En los albores del siglo XX, eran muchos los jóvenes españoles que, huyendo de un país empobrecido, emprendían un incierto viaje hacia la isla de Cuba con la ilusión de forjarse un porvenir.
Ramón, el hijo de un pescador asturiano, es uno de ellos. Su partida está llena de sentimientos enfrentados: por un lado, lamenta dejar atrás a Clara, la chica de buena familia de la que está enamorado y que le corresponde; por el otro, su espíritu aventurero le impulsa a buscar fortuna lejos de su hogar para así ser aceptado por los parientes de la muchacha.
La vida no es fácil en La Habana, y Ramón comprende enseguida que sus ilusiones son frágiles quimeras en esta nueva tierra que sabe a libertad y oportunidades, pero también a trabajo duro y tabaco. Será en el mundo de las tabaquerías donde encontrará su oportunidad, leyendo a los obreros al tiempo que estos retuercen las preciadas hojas. Mientras tanto, en la lejana Asturias, Clara se debate entre la lealtad hacia Ramón y las presiones para contraer un matrimonio de conveniencia con alguien a quien no ama.
Primera novela de la autora ambientada entra la Asturias de 1900 y la Cuba convulsa de principios del siglo XX, combinando aventuras, romance, drama y todo en una gran ambientación. Seguimos a Ramón, un joven asturiano que decide irse a Cuba en busca de un futuro mejor, dejando a Clara, un amor de juventud, prometiéndole que volverla siendo alguien, una relación marcada por la diferencia de clases. Cuando llega a la Habana, descubre una realidad que para nada esperaba, un país en el que existen grandes desigualdades, con grandes tensiones políticas, y todo esto, Susana lo cuenta de forma que te metes de lleno en esa situación. Es allí donde encuentra un puesto, lector en una tabaquería, una figura real de la época, que se encarga de leer a los trabajadores mientras torcían el tabaco. Y en Asturias se queda Clara, la que estará obligada a casarse con alguien que no ama. Me ha gustado mucho como la autora retrata la vida en Cuba, y como cuenta todo lo relacionado con el tabaco, las dificultades para llegar a Cuba y una vez allí lo complejo y difícil que era ganarse la vida. Algo que se trata, es el papel de la lectura como refugio, haciendo referencias a grandes obras que todos conocemos. Una historia sin grandes giros pero que te mantiene metido en sus paginas desde el principio, con una forma de narrar que hace que te sumerjas en dos mundos muy diferentes.
La novela sigue a Ramón, que deja su Asturias natal para irse a Cuba buscando un futuro mejor, con el corazón dividido entre la necesidad de prosperar y el amor por Clara que deja atrás. A partir de ahí, la trama va mostrando su aterrizaje en una realidad mucho más dura de lo que imaginaba. Nada le resulta fácil: el trabajo, el ambiente, la sensación constante de estar lejos de casa… pero justo ahí es donde la historia se vuelve más humana. Cuando empieza a trabajar como lector en una tabaquería y a leer en voz alta para los obreros, la novela encuentra un ritmo precioso. No solo vemos cómo sobrevive, sino cómo crece por dentro.
El lector de la tabaquería me enganchó muchísimo, pero no por grandes explosiones de acción, sino por cómo te mete poco a poco en el mundo de Ramón y hace que todo lo que le pasa importe de verdad.
Algo que disfruté muchísimo es cómo la autora alterna lo que pasa en Cuba con lo que ocurre en España. Mientras Ramón lucha por abrirse camino, también sentimos la presión y las decisiones difíciles a las que se enfrenta Clara. Eso le da a la trama una tensión constante, porque no solo te preguntas qué será de él, sino también qué pasará con ese amor que intenta resistir a la distancia, al tiempo y a las diferencias sociales.
