Serviría para incluirla en una de esas revistas olvidadas que se dejan en los bancos de las estaciones de tren...
Entretenida, llena de tópicos, sin ningún valor artístico, es el termómetro del nivel de esos actuales clubes endogámicos de gente guapa y autocomplaciente -eso sí, muy amigos- que son las ESAD españolas.
Es vergonzoso que el estudio de una obra tan intrascendente y superficial forme parte de la prueba de acceso de una de nuestras ESAD.