Una mirada crítica a la ley contra la Violencia de Género.
Las mujeres maltratadas recibieron un escudo necesario con la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género de 2004. En veinte años de vigencia, muchas se han salvado gracias a él, pero nadie ha querido mirar a esas otras mujeres que, fingiéndose víctimas, emplean el escudo como espada. La sociedad ha respondido siempre con un «Esto no existe» a cada denuncia falsa que estas mujeres han utilizado como arma arrojadiza.
Hay quien dice que es mejor no hablar de esto. Pero no se hace daño diciendo la verdad, sino callando. Si ayer se callaba sobre la vida oculta y martirizante de las mujeres maltratadas y encerradas con un bestia, hoy se calla sobre la vida oculta y martirizante de los hombres enganchados en los resortes puntiagudos de un mecanismo de protección empleado como trampa mortal.
Es un fracaso palmario de un país en su lucha por la igualdad. Se ha tachado de «negacionista» a quien mencionaba este fenómeno y se ha impuesto una espiral de silencio. Este libro, donde todas las víctimas tienen su lugar con independencia de su sexo, pretende contribuir a destruirla.
Sobre NADIE SE VA A REÍR se «La literalidad achica el mundo, lo convierte en un claustro de gente cognitivamente plana y perezosa, insensible a la ironía y al humor. La crítica de Soto Ivars a este mundo literal es su nuevo libro, Nadie se va a reír, publicado en Debate, en el que cuenta la extravagante historia de Anónimo García, un artista que acabó enfrentándose a una pena de cárcel por una sátira y una crítica que los medios y la sociedad española se tomaron de forma literal». Carlos Granés, The Objective
Sobre LA CASA DEL AHORCADO se «Soto Ivars desmonta la simpleza de los debates binarios y demuestra que el duelo a garrotazos de Goya es un fenómeno global. No contento con eso, reivindica el valor del pensamiento crítico e individual frente a las obcecaciones grupales, ideológicas y casi ecuménicas como nuevas formas de persecución y censura». Karina Sainz Borgo, Vozpópuli
Sobre ARDEN LAS REDES se «Soto Ivars toma la palabra y lleva a cabo, a fuerza de buen periodista, una investigación encaminada a desvelar los entresijos del sucio asunto de los linchamientos digitales». Fernando Aramburu
«Si has escrito tuits y los has borrado antes de publicarlos, Soto Ivars te explica el porqué». Jordi Évole
Escribir un libro en el que referencias el 20minutos… No se me ocurre ninguna cabeza en la que este libro pueda suponer un "antes y un después" a no ser que su último contacto con el ámbito académico se diera en la EGB hace 40 años. Es un insulto para la fundamentación teórica y un milagro para la ingenuidad epistemológica. Bibliográficamente es un horror se mire por donde se mire, un insulto al ámbito académico y científico. Ya no me meto en moralidades.
Afirma en la página 46 que “tampoco el porcentaje de asesinatos en el ámbito de pareja en comparación con el total es significativo como para poder concluir que la causa es el género”. Siendo el primero un 92% (no menciona la cifra porque sabe que nadie que lo lea la va a buscar) y el segundo un 62%. Esto quiere decir que del total de homicidios aproximadamente un 20-30% son calificados como violencia de género; por lo tanto, es la primera CAUSA (palabra importante) de homicidios en España. Si ambas cifras te parecen equiparables y “no significativas” no solo eres malo con la palabra, sino también con los números. Sobre todo cuando posteriormente afirma que “si cada año mueren en estas circunstancias diez o doce hombres y cincuenta o setenta mujeres, la proporción está alrededor del 15 o 20% de los casos. No parece tan irrelevante” Los números son relevantes o no según convengan a su relato, entiendo.
Llama la atención cómo dedica un par de páginas a cuestionar la legitimidad de estudios por su muestreo y sesgo, y a su vez el primer apartado del libro está plagado de noticias y “testimonios” sin ningún tipo de veracidad.
Cuando habla del Convenio de Estambul y dice que “no excluye a los hombres de violencia de género” parece no tener en cuenta que en la propia definición de “género” se habla de los comportamientos atribuidos a una sociedad considerada propios de mujeres u hombres; por lo tanto, coincide perfectamente con la definición “de nuestras ministras” y de todos los órganos nacionales.
Tampoco España es el único país de la Unión Europea que establece una asimetría penal entre hombres y mujeres.
