Anoche me dieron más de las doce terminando este libro y no puedo espera más para contaros mi opinión.
No quiero contar demasiado de la trama, pero sí puedo deciros que ocurren muchas cosas, con giros que no vi venir y que me tuvieron completamente enganchada. No podía dejar de leer.
La historia arranca cinco meses después del final de la primera parte, y, aunque tenía las expectativas muy altas, Kesvan Burdik volvió a sorprenderme.
Me ha encantado que aparezcan más personajes y que la trama no se centre solo en Sandra y Giovanni. De hecho, Lady Blue me fascinó: fuerte, misteriosa… necesito conocerla más.
Sobre Giovanni, lo he sentido más humano, pero sigo sin conectar con la manera en la que trata y humilla a las mujeres. Y el nuevo personaje, Rojo, añade una intensidad que no esperaba.
Y hablando de finales… ese final. No me lo esperaba para nada. Me dejó con la boca abierta, sin palabras.
Necesito la continuación ya!
Igual que la novela anterior, este libro incluye escenas muy explícitas y hardcore relacionadas con prácticas BDSM. Es directo, intenso y puede resultar perturbador para quienes no os gusten este tipo de historias.
Además, cada capítulo tiene su propia canción, un detalle que me encantó y que hace que la historia se sienta todavía más intensa y envolvente.
Aun así, si os atraen las lecturas oscuras, intensas y llenas de escenas muy subidas de tono, definitivamente os lo recomiendo.