Algunas historias están destinadas a escribirse dos veces.
Tras la muerte de su abuela, Amaryllis Viella regresa a su pueblo natal, donde descubre que ha heredado la antigua librería familiar... junto a Aether Wytare, su mejor amigo de la infancia y el responsable de la herida más profunda de su corazón.
Años de distancia no borraron todo. Unidos por el legado de la mujer que los crió, Amaryllis y Aether deberán enfrentarse a los fantasmas del pasado y a los sentimientos que nunca desaparecieron. Entre estanterías cubiertas de polvo y cartas escondidas entre libros, redescubrirán que hay heridas que solo se curan con la verdad.
Porque hay cosas que el tiempo no puede borrar, y el amor verdadero siempre encuentra su camino de regreso a casa.
Ojalá pudiera dejar esta reseñas sin estrellas porque me parece injusto darlas, aunque sabiendo lo importante que son las reseñas para pequeños autores, más injusto me parecía no dejar la reseña por ello. Y sin estrella no sé si alguien se la leería.
Así que quiero decir que el libro me ha gustado mucho, la manera de narrarlo y escribirlo te hacen entrar en él, es una prosa es casi poética, muy bonita y suave.
El libro, aunque sea un doble punto de vista, trata sobre Amaryllis y encontrar su lugar en el mundo. Un viaje de duelo, de superación y de aceptación.
Y creo que es la trama principal del libro, una novela contemporánea con una subtrama de romance que no resta a la historia, pero que no es necesaria para poder disfrutar del libro en sí, si no que es un complemento.
Y por eso, no puedo dar cinco estrellas, porque estaba buscando otro tipo de romance y sé que no tiene nada que ver con el libro, pero quiero ser sincera.
Es un romance lento y secundario, muy lento. Es bonito y no echas de menos nada, aunque todo evolucione en los últimos capítulos del libro no es apresurado, pero aún así no es lo que estaba buscando o lo que me habían vendido (de nuevo, totalmente personal, el libro no tiene nada malo).
Aún así, como novela contemporánea que explora el duelo y la evolución interna, es un libro maravilloso, que me ha hecho llorar y reír con sus personajes y que guardaré con mucho cariño en mi mente.
Así que si estás buscando un romance más tranquilo y secundario en la vida de una protagonista que tiene mucho que asimilar y aceptar de su vida, este es un muy buen libro para empezar la lectura.
este libro se me ha atascado y lo he tenido que abandonar. Me da mucha pena y mucha rabia tener que hacerlo, porque la historia parecía muy bonita. Se sentía como una caricia o un susurro dicho con amor. Con unas frases que son maravillosas, lecciones de vida incluso. Pero el motivo de mi abandono es el ritmo. A 100 páginas de terminar y realmente no ha ocurrido nada. No he conectado absolutamente nada con Amaryllis (la protagonista femenina). Quiere creerse su propia versión y ya está, por muchas pruebas que tenga de lo contrario sigue erre que erre y eso me saca de quicio🤣 También se me ha atragantado mucho el “polvo”. No había página en la que no saliera la palabra y como mínimo 3 vecesme ha sacado mucho de la lectura y me la ha hecho muy pesada. En resumen, es una historia que promete mucho pero que a mí personalmente se me ha hecho bola.
qué libro tan precioso y nostálgico. la magia que tiene nat escribiendo es imposible encontrarla en otro lugar. después de haber leído varios libros suyos, me atrevo a decir que este es el que más me ha tocado el corazón.
trata sobre amarillys, que vuelve al pueblo de su infancia tras el fallecimiento de su abuela. allí tiene que enfrentarse a su ausencia, a herencias compartidas y, lo más importante, a su pasado, que curiosamente tiene forma de su mejor amigo y amor de la infancia.
la historia mezcla el presente y los recuerdos del pasado, y está narrada tanto por amarillys como aether. aunque tiene un ritmo lento, me ha encantado de principio a fin. no sé cuántas lágrimas habré derramado a lo largo de todo el libro, pero os aseguro que no han sido pocas. esta historia y sus personajes se han colado en mi corazón, y no creo que sea capaz de olvidarlos.