Para sorpresa de nadie, deja completamente de lado el argumento principal por el que la violencia de género es considerado un tema específico: la causalidad y el patrón. Algo que te explican en absolutamente todos los informes elaborados al respecto.
Temo decir también que SÍ se nos informa anualmente de cuantas veces al año asesina una lesbiana a su pareja (la formulación de esta frase da ganas de llorar, pero así se presenta en el libro): el CGPJ realiza un informe anual donde lo detallan.
El dato de filicidios cometidos en españa por padres y madres es erróneo, supongo que es lo que pasa cuando buscas el ABC en vez de las sentencias firmes que admite el Ministerio de Justicia.
Las mujeres SÍ trabajaron en la mina, en la guerra y en el campo. Un poco de historia tampoco nos vendría mal.
Tiene diversas citas en las que si entras puedes ver que está bastante lejos de la realidad que él referenciaba en su libro. Por no hablar de las citas de citas de citas de citas de citas.
Y así con todo. Podría seguir con cada página pero ya he perdido bastante tiempo leyendo el libro.
Para dar esta clase de contenido es más recomendable quedarse en los Podcast que frecuenta para que cuatro quinceañeros de Tiktok -que no saben ni lo que es un Paper le aplaudan con las orejas porque “charo” y demás vocabulario para subdesarrollados- que intentar dárselas de “intelectual” sociológico.
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Me aseguraré que pase por muchas manos. Una lectura absolutamente obligatoria en nuestra sociedad, que pese a locura y deprimente, ofrece un mensaje e incluso una respuesta esperanzadora. Avanzaremos juntos, y no estais solos.
"Esto no existe", declaró la ministra Irene Montero, comunista y fanática, cuando se empezó a hablar de denuncias falsas entorno a los casos de violencia de género. Esta obra de Juan Soto Ivars no deben leerla los que nieguen que haya mujeres asesinas, malvadas, manipuladoras, interesadas solo en sí mismas, capaces de utilizar a hijos como instrumentos para obtener éxitos económicos o vengarse de sus parejas, motivadas únicamente por el odio. Si alguien cree que lo anterior es imposible, que no comience a leer este libro. El autor no niega que estos casos sean marginales dentro de la violencia machista, apenas unos pocos miles, sin embargo no renuncia a dejar patente que hay varones avasallados por una legislación totalitaria que les impide vivir como personas de una sociedad avanzada. La ley española de violencia de género no tiene comparación con ninguna otra de los países más avanzados socialmente (Reino Unido, Países Bajos o estados nórdicos...) es un caso exagerado e injusto de tratar a determinados perfiles de víctimas (con hijos o con necesidades económicas) para aplicarles un conjunto de disposiciones y destruirlos como seres humanos. Está ocurriendo y vemos cada vez más casos porque la verdad se va imponiendo, son las propias madres, amigas o nuevas parejas de las víctimas las que demandan que pare esta locura.
«Ahora, al menos, la espiral del silencio se ha roto».
Una lectura que resulta beneficiosa tanto para las víctimas reales de violencia de pareja como para los hombres que han sido acusados falsamente o de manera instrumental.
“Hay que volver a considerar a los hijos como fines y no como medios. Protegerlos de situaciones de violencia machista es tan importante como de las que provocan las denuncias falsas de una madre. La alienación parental puede llamarse violencia vicaria, la etiqueta no importa, pero debe ser perseguida en ambos sexos con la única voluntad de la protección del menor. Las infancias rotas por padres y madres que no saben, no pueden o no quieren mantenerlos ajenos a sus rencores son algo insoportable”.
“El Estado de derecho debe abordar la conflictividad de los divorcios de otra forma. La apuesta debería pasar por la mayor intervención de terapeutas y menor de los jueces: más mediación y menos procesos contenciosos. Potenciar los equipos de conciliación, la mediación extrajudicial y la intervención de unos servicio sociales liberados de la perspectiva de género sesgada, en particular cuando hay hijos”.
“Esto nunca fue una batalla de mujeres contra hombres, ni de hombres contra mujeres, sino de delincuentes que atentan contra la integridad de inocentes. No hay más frontera que esta: la de la buena y la mala gente. La del criminal y la sociedad. El Estado quiso arrinconar a unos delincuentes y terminó amparando a otros. Una vez que la clase política lo comprenda, podrá arreglarlo. Pero la ciudadanía debe exigírselo primero”.