Pero si algo me ganó del todo fue la forma de narrar de Susana Vidal. Tiene una manera muy fluida y cercana de contar las cosas, sin complicarse, pero cargando cada escena de emoción. Describe los lugares, los olores, el ambiente de las tabaquerías, el calor, el cansancio… y de repente estás ahí dentro. Además, sabe parar en los momentos justos, darle espacio a los sentimientos, a las dudas, a los silencios. No sientes que te estén contando una historia: sientes que la estás acompañando.
En conclusión, me encantó cómo la novela transmite ese amor por la lectura sin ponerse intensa ni dar lecciones. Simplemente te muestra cómo las palabras pueden acompañar, consolar y unir a la gente incluso en situaciones duras.
Cerré el libro con una mezcla de nostalgia y calidez, como cuando te despides de una historia que te ha hecho buena compañía. Para mí, ha sido una lectura de esas que se disfrutan de verdad, tranquila pero profunda, y que te deja pensando un buen rato después de la última página.
La novela sigue a Ramón, que deja su Asturias natal para irse a Cuba buscando un futuro mejor, con el corazón dividido entre la necesidad de prosperar y el amor por Clara que deja atrás. A partir de ahí, la trama va mostrando su aterrizaje en una realidad mucho más dura de lo que imaginaba. Nada le resulta fácil: el trabajo, el ambiente, la sensación constante de estar lejos de casa… pero justo ahí es donde la historia se vuelve más humana. Cuando empieza a trabajar como lector en una tabaquería y a leer en voz alta para los obreros, la novela encuentra un ritmo precioso. No solo vemos cómo sobrevive, sino cómo crece por dentro. El lector de la tabaquería me enganchó muchísimo, pero no por grandes explosiones de acción, sino por cómo te mete poco a poco en el mundo de Ramón y hace que todo lo que le pasa importe de verdad. Algo que disfruté muchísimo es cómo la autora alterna lo que pasa en Cuba con lo que ocurre en España. Mientras Ramón lucha por abrirse camino, también sentimos la presión y las decisiones difíciles a las que se enfrenta Clara. Eso le da a la trama una tensión constante, porque no solo te preguntas qué será de él, sino también qué pasará con ese amor que intenta resistir a la distancia, al tiempo y a las diferencias sociales. Pero si algo me ganó del todo fue la forma de narrar de Susana Vidal. Tiene una manera muy fluida y cercana de contar las cosas, sin complicarse, pero cargando cada escena de emoción. Describe los lugares, los olores, el ambiente de las tabaquerías, el calor, el cansancio… y de repente estás ahí dentro. Además, sabe parar en los momentos justos, darle espacio a los sentimientos, a las dudas, a los silencios. No sientes que te estén contando una historia: sientes que la estás acompañando. En conclusión, me encantó cómo la novela transmite ese amor por la lectura sin ponerse intensa ni dar lecciones. Simplemente te muestra cómo las palabras pueden acompañar, consolar y unir a la gente incluso en situaciones duras. Cerré el libro con una mezcla de nostalgia y calidez, como cuando te despides de una historia que te ha hecho buena compañía. Para mí, ha sido una lectura de esas que se disfrutan de verdad, tranquila pero profunda, y que te deja pensando un buen rato después de la última página.
Ramón, asturiano, hijo de un pescador, encuentra trabajo de jardinero en La Pumariega, finca de abolengo en la que vive Clara, una joven a la que le entusiasma la pintura. Ramón decide emigrar a Cuba para mejorar su posición económica, donde vivirá aventuras y desventuras que marcarán su vida. Lectura muy entretenida, sobretodo la parte de Cuba, transportandote a su magia.
La historia comienza en 1900, cuando Ramón, hijo de un pescador asturiano, embarca en el vapor Alfonso XII rumbo a Cuba, dejando atrás a Clara, una joven de buena posición de la que está enamorado. En busca de oportunidades que le permitan ofrecerle un futuro, la dulce despedida pronto se convertirá en un recuerdo lejano.
