilgrim Stranger. I'm waiting on a copy of that from Zagava also; I have not read it yet.
I think Mr. Samuels was really getting somewhere with his cosmology of evil books and the dreaming dead. I've snagged up just about everything he has written, and it is an accomplished body of work. It is rather sad ro finish this one and realize that these are prob the last new stories I'll read from this author. Are his existing works enough to land him a place in the lasting literary canon? Maybe, maybe not. My prediction is he will become one of those 'best kept secret' authors read by those who tend to dig in deep to weird literature. I imagine in ten or twenty years some of these books will have value. But, as of now, Charnel Glamour sure has a place on my bookshelves, and hopefully the shelves of my nephew when I am interred under the ground and dreaming dead dreams of a terrible, ruined abbey...
I had my reservations when the promotional description of this book suggested that the majority of the tales would have a moderately folk-horror leaning because I have always seen Samuels' primary achievement as having done for weird fiction what J.G. Ballard and P.K. Dick had done for science fiction: connecting their respective genres to the more ominous developments of the emerging postmodern world and, thereby, making their fiction both more deeply disturbing and palpably relevant.
An outlier in this collection, "If Destiny Still Reigns" vividly displays technology-induced paranoia and rogue religiosity in a Siberian urban wasteland leading to the sort of anticlimax that typifies this author's brand of cynicism. The only other tales lying geographically outside Thool Valley are "The End of Death" and "Dedicated to the Weird"; I found the former to be an unconvincing mash-up of brutal absurdism and esoteric numinism in a zombified cityscape where what seems -- perhaps if only to my reading and largely by knowledge of Samuels' own faith -- to be a vaguely Catholic death-cult offers a possible path of redemption while the latter story is an archaically mannered epistolary piece of a self-exiled writer reluctantly finding inspiration -- and a cruel fate -- in the people and places of a deplorable coastal village; admittedly I am partial to the author's more markedly postmodernist tendencies but, in any case, I wouldn't include either of these in a best-of collection.
The almost titular "A Universe of Charnel Glamour" would seem to be the collection's highlight but belabors its most stereotypical aspects -- evil doctor, haunted asylum, ominous abbey, necromantic possession, etc. -- and largely ignores its most interesting concept -- systematically exploiting the sensitivities of psychiatric patients to produce more authentically transgressive and weird fiction -- that the story appears to have been overconceived and underexecuted. "Pulpy" weird fiction isn't necessarily a problem, not even for a twenty-first century author, but melodramatic weird fiction is; I'd never expect to find a Samuels story in which infidelity becomes a plot device but here's one to prove me wrong.
Of the remaining stories "The Ominous Revival of Certain Old Customs", with its merging of classic folk-horror imagery and a television frequency-based conspiracy more typical of the author's urban-based pieces, thematically bridges the gap between the stories inside and outside the Thool Valley though having the "intruders" clumsily lingering as unwanted residents after the story's climax seems to be a poor decision, at least in terms of maintaining the otherwise well-developed sinister atmosphere.
Overall I think that those who enjoy Samuels' pulpier side and relatively late-blooming interest in world-building will be the ones who find most value in this collection. To all other readers interested to explore the more innovative postmodernist side of his fiction 'The Age of Decayed Futurity' will be more worthwhile.
Pues nada, descubro a Mark Samuels. Autor de terror y ficción extraña que siguió la línea de clásicos como H.P. Lovecraft o Arthur Machen y que murió hace tan solo un par de años. Se dedicó sobre todo a los relatos e historias cortas y en esta antología se recoge los dedicados a la región ficticia del Valle de Thool y al poblado Gallows Langley, situados al norte de Londres. Un escenario que bien merecería una serie televisiva como el de American Gothic, From o Welcome to Derry. Samuels creó una red de historias entrelazadas con personajes y eventos que aparecen o se mencionan entre ellos. A estos se les sumas dos relatos independientes que fueron los últimos que escribió en vida y resulta curioso, como si ya supiera lo que le esperaba.
En esta antología destaco “Posteridad” donde una protagonista irritantemente políticamente correcta encuentra el infierno mientras hace un trabajo sobre un autor fallecido. “Una infestación elemental” es un folk horror clásico donde vas a coger miedo a unas setas rojas. Un universo con glamour de osario, puede que sea el más divertido pues parece una película de la Hammer. “La abominación interminable” puede recordar bastante a El rey de amarillo de Robert W. Chambers. “La ominosa recuperación de ciertas costumbres” creo que es mi favorito de este segmento, uno de los más atmosféricos.
Los otros dos relatos mencionados antes son también muy buenos. “Si aun manda el destino” es una aventura oscura y quijotesca, con un par de conspiranoicos que previenen una rebelión de las maquinas por un evento alienigena en una región remota de Rusia. Y “El fin de la muerte” es una especie de noir ambientado en un futuro próximo en que la gente no puede morir, pero tampoco vivir en condiciones.
Se trata de una colección de relatos cortos, cuentos de miedo, pero divididos en dos grupos. El primero, llamado la serie de cuentos de Gallows Langley, en una ficticia localización y con un universo propio y en la segunda parte dos relatos con un escenario Apocalíptico- Postapocalíptico.
En general los relatos son amenos, están narrados de forma mas o menos sencilla y se hacen fáciles de leer, quizás en los del primer grupo hay que estar un poco mas atento para seguir la interconexión entre los relatos.
Me ha gustado, muy especialmente "Un universo con Glamour de Osario" mas o menos la historia del porque el manicomio local está cerrado. Aunque en las primeras páginas avanza el resultado de la historia, no le quita ni un ápice de interés al relato. "La Abominación Interminable" es una historia de un cuento muy viejo que cada uno que lo lee, lee una historia distinta, y su lectura cobra un terrible tributo. Por último destacaría "Carta de Jack" que está muy interconectado con los demás relatos, narra las cartas que Jack escribe desde e manicomio local, y Jack es el Jack mas famoso de la historia, sí, ese en el que estás pensando.
Espero tenir tard o d'hora tots els contes d'aquest senyor traduïts. Molt molt recomanables per als fans del terror. Potser depenen massa de que hagis llegit el primer recull que ja va treure Valdemar, però per la resta, meravellosos; els dos finals, que es llegeixen independentment de la resta, també són molt originals.