Ensayo valiente y muy necesario sobre las denuncias falsas contra hombres y contra el relato de que "eso no existe". Entiendo la lluvia de odio feminista sobre Soto Ivars después de este estudio pormenorizado y muy documentado que deja claro que la ley VioGen es una ley que despoja de derechos a los hombres en pos de una justicia que reduce a ciudadanos de segunda a los del género masculino por el mero hecho de serlo. A ver si las cosas cambian un poco a raíz de este libro y se equilibra la balanza de la justicia como es debido. ¡¡Hale, a tildar de fascistas a todos los que apoyen este escrito (para variar)!!
"esto no existe" es, si no me equivoco, el primer intento (quizá el segundo, si contamos con "algunos hombres buenos", de quico alsedo) de colocar en el debate público un problema del que se lleva hablando durante años en foros y canales de youtube de oficialidad dudosa, y solo recientemente comenzó a permear en la prensa.
personalmente me aproximé al libro sabiendo que la gran mayoría de cosas las conocía de antemano, pero un libro como es este, con una sección de referencias de 100 páginas, siempre tiene algo que enseñarte. lo recomiendo a todo el mundo. especialmente a los que creen en las bondades de la ley de violencia de genero.
destaco, si el lector me lo permite algunas píldoras de información: - uno creería que los recursos del pacto de estado contra la violencia de género se dirige mayoritariamente a las víctimas, y no es cierto. - hay estudios muy serios que confirman dos cosas: que estadística y socialmente, el maltrato doméstico no se explica por estructuras de poder basado en el sexo y lo mas sorprendente todavía, que el maltrato en la pareja no es buen predictor para el asesinato. - cuando la ley de viogen se aprobó en 2004 ya había gente advirtiendo de lo que pasaría. incluyendo la mismísima manuela carmena, que publicó un artículo en el país. nadie les hizo caso. - con buenas intenciones (presuntamente), la ley le brinda diversos mecanismos perversos a las mujeres que no son víctimas, que no están sufriendo, pero que quieren putear a la contraparte para conseguir algo, o simplemente para hacer sufrir. tanto el sistema judicial como la opinión pública mayoritaria niegan esta posibilidad, o lo despachan rápidamente, diciendo que no importa, que es muy minoritario, o que cualquier cosa vale la pena para proteger a las verdaderas maltratadas - el tema central del libro: las denuncias falsas. el famoso 0,001%. en resumen, esto es así porque así lo quiere el poder judicial. no solo se contabilizan las denuncias falsas que cumplan una serie de criterios muy específicos, sino que además, aquellas sentencias de conformidad o de absolución en los que existen indicios de denuncia falsa o instrumental, incluso si el juez lo indica expresamente en los hechos probados, no se persigue de oficio (he aquí uno de los incentivos perversos). es tal la falta de información que los expertos tienen desacuerdos en el número verdadero de denuncias falsas que creen que hay. soto ivars compra la estimación de un abogado que calcula que la cifra llega al 33% del total. - faltan datos, en general. faltan datos de todo. y los que no faltan, pueden estar manipulados (un beso a la estadística de los filicidios perpetrados por las madres). el caso más flagrante: el ministerio de igualdad, en realidad, no conoce el número total de víctimas de violencia de género. (¿no me cree? lea el libro) el asunto hace pensar que los recursos no se están destinando para lo importante, que la verdad no quiere saberse y que al estado, en realidad, no le importan las víctimas. (palmadita en la espalda para mí, he descubierto américa). - el tema de la presunción de inocencia es bastante más enrevesado de lo que parece. es cierto que los jueces no sentencian sin pruebas, y que el testimonio de la víctima no suele ser suficiente. pero por el camino se puede hacer daño de muchas otras maneras, especialmente cuando se trata de luchar por la custodia de los hijos. hay abogados de familia que tienen el asunto estudiado al dedillo, y recomiendan la denuncia por malos tratos a sus clientas, incluso si no es cierto, para asegurarse la victoria judicial. - empecé a leer este libro pensando que los políticos que nos gobiernan más que malvados, sobre todo son inútiles. ahora sé que son más malvados que inútiles. - por favor, que alguien bombardee el tribunal constitucional. no elaboraré.
añado que me hace gracia el trato que se le está dando a este libro desde cierto sector de la opinión pública. gente que no se ha leído el libro, ni piensa leérselo, acusando a soto ivars de "negacionista de la violencia de genero" y afirmando que quiere que las mujeres mueran, y que se enfoque en el "verdadero problema", de la "forma correcta", que es por supuesto, la que ellos digan. mientras, niegan con rotundidad la posibilidad de que pueda haber mujeres con malas intenciones que utilizan los recursos que les brinda el estado para hacer daño a sus parejas. y te dirán que no importa, que vale la pena si así se evitan las muertes. pero en realidad, se sabe el total de personas perjudicadas por esta ley? no. nadie lo sabe. nadie sabe nada. de ahí la importancia capital de este libro.
