Todos estamos a dos pasos de desaparecer. Álex Gual ya los ha dado. Vive en un hotel llamado Excalibur, es abogado y se le da tan bien encontrar personas como perder cosas. Naufraga entre los restos de su relación con Lola K., una pintora en horas bajas, aunque lo que de verdad lo mantiene en pie es su vínculo con Señor Paco, el hombre que se maneja entre lo más turbio de la ciudad desde su local, el Donna Summer. Cuando la muerte de un jugador de rugby australiano y la desaparición de otro británico, Andy Cox, desatan la atención mediática, Señor Paco huele el negocio y usa a Álex para vender pruebas al mejor postor. Pero mientras intenta desvanecerse entre los objetos perdidos de la ciudad, Álex se ve arrastrado a la búsqueda de Cox, a una atracción inesperada por Inés, la camarera del Donna Summer, y a la dolorosa posibilidad de perder él cosas para volver a ser alguien.
En Objetos perdidos, Carlos Zanón se adentra en los rincones más oscuros de Barcelona con una historia que combina sensibilidad y crudeza, llena de suspense, por la que transitan personajes complejos y extraviados, víctimas de sus decisiones y de un entorno implacable. Con su prosa directa y precisa, Zanón convierte la ciudad en un personaje más, impregnando cada página de una melancolía urbana que permanece mucho después de cerrar el libro.
Carlos Zanón (Barcelona, 1966) poeta, novelista, guionista, articulista y crítico literario. Su dedicación a la novela negra ha hecho que se haya emparentado su obra con la de autores como Vázquez Montalbán o Jim Thompson.
Val, escriu bé, però masses disquisicions , masses. I una història tonta, de perdedors, clar. en aquesta novel·la el que importa són totes aquestes disquisicions que acaben semblant un mal viatge psicodèlic, i que en realitat importen molt poc.
No lo pillo. Lo he tenido que dejar en la pág 21 porque lo cogía y me dormía. Me ha dado rabia porque me parece que Carlos Zanon escribe muy bien, pero es que no sabía de qué escribía
Bueno, hay historias, novelas, en las que uno no encaja, por lo menos en una primera lectura. Una obra de serie negra que quiere ser más (como todas las novelas de serie negra, me temo). Acumula tramas más o menos inconexas. Retrata el ambiente oculto de una Barcelona actual, en la que la diversidad de intereses, unidos por la necesidad de lograr cosas que por lo legal no sería posible, crea una fauna variopinta y muy heterogénea. Plantea un enigma policial que avanza a saltos y de forma muy subjetiva. Sigue un estilo literario acorde con esa voz altisonante, supuestamente desgarrada y acostumbrada a haber visto de todo, tan propia de la novela negra. Crea personajes que quizá no aporten lo suficiente a la trama y que pueden despistar. Desdobla el protagonista en el resto de lo que fue una infancia desdichada, Niño Gordo, y que se ha quedado como voz interna de la conciencia del protagonista, Álex, un abogado que arrastra sus desastres por la novela y del cual esta acumulación de sucesos desgraciados intenta crear un retrato polimorfo. Y crea un final trágico y paradójico. COn eso, el paquete está servido.