En la segunda parte, el relato retrocede a 1898 para situarnos en el contexto que lo llevó a tomar esa decisión. Aquí conocemos a un Ramón más joven, marcado por la influencia de su padre, quien, como la mayoría, se echa a la mar. Sin embargo, él no quiere seguir ese camino y anhela labrarse su propio futuro.
Esa decisión le lleva a conocer a Clara, una joven con un pasado que le ha dejado secuelas, y cuya relación con Ramón se convierte en un apoyo para superarlo. La marcha de él a Cuba, sin embargo, la dejará en una situación comprometida.
El lector de la tabaquería es una lectura ágil y absorbente, que destaca tanto por la lucha de Clara por abrirse camino en el arte siendo mujer en la España de la época como por el arduo inicio de Ramón en Cuba, marcado por el esfuerzo.
En la novela hay personajes entrañables que nos regalan momentos inolvidables, como Fride, Nicolás, Elías o Rosario, y con quienes he vivido emociones intensas.
En algunos momentos no he llegado a entender del todo a Ramón y he echado en falta un poco más de fuerza en el romance, que comienza con mucha intensidad pero luego queda en el aire. Aun así, la historia me ha parecido muy interesante y el desenlace me ha mantenido en vilo hasta las últimas páginas.
Para cualquier persona amante de la lectura, la figura del lector de la tabaquería resulta entrañable. Se percibe la emoción de los trabajadores al escuchar las historias durante la jornada laboral.
En definitiva, es una novela muy emotiva que, al cerrarla, deja el corazón calentito.
En 1900, en Bocamar, pueblo de la costa asturiana, vivía Ramón Alas-Solís, hijo de un humilde pescador. El chico soñaba con un futuro mejor y estaba dispuesto a conseguirlo, por eso entró a trabajar como jardinero bajo las órdenes de Don Gonzalo en “La Pumariega”, la casa señorial de la localidad. Allí, conoció a Clara, la sobrina de su patrón y los muchachos se enamoraron.
Tras la muerte de su padre y convencido de que por su baja posición social no podría aspirar a una vida junto a Clara, decide hacer caso a Nicolás y marchar a Cuba en busca de un mejor futuro. En el barco conocerá a Elías, un joven de su edad y a Don Francisco de las Barras, quienes serían personas significativas en su vida.
Muchas adversidades tuvo que pasar Ramón y gracias a su perseverancia y tesón consiguió salir adelante y ayudar a otros por el camino. Su amor por la lectura generó que en una fábrica de puros, se creara el puesto de Lector de la tabaquería, que consistía en leer a los empleados mientras estos hacían los habanos, consiguiendo así trabajadores más contentos y mejores rendimientos en la empresa. Mientras tanto, en España, Clara luchaba por lograr su sueño de convertirse en pintora a la vez que se debatía entre la lealtad a Ramón o someterse a un matrimonio por conveniencia.
Con El lector de la tabaquería, Susana Vidal entra en el mundo de las letras por la puerta grande entregándonos una historia preciosa que se estructura en capítulos cortos y su lectura es muy ágil y dinámica. Valiéndose de una pluma exquisita y elegante nos traslada a los albores del siglo XX donde conoceremos las sociedades española y cubana de la época. Gracias a las maravillosas descripciones, sentiremos que acompañamos a Ramón durante todo su periplo, mientras que con el corazón en un puño seremos espectadores silenciosos de las sorpresas que le depara el destino a Clara.
En medio de la ficción la autora introduce algunos acontecimientos históricos y forman parte de la trama personajes reales como Joaquín Sorolla o Alberto Yarini, además de que nos descubre la figura del lector de tabaquería, puesto que en verdad existió y fue declarado Patrimonio Nacional en Cuba.
