Un testimonio importantísimo sobre el borrado y la violencia que se ejerce contra los cuerpos intersex. Candelaria comparte generosamente el camino que ha recorrido para unir las piezas y reconstruir la identidad que se le ha escondido durante tantos años.
Esta novela se lee facilita y del tirón, en ella se intercala ese camino de reconstrucción con la calma de haberlo completado y compartido con quienes la sostienen y quieren. Tiene momentos muy muy duros de leer, pero qué necesarios.
He aprendido, me he sobrecogido y alegrado y sobre todo me he reafirmado en la importancia de salirse del marco binario, respetar la autonomía de los cuerpos, proteger a la infancias y hablar de lo intersex desde un marco no patologizante💜
Que librazo! Me encantó! Aplaudo de pie a Candelaria - y a Esteban - por ser valiente y lanzarse al mundo para contar su historia no solo para sanarse (espero) sino para poner en palabras lo que implica la mutilación de los niños y niñas en nombre de la moral científica médica. Este libro me rompió pero también me reconfortó al saber el encuentro de Candelaria con su verdadera identidad. Pocos libros me han conmovido tanto como este y espero que este libro sirva para exponer al mundo algo que merece de nuestra atención y, en todo caso, de nuestro respeto.
“Si cuento todo esto, si me animo a escribirlo y a enfrentarlo, es, entre otras razones, porque hace unos años descubrí que no estaba sola, que había otras personas como yo. Si me expongo, es para dejar testimonio del daño irreparable e irreversible que hizo la medicina sobre mi cuerpo. Y es, entre otras razones, para exigir que dejen de mutilar niñxs intersex, que se garantice el derecho a la autonomía, a la integridad corporal, a la reparación y a la verdad.”
Termino de leer con los ojos cargados de lágrimas, que importante hablar, que importante escuchar, que importante salir de los secretos para construir las identidades que somos con toda su particularidad. Que valentía! Y como dice Sabrina Urraca, debería leerse en coles, institutos, universidades, etc para recordarnos que el cuerpo y el mundo no son como nos dijeron que tenían que ser, y poder descubrir que no deben ser de ninguna manera.
Primero tengo que decir que es muy importante tener libros así para compartir esa información y esas memorias. Creo que esta historia puede ayudar a cambiar realmente las cosas así que un grande gracias a candelaria. Después, hablando solo de lectura, el texto es muy fuerte pero la forma no me tocó directamente al alma.