Mayo del 68: En un París sacudido por el cambio, Isabel iniciará un viaje que transformará su destino.
Las cosas son lo que son. Una traición es una traición. Y una certeza, una certeza.
París, mayo de 1968. Las calles arden con las consignas de los estudiantes universitarios; "¡Prohibido prohibir"!, "¡Seamos realistas, pidamos lo imposible!", se escucha desde el Barrio Latino hasta Montparnasse, mientras el presidente Charles de Gaulle se queja de esta revuelta de "hijitos de papá" que demandan el fin de la guerra de Vietnam, la muerte del imperialismo americano y un mundo mejor.
Isabel, una joven chilena de veinticuatro años, llega a La Sorbona junto a Martín, su marido, para estudiar literatura. En medio de la efervescencia del Mayo francés y los ecos del reformismo chileno, Isabel va descubriendo los límites de su relación, las contradicciones del mundo que la formó y el deseo que comienza a experimentar por Lucía, una española con pasado familiar republicano y carácter decidido.
En su tercera novela, Florencia Eluchans nos sumerge en una historia vibrante, narrada con el pulso de unos días convulsos que transformarán el destino de su protagonista y de todos aquellos que, de una u otra manera, luchan por la libertad.
Al final no sentí que la Isabel evolucionase (si es que lo hizo) hacia su mejor versión, siento que es una mujer pasiva, que se deja arrastrar por la corriente (primero con Martín, luego con Lucía) dando a entender que nunca supo lo que quiso, siendo únicamente tema cuando se enfrentaba directamente a ello pero cuando pasa el tiempo ya no es relevante. Entiendo que la idea era hacer que Isabel fuese un personaje humano y complejo, pero la verdad encontré que Martín fue el único que tenía sueños y metas en comparación, haciendo algo por ellos, siendo activo en su vida.
Supuestamente es también un libro sobre política pero, la verdad, siento que el contexto revolucionario de la época sirvió solo para "decorar el paisaje" o "tener de donde agarrarse" para que ciertos eventos se desencadenaran, la verdad no profundizan y tampoco desarrollan mejor los movimientos a lo largo del libro. Incluso, creo que para alguien que no vivió en esa época y no tiene parientes que sepan bien que ocurrió ahí, el contexto histórico es un enigma; terminé buscando que pasó en internet pensando en que sería un tema relevante en el libro (spoiler: no lo es).
Pucha al final me obligué a terminarlo:(, aunque creo que si hay un par de personajes buenos no me es suficiente para sustentar un libro de más de 400 páginas, hay partes que encontré innecesarias, detalles agotadores e, insisto, al final no logré comprender el punto del libro (pudieron contarme lo mismo en menos páginas y con menos relleno histórico que no terminan usando).
Nunca pude conectar con Isabel realmente, al punto de que le agarré mucho más cariño a JP y JE (la mejor parte del libro) e incluso a Martín. Isabel me pareció un poco plana, difícil de entender, e incluso difícil de empatizar (se me hizo insufrible todo el tema de la infidelidad).
La mitad del libro me gustó, sentí más cercana y real la relación entre Isabel y Lucía, y cuando ocurre la escena frente a la tumba de Oscar Wilde igual me emocioné. Me llama la atención como cambia el ritmo en esta parte en comparación al inicio y al final.
Creo que el contexto histórico fue muy desaprovechado (tanto en Chile como en París), con lo cual la sinopsis se me hace un poco desconectada de lo que realmente se trata en el libro: entiendo la idea de que la revolución interna de la persona encaje con la que está ocurriendo fuera, ¿pero realmente es así, cuando lo poco que sabemos dentro del libro es de alguien que nunca pareció conectar con la lucha? Por lo mismo Martín se me hizo un personaje mucho más interesante, al punto en el que me gustaría saber más sobre él.
A pesar de todo, si me llevé algunas reflexiones (más que nada preguntarme por qué Isabel me caía tan mal KSJDKDJDJ) que me fueron un aporte para mí misma: fuera de eso, creo que mi decepción nace de que tenía una expectativa sobre el libro (en base a la sinopsis) que no se cumplió.
Me gustó harto el libro. Se lee rápido y dan ganas de seguir leyendo para saber cómo se va a desarrollar la historia.
Me recordó mucho al primer libro de la autora (que amé) porque nuevamente nos encontramos con personajes femeninos muy potentes, que navegando en el tiempo que les tocó vivir van descubriendo qué significa ser mujer para ellas. Esto a mi me hace recordar momentos de mi vida dónde también me pregunté para dónde voy, qué quiero y a qué estoy dispuesta a renunciar, por eso siento que es un libro que se siente "cercano".
La investigación histórica se nota que fue muy acabada y pese a todos los datos que entrega nunca me sentí aburrida, todo lo contrario.
Otra cosa que me llamó la atención fueron esos capítulos cortos que son sólo una pequeña frase o reflexión, se sentían como una pausa, pero una pausa que te dejaba pensando.