Susana aborda temas muy importantes como son la trata de personas, la prostitución forzada, la lucha por conseguir los sueños e ideales o el papel de la mujer en aquella época. También ensalza valores muy nobles como la solidaridad, la caridad, la amistad o la lealtad a la vez que critica sentimientos negativos y perniciosos como son la envidia, la avaricia o el afán de poder que motivan a algunos individuos a llevar a cabo actos mezquinos.
Pero si hay un tema que Susana explora en toda su extensión y que lleva al lector a plantearse muchas reflexiones es el de la migración. Refleja a la perfección la necesidad de los emigrantes por convivir con otros paisanos allá en tierras lejanas, a manera de refugio para sentirse un poco más cerca de su hogar y hace énfasis en el valor y la importancia de nunca olvidar las raíces ni el lugar del que se procede, así como también manifiesta el anhelo de muchos emigrantes de volver a su patria. Mientras leía, no pude evitar recordar aquel poema que mi paisana Rosalía de Castro escribió antaño y lleva por título “Adiós Ríos, Adiós Fuentes”, en el que de manera magistral expone el sentimiento de aquellos que han cambiado la tierra por el mar.
El lector de la tabaquería es una novela preciosa, capaz de conmover y emocionar a cualquier lector y que recomiendo encarecidamente a todo el mundo. Solamente me resta agradecer a Susana el haber confiado en mí para leer y reseñar su Ópera Prima y a la Editorial Grijalbo por haber puesto el ejemplar en mis manos.
¡Hola! Hoy os traigo una novela que rescata una historia fascinante y casi olvidada: la de los lectores de tabaquería, aquellos hombres que daban voz a los libros mientras otros trabajaban con las manos. Porque hubo un tiempo en el que las historias no se leían en silencio: se escuchaban juntos. El lector de la tabaquería, de Susana Vidal, es una novela histórica que habla de emigración, de identidad y, sobre todo, del poder de la palabra compartida. La historia nos traslada a comienzos del siglo XX, cuando muchos jóvenes españoles cruzaban el océano en busca de un futuro mejor. Entre ellos está Ramón Alas-Solís, un joven asturiano que deja atrás su tierra y su familia para embarcarse rumbo a Cuba con más sueños que certezas. Ese viaje no es solo un desplazamiento geográfico; es también el inicio de una transformación personal que marcará toda su vida. Uno de los aspectos que más me ha gustado de la novela es precisamente la figura del lector de tabaquería. Mientras las manos de los trabajadores torcían hojas de tabaco durante largas jornadas, alguien ponía voz a las historias. La literatura dejaba de ser una experiencia silenciosa e individual para convertirse en algo compartido, en un momento colectivo que alimentaba la imaginación, el pensamiento y también la esperanza. Ramón es el eje de la historia, pero no es un héroe grandilocuente. Su fuerza está en la evolución silenciosa, en cómo la vida lo va transformando poco a poco. A través de él vemos el peso de la emigración, las ilusiones con las que se parte, las pérdidas que se encuentran por el camino y esa sensación tan compleja de vivir siempre entre dos mundos: el que se dejó atrás y el que nunca termina de sentirse completamente propio. La ambientación también está muy bien construida. La Habana aparece llena de vida, de contrastes, de ruido y de movimiento. Es una ciudad vibrante que acoge, pero que también transforma a quienes llegan a ella. Y, al mismo tiempo, la memoria de Asturias permanece siempre presente, como ese lugar al que pertenecemos incluso cuando estamos lejos. Pero si algo me ha parecido especialmente bonito en esta novela es su defensa silenciosa de la literatura. En medio del esfuerzo físico, del trabajo duro y de las dificultades de la vida cotidiana, la palabra se convierte en un espacio de libertad. Escuchar una historia, dejarse llevar