Vuelve Myriam y lo hace con un thriller lleno de tensión, de juegos mentales y sobre todo con un ritmo implacable. El inspector Martos esta a punto de jubilarse, pero su obsesión es desmantelar una organización (o una secta), responsable de múltiples crímenes, y para lograr su objetivo utiliza a Mery, una policía que estando de baja se encuentra ante una situación que no imagina hasta dónde llega. Leila será la otra protagonista, un personaje que al principio te tiene completamente perdido, encargada de diseñar un “juego”, una persona que disfruta manipulando, y la que estará vigilando a Mery a todas horas. Ambas protagonistas, son magnificas, una porque tiene que sobrevivir como puede, la otra fría, calculadora… ambas luchan por lo que quieren. Una novela que explora temas como la identidad, la justicia, la venganza, los lazos familiares. La forma en la que la autora ha estructurado hace que aun sea mas adictivo, alternando las dos voces protagonistas, y haciendo que quieras saber siempre que está pasando. Tengo que reconocer que he estado perdida de principio a fin, algo que no suele pasar en los thrillers, asique eso me ha gustado mucho, muchísimos giros constantes, tensión, intriga, con un ritmo que puede considerarse cinematográfico, que cuestiona y te hará reflexionar los limites de la justicia y los sacrificios personales.
Tras La isla más remota del mundo, una novela que me gustó muchísimo, ya tenía ganas de leer algo de la autora. Y vuelve a lo grande. . En En el nombre del fuego, la trama se desarrolla a través de dos puntos de vista: el de Mery, una joven policía que se encuentra de baja y se verá envuelta en un juego diabólico; y él de Leia: la pesadilla de Mery y la capitana a los mandos de La Llama, una oscura organización criminal. . Mery tiene apenas dos días para completar una misión, en la que se juega la vida de una persona cercana. El papel de Leia es seguir todos sus pasos, aunque sus intenciones no os las voy a desvelar. . Es un libro con un ritmo frenético. Todo el tiempo están pasando cosas y no solo eso, la autora juega con el lector constantemente. No te puedes fiar de absolutamente nada ni nadie, porque cuando menos lo esperas un giro inesperado te dejará con la boca abierta . Un final muy bien cerrado, en el que aún nos da alguna que otra sorpresa. Una novela con la que tenía las expectativas muy altas y no me ha defraudado.