con la gente cegada por la ideología, me temo que es complicado debatir. genuinamente, quiero que este libro se discuta y se rebata. estoy esperando. yo me atengo a los datos y a lo que veo y percibo, y de esa forma, llego a la conclusión de que urge una modificación estructural severa de la Ley de VioGen, sino su abolición, para la aprobación de una mejor, para salvar a mujeres verdaderamente maltratadas, pero también al resto de víctimas de violencia doméstica (que puede ser cualquiera, cosa que, por cierto, la ley, niega).
TL;DR: soto ivars, te quiero. no te duele la espalda? de cargar con todo el peso del periodismo español, digo.
Muy buen libro, hablando de una verdad incómoda para el resto de la sociedad que es el feminismo actual y el maltrato institucional hacia el hombre, especialmente sobre las denuncias falsas que tantos hemos sufrido. Yo también formo parte de ese 0,00001%.
Muy necesario un debate serio sobre las consecuencias de este feminismo misándrico que lo único que consigue es enfrentarnos a hombres y mujeres pagando nosotros el pato.
Esto es Café para los cafeteros, un entrecot al punto para amantes de la carne. una foto borrosa para los ufologos. Huelga decir que este libro trata sobre la proteccion de las mujeres victimas reales y las cuales siempre son puestas por debajo de victimas artificiales que instrumentalizan la justicia para ejercer violencia, ya que física no es posible ejercerla. Me gusta que de detalles lo suficientemente concisos para que entiendas que es asi, que otras mujeres no tienen justicia ni medidas de proteccion rapidamente por culpa de la Jessi que ha denunciado por malos tratos a Juan porque lo ha dejado y le ha puesto los cuernos, a ella si le llego rapido la proteccion y medidas aunque no las necesitaba, a Lucia la apuñalaron a los dos dias porque los jueces estaban ocupados en el otro caso. Arriesgado libro, hace 4 años habrian pedido su cabeza, hoy, abre debates
Imprescindible. El libro relata la otra cara de la moneda de la Ley Viogen. De una ley que eras necesaria en este país y que se ha pasado de frenada al intentar combatir a delincuentes de sus víctimas creando otras. Como bien se dice, hecha la ley, hecha la trampa. En este caso habla de las denuncias falsas e instrumentales que son invisibilizadas por el estado y los medios de comunicación para no verse como machistas y que la ley es infalible. Los daños colaterales a padres, hijos y familiares de estos no importan en la batalla contra los "agresores " que prácticamente son todos los que caigan ante una mujer con pocos escrúpulos. El libro no niega la violencia de género sino que pone el foco sobre las mujeres que utilizan el escudo que protege a las verdaderas maltratadas como espada.
Un libro totalmente necesario, una marea de datos para acabar con este fanatismo, aunque decía Mark Twain que ninguna cantidad de datos sería suficiente para convencer a un fanático. Indispensable.
me gusta mucho que el libro no se quede en que las denuncias falsas son "fallos administrativos" sino que muchas son una forma de maltrato y de que ninguna o casi ninguna feminista denuncie en RRSS los asesinatos a niños perpetrados por mujeres como hacen con los hombres que hacen lo mismo, lo cual es asqueroso.
me parece que es un libro necesario y no me extraña que lleve ya 6 ediciones en menos de 2 meses
Ahora, que redescubrimos al feminismo como lo que es. El equivalente al machismo de los años 50. Por lo que encierra a miles de víctimas (hombres y mujeres) como su principal legado. Yo sé que el autor le encuentra, no sé si legítimamente o por pose, algunas bondades a la Ley de VioGen. Esperemos que con el impacto de este libro se pueda profundizar en hacer de esta ley algo con más justicia.
Soberbio. Tremendamente documentado, el 30% (literalmente) del libro son notas. A pesar de conocer muchos de los hechos que narra, el hecho de verlos todos juntitos, uno detrás de otro, resulta impactante.
«sería fácil hasta cierto punto prevenir la violencia si se estudiara». Así que lanzó un augurio: «[Como la ley] no se plantea las causas ni las concomitancias de este fenómeno de la violencia, difícilmente lo va a prevenir».