por un libro, compartir una narración… todo eso adquiere un valor enorme. Porque al final esta novela nos recuerda algo muy sencillo y muy poderoso: que las historias no solo se leen, también se escuchan, se comparten y se convierten en parte de quienes las reciben. Si tengo que quedarme con una frase del libro, sería esta: “La mayor felicidad de la tierra es no ser jamás olvidado”. Aunque también hay otra que me parece especialmente bonita: “Las historias tienen la capacidad de viajar más lejos que quienes las cuentan”. Y creo que eso resume muy bien lo que transmite esta novela: que las palabras, cuando se comparten, pueden atravesar océanos, generaciones y vidas enteras. #ElLectorDeLaTabaquería #SusanaVidal #NovelaHistórica #HistoriasQueViajan #MemoriaYLiteratura #LecturasQueDejanHuella #LecturasChusavalls
📖Cuando vi esta novedad, su sinopsis y su cubierta, supe que era para mí. Ha sido un acierto y una grata sorpresa, más aún sabiendo que es la novela debut de la autora. 🔪Empieza fuerte, con un 1r capítulo impactante: alguien con un cuchillo en la mano pidiendo ayuda. Después de esa escena inicial, la historia retrocede en el tiempo y no será hasta el final cuando entendáis ese momento. 🛳Conoceremos a Ramón, que se embarca rumbo a Cuba en 1900. Este asturiano decide cambiar de vida en busca de un futuro mejor. La travesía será todo un periplo y ya veremos que no lo va a tener nada fácil. Aun así, también encontrará cosas buenas porque en su camino se cruzarán personas que acabarán siendo muy importantes. 🎨De su vida en Asturias conoceremos a Clara, una chica de buena familia que vive en la casa donde Ramón trabajaba como jardinero. Clara es muy artística y sueña con pintar y vivir de ello, algo poco habitual en esa época. Entre ellos surge una bonita amistad que quedará en pausa cuando Ramón se marcha, decidido a probar suerte y volver con dinero. 🇨🇺Pronto veremos que no es oro todo lo que reluce y que Ramón no lo tendrá fácil para prosperar. Tendrá que empezar desde abajo, pasándolo muy mal antes de acercarse a su sueño. Entre los distintos trabajos que desempeña, destaca el de lector en una tabaquería, un oficio real que existió y que me ha parecido fascinante. 📣Uno de los puntos fuertes de la novela es la documentación: se nota el trabajo de la autora al explicar aspectos de la época y del lugar. Aun así, no se hace pesado; al contrario, todo está muy bien integrado en la trama. Con una narrativa ágil y capítulos cortos, los años pasan volando. 🔗Los personajes están muy bien construidos, y los capítulos se intercalan entre Ramón y Clara, cada uno en su propio entorno. Sus historias siguen conectadas, aunque entre medias ocurren muchas cosas. Y sí, también hay “malos malísimos” con los que no sentiréis ninguna empatía. 📌No es solo una historia de amor: tiene mucho más peso la ficción histórica que el romance empalagoso y eso es un punto a favor. La lealtad de Ramón hacia sus amigos, la dureza de empezar de cero, los negocios oscuros de esa Cuba idealizada y el papel de la mujer en la época con una Clara que lucha contra los estereotipos para cumplir sus sueños, son temas que le dan mucha fuerza a la novela. ✅En resumen: tenéis que leerlo. No me enrollo más porque hay mucho por descubrir y merece la pena.
#ellectordelatabaquería es la primera novela de @susanavidal_autora, una obra que combina historia, emoción y reflexión social a través de una trama ambientada entre Asturias y Cuba a principios del siglo XX.
Su protagonista, Ramón, es un joven que decide emigrar a La Habana en busca de un futuro mejor, dejando atrás su tierra y a Clara, la mujer que ama.
A partir de ahí, la novela desarrolla dos mundos paralelos, por una lado el del emigrante que lucha por prosperar en un entorno desconocido y por otro el de quienes permanecen en España, enfrentándose a sus propias dificultades y decisiones.
