Tenía muchísimas ganas de leer Lo que pesa el corazón y puedo decir que ha cumplido mis expectativas en un 99%. Es un thriller adictivo, estructurado en tres tiempos, que consigue atraparte desde las primeras páginas gracias a una trama donde la mitología egipcia no es un simple recurso decorativo, sino el verdadero eje de la historia.
La autora introduce elementos culturales del antiguo Egipto que enriquecen la lectura sin hacerla pesada. Al contrario, aportan un trasfondo simbólico muy interesante que juega con la mente del lector.
En cuanto a los personajes, los autores de los crímenes están magníficamente construidos, tanto que hay momentos en los que su maldad se siente casi tangible. Con Sagi, el inspector protagonista, no he conseguido conectar del todo, me ha faltado algo más emocional. Sin embargo, Lara me ha parecido un personaje valiente y muy interesante.
El estilo narrativo es ágil, con buen ritmo y giros bien integrados. Todo acaba encajando, incluso aquello que parecía irrelevante.
El final me dejó sentimientos encontrados: el cierre me pareció muy bueno, pero la resolución del caso no tanto, quizá porque esperaba algo más enrevesado. Aun así, es una lectura muy recomendable para amantes del thriller con trasfondo mitológico.