La lucha por la ventanilla como columna vertebral de cada viaje largo. Me teletransportó a todas las veces que soñar despierta me llevó a un lugar extraño: “me horrorizo de mis pensamientos. Perdón.” <3
si buscas un libro corto q leer en una tarde y q t evoque a uno de los lugares más vinculados a la infancia: los asientos traseros de los coches, este es tu libro
mucha sensibilidad, buenas descripciones desde una perspectiva y lenguaje pueril y un ritmo tranquilo y fácil de disfrutar. después d leer Nuestra parte de noche era justo lo q necesitaba
“A veces el viaje es tan largo que me acostumbro y después no quiero llegar. Ahora, por ejemplo. Ya no quiero llegar. Por mí que nos quedemos acá para siempre.” Esta frase del libro encierra perfectamente lo aparentemente intrascendente de un viaje cuando realmente encierran todo un mundo.
He disfrutado mucho de este libro, la nostalgia que se siente de la infancia y los viajes en familia con los hermanos en los asientos traseros, las peleas, los olores... He leído otros protagonistas infantiles que no llegan a ser creíbles, pero esta niña, piensa y habla como una niña, una mirada infantil perfecta.
Linda lectura, tierna. Con la que todos empatizamos: quién no viajó en la parte de atrás de un auto en un viaje que que parecía interminable y se peleaba con sus hermanos.
Fue una lectura nostálgica que atravesé con una sonrisa. Por un rato volví a ser niña