Uno de los elementos más originales de la obra es la figura del lector de tabaquería, un personaje que leía en voz alta a los trabajadores mientras estos elaboraban puros. Este detalle no solo aporta valor histórico, sino que también simboliza el poder de la cultura y la lectura como herramientas de unión, aprendizaje y evasión.
El estilo de Susana es ágil y accesible, con una narración fluida que alterna entre diferentes personajes y escenarios, lo que mantiene el interés del lector. Muy destacable es la construcción emocional de la historia, especialmente en el tratamiento del amor a distancia, la nostalgia y el sacrificio personal.
Entre los temas principales sobresalen la emigración, la identidad, el esfuerzo y las decisiones que marcan el destino.
Una novela que invita a la reflexión sobre lo que significa dejar atrás las raíces para perseguir una vida mejor, así como sobre las consecuencias personales de esa elección.
En conclusión, El lector de la tabaquería es una novela envolvente y emotiva que logra transportar al lector a otra época mientras aborda cuestiones universales que siguen siendo actuales.
Una lectura recomendable para quienes disfrutan de las historias humanas con trasfondo histórico y carga emocional.
Tuve la suerte de compartir tarde con la autora junto al @clubdelecturall conocimos un poco más de la novela, cómo surgió, su proceso de creación. Podéis ver el encuentro en el enlace de youtube https://www.youtube.com/watch?v=Aondx...
EL LECTOR DE LA TABAQUERIA Susana Vidal @susanavidal_autora Ed. GRIJALBO @grijalbo_es
Os traigo una novela BONITA, de las que me gustan, me atrapan y me acompañan durante dias. Su historia, sus personajes y su final, me gustan. Otra autora que descubro gratamente este año y que se une a mi lista de FAVORITAS!!
Tuvimos el placer de tener un encuentro con ella las amigas del @clubdelecturall
Susana te lleva de viaje en el tiempo y en la distancia. Finales del XIX y principio del XX.
Ramón es un joven que poco tiene en los bolsillos, pero mucho en el alma. Quiere superarse, ser alguien y poder tener un nombre y un legado que ofrecer a la persona que ama. Por ello, y porque en su tierra natal, Asturias, no tiene oportunidades, o la mar o jardinero… se marcha a Cuba.
En La Habana descubrirá varias profesiones del mundo del tabaco, aprenderá el valor de empezar de cero, la amistad y la importancia de luchar y aprovechar las oportunidades.
En el viaje, conocerá a personas que serán clave en su vida pero sobre todo aprenderá que los errores y el exceso de confianza se paga caro.
Clara, una chica joven que es sin duda la motivación de Ramón se queda en Asturias. Ella luchará también por lograr sus sueños, ser pintora, pero su género, su condición y su época sin duda no se lo van a poner fácil y tendrá que sobrevivir a base de esfuerzo y tenacidad.
Muchos personajes importantes que acompañarán, ayudarán y traicionarán a esta pareja de luchadores que sin duda tendrán todo un océano entre ellos pero sus corazones siempre estarán unidos.
Una novela muy bien documentada, una trama ligera y con gran equilibrio y armonía.
Me he emocionado, he aprendido y sobre todo he disfrutado viajando y viviendo con Ramón y Clara.
¡¡Me encanta la parte de la lectura a los trabajadores de la tabaquería, me parece precioso y sin duda me encantaría tener un trabajo así!!
Un placer leerte Susana!! Deseando que sigas escribiendo!!! Gracias!! Y gracias a @pepa_locuradelibros y a la editorial @grijalbo_es
Esta es la historia de un joven en busca de una vida mejor y que emprende un duro viaje desde Asturias hasta una isla llena de promesas e ilusiones: Cuba.
Ramón parte hacia un futuro incierto pero necesario. Atras deja a Clara, su primer amor y todo lo que conoce.
La pluma de la autora nos traslada a otra época, nos adentra en la vida de principios del siglo XX y de los españoles que emprendieron un viaje hacia la tierra de las oportunidades. A través de la mirada de Ramón se revive la experiencia por la que debieron pasar aquellos que emprendieron dicho viaje. Ramón es un personaje que transmite fragilidad y muchos sentimientos, por lo que resulta muy fácil empatizar con él.