- Es una historia bastante especial, trata temas que considero que te llegan al corazón y te hacen pensar. - Logra que tu cabeza no deje de funcionar, es por ello que considero que este libro hay que leerlo cuando mentalmente uno esté bien ya que trata temas de duelo de forma realista. - Dos formas de duelo distintas, esto es un punto a favor ya que podemos ver que no todo el mundo lo vive de la misma manera. De esa forma, logras empatizar con uno o con otro. - Es un mundo que te encoge el corazón, con frases preciosas y metáforas que te hacen llorar. - El romance no es el foco principal, más bien el tratar la muerte, el duelo y seguir adelante pero, a pesar de ello, está ahí y una chilla de emoción cada vez que uno se acerca al otro por cuestiones del destino. - Por ello, es una historia que conlleva drama (aviso, puedes llorar). - La ambientación me recuerda a las novelas de small town, donde todo es tan cozy, tan acogedor... ayuda muchísimo a que te adentres dentro de la historia. - La metáfora de la inocencia está durante toda la historia, es algo bonito y a la vez triste. La autora logró con creces hacer notar ese hecho de una forma que hila gran parte de la historia. - No puedo opinar de los personajes, a pesar de decir que tienen un desarrollo increíble a lo largo de las páginas, ya que cada uno pasa el duelo a su manera y conforme a su manera de ser... y eso no es opinable. Es la primera vez que no me atrevo a decir nada. - Sí siento que ambos han llegado a ser quienes querían ser superando todo aquello. - En conclusión, si buscas una novela donde los libros, las flores, el drama con duelo incluido... un amor que perdura con el tiempo.
Nat tiene una forma de escribir que no ecuentro en nadie más.
Con este libro ha logrado crear una atmósfera mágica que se siente íntima y dolorosamente real.
La historia nos lleva de la mano de Amarillys, quien regresa al pueblo de su infancia tras la muerte de su abuela. Es un viaje de vuelta obligado donde no solo debe enfrentar el silencio de una casa vacía y el peso de las herencias compartidas, sino también un pasado que nunca se fue del todo. Ese pasado tiene nombre y apellidos: Aether, su mejor amigo y el gran amor de su niñez, quien ahora reaparece como una pieza inevitable de su presente.
Narrada a dos voces, la novela teje con delicadeza el ahora con los recuerdos de lo que fueron, permitiéndonos entender cada cicatriz. Es una lectura de ritmo quizás un poco lento para mi gusto, pero perfecto para saborear sin prisas, dejando que la historia te cale.
Admito que he perdido la cuenta de las veces que se me han llenado los ojos de lágrimas; es un relato que duele y sana a partes iguales. Sus personajes no solo se leen, se sienten, y sé que se quedarán viviendo en un rincón de mi corazoncito mucho tiempo después de haber cerrado la última página.
Una montaña rusa emocional que disfruté de principio a fin. Me encantó la pluma de la autora y su capacidad para sumergirte por completo en la historia. Aunque el ritmo se me hizo algo lento llegando al desenlace, el final lo compensó con creces. Una historia preciosa sobre la amistad y los recuerdos que vale la pena leer 💖
Lo que más me ha gustado es que no es la típica historia de romance. Es mucho más que eso. Hay superación personal y duelo. Una historia llena de recuerdos y lecciones que te llegan al alma.
Cada página que pasaba era un nuevo consejo que, aparte de ayudar a la novela, me ayudaba a mi personalmente.
Es imposible que leas a estos personajes y no se te queden en el corazón. La autora tiene una de las plumas más dulces que puedas encontrar y hace que sientas muchas cosas a través de sus palabras.
Me dio mucha lastima terminar el libro, pero se que siempre los voy a poder encontrar en el polvo que rodea.