¿Os casaríais solo por medrar en la sociedad? ¿Y por venganza? Bueno, en esta historia, es lo que hacen nuestros protagonistas.
Marcus es un hombre hecho a sí mismo. Su astucia y su ambición han hecho de él un hombre de éxito muy rico. Solo le falta una cosa...consideración social. Y piensa que su dinero puede comprársela. Eveline es la heredera de una estirpe que se remonta siglos atrás. Condesa por derecho propio, pero casi arruinada. Al primero solo le importa lo que el título de Eveline puede reportarle. A ella, hacerle la vida imposible y descubrir si está detrás del suicidio de su padre.
Así empieza nuestra historia y no puede enganchar más. Al principio, conecté mucho con Eveline. Necesitaba respuestas, se sentía comprada y, encima tenía que aguantar a la supuesta amante de su marido. Podía sentir su impotencia y entender el porqué de su comportamiento. Como cuando decora la casa de él. Lo que me pude reír con su "forma de decorar" 😂. Creo que tenía tantas ganas como ella de que Marcus regresara y viera la decoración 🤭🤭.
La verdad es que a él cuesta un poco cogerle cariño. Se ve mucho su ambición y su esfuerzo por demostrar que los sentimientos no le afectan y que es capaz de dejarlos de lado. Sin embargo, poco a poco y conforme se avanza en la lectura, le vas entendiendo más y viendo a través de esa fachada que se esfuerza en mostrar. Y es ahí cuando ya te conquista. Más aún cuando vas descubriendo más de su pasado y cómo se hizo a sí mismo. Es a él a quién primero se le notan los sentimientos que despierta el otro. Me ha gustado mucho cómo intenta entenderla y conquistarla😉😉.
Además de la relación entre ellos, esta historia tiene también cierto misterio: el relacionado con la muerte del padre de Eveline. Aunque era algo que me imaginaba (no todo pero sí lo principal) me ha gustado cómo se resuelve. La amistad y el perdón son también algunos de los temas que trata, con los personajes de Diane y Henry como base. Estos son dos personajes que, sin duda, se merecen una historia propia. Sobre todo Henry😉🤭🤭.
Es una historia preciosa que nos habla de amor y familia, de la importancia de mantener los recuerdos familiares, de no dejarse llevar por la ambición y comprender que el dinero no lo puede comprar todo y que la felicidad y el amor no son un negocio.