Está narrada en tercera persona y se dividide en cinco partes. Se va intercalando la vida de Ramón con la vida de Clara, contando como se adaptan a los retos que surgen en sus respectivas vidas.
Destaca el personaje de Clara, una mujer adelantada a su tiempo y que se mantiene firme en su lucha por conseguir su sueño.
Muy buena ambientación, sobre todo en la isla de Cuba, con un recorrido que lleva a los lugares más emblemáticos de la época.
La novela engancha desde el principio, pero va cogiendo ritmo y llega un momento en el que no puedes parar por todo lo que está ocurriendo.
Tiene un guiño a las novelas de aventuras, traiciones y venganza.
Lo recomiendo cien por cien. Una historia en la que es muy fácil empatizar con los protagonistas y, además, es un maravilloso viaje en el que sigues la vida de un joven que lucha por tener un lugar mejor en el mundo
Como veo que hay ya varios lectores que dan buena cuenta de la sinopsis de la novela, me limitaré a dar mis impresiones tras su lectura.
He de decir que no soy aficionada a la novela histórica, y con esta prevención comencé la lectura del libro atraída por su sugerente título.
La novela tiene casi quinientas páginas, y me la devoré en poco más de una semana, porque me enganchó desde las primeras páginas. La historia se lee sin sentir, va transitando por los diferentes escenarios, años y personajes sin decaer, de forma muy natural. Tiene carácter de cuento, de las historias que se cuentan en torno a una hoguera o al filo de una cama antes de dormir.
Destacaría la capacidad de Susana Vidal para recrear los ambientes de forma sensorial, y creo que esa atmósfera es un personaje más de la historia, tal es el peso que tiene. Una novela verdaderamente inmersiva, que te sumerge alternativamente en el costumbrismo de la época y las emociones de los personajes.
La he disfrutado mucho. Deseando leer ya lo siguiente de esta autora.
“El lector de la tabaquería” fue una lectura que disfruté muchísimo. La novela nos transporta a inicios del siglo XX para contarnos la historia de Ramón, un joven que decide emigrar en busca de oportunidades, dejando atrás todo lo que conoce.
Lo que más me gustó de esta historia es que aborda la migración desde una perspectiva muy humana. No la idealiza, sino que muestra tanto las ilusiones como las dificultades que acompañan a quienes deciden marcharse.
La autora tiene una pluma muy envolvente y elegante, con una forma de narrar que hace que las páginas fluyan con facilidad. A pesar de ser su primera novela, demuestra una gran habilidad para construir personajes complejos y creíbles.
Clara fue uno de mis personajes favoritos: fuerte, decidida y fiel a sus ideales. También me pareció muy interesante cómo la historia muestra distintas caras de la ambición y la amistad a través de personajes como José o Nicolás.
En conjunto, es una novela histórica muy emotiva que habla de sueños, sacrificios y de lo que realmente implica empezar de nuevo lejos de casa.
“El lector de la tabaquería” de Susana Vidal es un libro que te atrapa sin darte cuenta.
📖Una historia de amor que no puede ser, de decisiones que duelen y de sueños que obligan a dejarlo todo atrás. 💔
🖋️Ramón cruza el océano buscando una vida mejor… pero en el camino pierde algo que quizá no se puede recuperar: el amor de Clara.
📕Entre hojas de tabaco y lecturas en voz alta, la historia te envuelve y te hace sentir esa mezcla de esperanza y nostalgia que acompaña a quien se marcha.
🍃La novela es muy visual y está llena de sensaciones. Sentirás el viento, el calor del sol, el ruido del mar, el olor de las hojas de tabaco…
✨ Me ha atrapado por lo real que se siente la historia. No todo es bonito, no todo sale bien pero, todo deja huella.
