Bienvenidos a esta Saga que acaba de comenzar aquí: Aaron Fitz Steinheim, un carismático político estadounidense, un hombre devastadoramente atractivo, vibrante, imparable, lleno de una especial energía vital. Su existencia, regida por el rigor y la disciplina, se ha convertido en objeto de deseo y de envidia en partes iguales. Vive rodeado de colaboradores dispuestos a servirle, de una familia que lo admira con devoción y de mujeres que suspiran con un simple giro de su cabeza. Ha conquistado el éxito en prácticamente todo lo que se había propuesto y, sin embargo, una sensación de asfixia lo persigue cada vez con más fuerza. Ni sus triunfos políticos ni su vida íntima logran ya atraviesa una crisis existencial que amenaza con arrebatarle todo aquello que creía correcto e indispensable. Sara Hirani, una joven inmigrante, hermosa e intensamente atractiva, pero incapaz de reconocerse a sí misma en ese reflejo. Introvertida, mordaz y llena de prejuicios sobre el amor, el dinero, el sexo y los hombres, había aprendido a vivir en la sombra, convencida de que debía pasar desapercibida. Con una autoestima resquebrajada, se juzga mediocre, inútil, incapaz de tomar las riendas de su destino. Exigente hasta la crueldad consigo misma y con los demás, carga con traumas, heridas y complejos que han marcado su manera de estar en el mundo. Aunque posee un gran potencial, lo desprecia y lo entierra, convencida de que no merece brillar. Cansada de luchar y de estrellarse contra sus propias dudas, decide rendirse a la estabilidad de una vida predecible junto a su prometido español, resignándose a lo que cree ser su único lugar posible. Antes de sellar su compromiso, Sara se embarca en una aventura que la despojará de todo velo, una experiencia devastadora que la confrontará con su propia esencia y le recordará, de la forma más dolorosa, que aquello que tanto había luchado por enterrar seguía latiendo en su interior. Su breve e intenso idilio con el aclamado gobernador la obligará a replantearse los cimientos de su vida y todo lo que había considerado correcto y seguro. A su vez, Sara despierta en Aaron una faceta salvaje y primitiva que él creía domada por los años y la experiencia; una faceta cargada de ira que, al dominarlo, lo arrastra hacia una deriva que lo consume por completo.
Como señala Vargas Llosa en "Cartas a un joven novelista", hay un tipo de escritor que no nace de una decisión fría o premeditada, sino de una necesidad interior: una historia, una obsesión o una voz que se impone con fuerza en la imaginación y exige ser contada. Escribir para mí, no fue una elección libre, sino la consecuencia natural de esa urgencia por dar forma a lo que habitaba en mi mente. Saly Hakaar, licenciada en Económicas y máster en Estudios Culturales, pero más allá de mi formación académica, lo que me impulsaba a crear SARON era una fascinación profunda por la complejidad de las relaciones humanas, la psicología del amor y las múltiples dimensiones de la pasión.
Me ha encantado esta novela. Entre sus páginas nos encontramos a Sarah una joven inmigrante árabe harta y cansada de una rutina que la aplasta y a Aarón un líder político con mucho éxito por fuera pero muy roto y vacío por dentro. Cuando ambos menos se lo esperan sus caminos se entrelazan y esa llama les abrasa convirtiendo esta pasión en una salvación para ambos. Aunque están rodeados de racismos, esquemas mentales heredados cargados de odio y de etiquetas mal puestas que harán tambalearse los pilares de esta unión. ¿Podrán ambos corazones nadar a contracorriente? Con una pluma ligera la autora te atrapa entre su historia, porque todas hemos sido Sarah en algún momento, porque muchos han sentido ese vacío como Aarón. En esta novela tenemos: amor, ambición, poder, familia, críticas al racismo a la xenofobia, mucha pasión y mucho más. En definitiva una obra hecha para ser el deleite de tus próximas lecturas. Lo recomiendo 100%
Saron no es sólo un libro, es una experiencia. Es una casa a la cual entras y te recibe un salón excéntrico con candelabros de circonita que brillan y deslumbran pero una vez abres la puerta de la habitación principal descubres un lugar más lúgubre y piensas que ya está, que tienes la dinámica resuelta, sabes de que va la cosa, sabes que va a pasar y como va a seguir, pero de repente llegas a abrir otra puerta y es un bofetón en la cara, no cesa de sorprenderte lo profundo que te puede calar en el alma. Los personajes están construidos de una manera en la que puedas empatizar con ellos aunque no les comprendas , es la yuxtaposición personificada. Saron no pretende nada, es lo que somos todos, almas en busca de amor y comprensión, seres imperfectos que se rigen por sus traumas y por lo impuesto por la sociedad aún intentando escapar de los roles que se les ha sido impuesto. Los personajes son tan humanos, nadie es perfecto y por mucho que lo parezca al principio luego te demuestran que no lo son, puedes empatizar con ellos y con sus errores y te hacen dudar del rechazo que sienten hacia sus actos, te hacen cuestionarte el porqué te repela tanto su actitud, no hay villanos, solos seres humanos. Especial mención al personaje de Aron, el es mi todo.
Esta novela me ha sorprendido mucho, y para bien. El ritmo es bueno, los personajes son diversos, y interesantes. La trama está muy bien. Es adictivo, si lo empiezas te da ganas de seguir hasta el final. me encantan los personajes y lo mejor es que hay una segunda parte, con lo cual seguimos disfrutando de esa historia y de sus protagonistas
una entrañable e intensa historia de amor. Personajes atractivos, una trama cuidada. Aaron y Sara protagonistas que te emocionan. adictiva y trepidante.