Año 2223–2224. En Mairova, un pueblo agrícola del Estado de Argún, la familia Pavlov intenta sostener cierta normalidad mientras el régimen estrecha el cerco sobre todo lo que respira libertad. Al otro lado de los muros, la Dragonería prepara su túneles, nombres en clave y una promesa que nadie sabe si podrá cumplir.
Sofía “Hatsume” Pavlova dirige una de esas células. Sabe mover gente sin dejar huellas; sabe desaparecer a quienes el Estado marca en sus listas. Pero cuando el poder pone a su propia familia en la mira, la estrategia cambia de ya no se trata solo de rutas y contraseñas, sino de decidir qué perder para que otros vivan. Gabriel aprende a proteger; Hiro ilumina con una alegría frágil; Eirina descubre que amar también es desobedecer. Y Hatsume convierte el cuidado en táctica y el amor en resistencia.
Vestigios es una novela sobre familia —la de sangre y la que se elige—, sobre las verdades que no se recuerdan sino que se reconstruyen y sobre el precio íntimo de la insurrección en Argún.