Narra la historia de Ramón, un joven asturiano que emigra a La Habana buscando fortuna, dejando atrás a su amada Clara.
Ramón motivado por el amor hacia Clara busca en Cuba un futuro mejor enfrentándose a la verdad...nada es lo que parece.
Ramón se convierte en «lector de tabaquería», una figura histórica clave en la cultura cubana que leía literatura a los tabaqueros mientras trabajaban.
Por otro lado,la historia sigue a Clara, quien debe pelear con la presión social de ser mujer y con un matrimonio de conveniencia, manteniendo la lealtad a Ramón, su verdadero amor.
La obra nos narra temas como la emigración, la superacion, el amor y la lucha por la independencia personal de las mujeres.
Es una historia de migración, de amistad y de amor,Dos personas que se conocen de distinta clase social,de la vida que los separa,uno viaja a Cuba a buscarse la vida y otra se marcha a Madrid a estudiar bellas artes. Los dos son de Gijon. La novela es amena, entretenida, cuenta como se van labrando un futuro y con la promesa de volverse a encontrar.A el aunque trabajó muy duro, la vida le trato bien, su esfuerzo fue recompensado,a ella en cambio no le trato nada bien,las convenciones de aquella época la obligaron a casarse con otra persona. Al pasar 8 años el decide volver a España, se encuentran y...lo demás lo tendréis que descubrir leyendo el libro 😉
Me ha gustado mucho El lector de la tabaquería porque combina muy bien la emoción de la historia con un contexto histórico muy bien construido. A través del viaje de Ramón, la novela habla de emigración, desigualdad y esperanza de una forma muy humana.
Además, la prosa es cuidada y elegante, pero muy fluida, así que se lee con facilidad. La ambientación está muy conseguida y la figura del lector de tabaquería le da al libro un valor especial, porque convierte la lectura en algo más que entretenimiento: también en dignidad, compañía y resistencia.
En conjunto, me ha parecido una novela muy bonita, envolvente y bien escrita.
Con la novela EL LECTOR DE LA TABAQUERÍA he disfrutado de la trama como del efecto que ha tenido en mi recuerdo de las casas de Indianos de mi pueblo y de las historias (oídas a sus protagonistas en los años 70) de Cuba, de las plantaciones, esclavos, gente que escapó... Gracias a Susana he disfrutado del olor del Montecristo guardado en algún lugar de mi cerebro. Un n trabajo bien estructurado que retiene al lector y lo lleva de un lugar a otro con elaboradas descripciones. Nos queda mucho por disfrutar con Susana
Con El lector de la tabaquería nos trasladamos a principios del siglo XX. Ramón, hijo de pescadores, siente que necesita algo más en su vida, que no quiere seguir la tradición y salir a faenar. Por eso comienza a trabajar como jardinero en una mansión de su pueblo donde conoce a Clara. Ambos comienzan una relación imposible. 🚬📖 Es por ese motivo por el que decide emigrar a Cuba para labrarse un porvenir y poder volver a por Clara. 🚬📖 Veremos la historia a través de los dos protagonistas. Por un lado seguiremos a Ramón en su periplo por Cuba, donde verá que alzarse con una fortuna no es tan fácil y que tendrá que trabajar mucho y, tener algún golpe de suerte, para conseguir sus propósitos. 🚬📖 Por otro, Clara seguirá con su vocación de pintar, algo bastante complicado para las mujeres de la época. Mientras, su madre intentará por todos medios que logre casarse con un buen partido.
La historia és bonita y muy fácil de leer, pero queda plana en muchos aspectos, como la relación entre ambos protagonistas. Además, un reencuentro falto de sentimiento y un final muy abrupto, que no transmite lo que debería después de tantos años separados. Es una buena historia pero le falta calidad en la descripción, en la relación de los personajes... Se nota que es la primera novela de la autora.