Tras La tierra del silencio roto, la autora regresa con Lo que pesa el corazón y nos trae de vuelta al equipo policial protagonista. . No es necesario leer la novela anterior ya que los casos son independientes y sobre la vida personal de los personajes, no os vais a perder nada. . La trama arranca con el hallazgo de dos cadáveres en circunstancias muy macabras. Tirando del hilo, comienzan a ver similitudes con una forma muy habitual del enterramiento egipcio. . Paralelamente la historia nos trasladará al año 1989, donde se irán aportando datos muy interesantes y también a casi un siglo atrás, donde conoceremos a Albert Coma y tal este sea el verdadero origen para entender las motivaciones del asesino. . De nuevo Sagi y Lara unirán fuerzas, mientras Lara, una joven periodista, busca al padre que nunca llegó a conocer. . Ya su primera novela me gustó, pero creo que con esta se ha superado totalmente. Egipto y sus costumbres como telón de fondo para unos crímenes actuales, me ha parecido un acierto total. Y también ha conseguido que la trama fluya más rápido y todo el tiempo estén ocurriendo cosas en las tres líneas temporales. . El final me ha parecido muy acertado: deja todo absolutamente cerrado y con un par de giros que, aunque uno sospechaba, no por ello ha sido menos entretenido. . Por la forma como termina, presiento que esto no es un final, y que próximamente tendremos de vuelta a un equipo que demuestra con creces que puede resolver hasta los casos más enrevesados
Lo que pesa el corazón es una novela que combina thriller, novela negra y elementos históricos, construyendo una trama compleja que conecta crímenes actuales con mitos del antiguo Egipto.
La historia comienza con el hallazgo de un crimen ritual en Cambrils, donde una mujer aparece con el corazón extraído y símbolos relacionados con Egipto. A partir de ahí, los agentes Sagi y Vidal inician una investigación que pronto se vuelve más compleja de lo esperado.
Nos vamos a encontrar tres lineas temporales; un accidente en la central nuclear de Vandellós a finales de los años ochenta, la figura de un egiptólogo del siglo XIX obsesionado con la vida eterna y en la actualidad una serie de crímenes que parecen seguir un mismo patrón simbólico todas unidas por un misterio común que gira en torno al juicio del alma y al “peso del corazón”.
Cristina utiliza un estilo ágil con capítulos cortos que mantienen la tensión constante.
Al principio puede costar un poco situarte si no estas acostumbrado a varias lineas temporales, pero una vez sigues amanzanando es muy fácil seguir las tres sin perderte.
En conclusión, una historia que demuestra que el pasado nunca desaparece del todo. Y que cierra con un final donde todo encaja.
Este thriller que parte de un ficticio caso relacionado con una conocida leyenda del Antiguo Egipto me llamó la atención desde el primer momento y debo decir que ha cumplido expectativas gracias a un desarrollo muy ingenioso y que atrapa la atención en todo momento. Cristina Fornós nos presenta un crimen que tiene lugar en Cambrils en época actual y que interesa al momento por lo sensacionalista del mismo. Este es un primer gancho que la autora sabe utilizar a la perfección y que nos da cuenta de la dinámica que va a seguir la obra. Así, aunque hay momentos muy duros en el libro, no diría que se detiene en lo más truculento ofreciendo detalles gráficos solo para generar más impacto. La historia se desarrolla en tres hilos los temporales con un claro punto en común. Sin embargo, la escritora juega hasta el final con nosotros para encajar todas las piezas en un desenlace frenético.
Quizás el punto más esotérico de la trama me ha llegado a sobrar en algún momento y he llegado a considerar que le faltaba cohesión con la historia. No obstante, sí que se nos ofrece una cierta explicación al respecto dejando al criterio del lector una interpretación más profunda. En este mismo sentido, es interesante cómo juega con la autojustificación de los más bajos y cruentos instintos de algunos de los personajes. Quizás la parte que más he disfrutado es aquella que se desarrolla en el siglo XIX y que tiene como protagonista a un hombre (su inspiración se nos explica al final del libro) que representa la imagen más genuina del aristócrata de la época que pasa sus días como erudito y aventurero, muy acorde con los comienzos de la egiptología. La segunda trama gira en torno a los trabajadores de una central nuclear de reciente implantación a finales de los 80; y la tercera es aquella que nos lleva a la actualidad.
El caso actual lo conducen el agente de policía Sagi y la periodista Lara, personajes que ya se presentaron en la primera novela de la autora titulada “La tierra del silencio roto” pero que no requiere ser leída para comprender la actual. La química entre ambos funciona muy bien y es un acierto presentarnos sus respectivas situaciones sentimentales y familiares que, además de acercarnos más a ellos, encajan perfectamente en la trama. Como adelantaba, la escritora en algunas partes se basa en personajes y sucesos reales que no conviene desvelar pero que explica en una nota final. Tomándolos como base, los hace suyos de tal forma que confiere verosimilitud a su historia. Por otra parte, no se trata de una inmersión profunda en la mitología del Antiguo Egipto, sino que se basa en una de sus partes más conocidas y presentes en el imaginario popular; si bien es cierto que deja una puerta abierta a continuar con la historia y reconozco que me encantaría que tirara de ese hilo para ofrecernos más en un futuro.
El ritmo de la novela es muy ágil y los cambios de hilo temporal en puntos fundamentales de la trama me han mantenido pegada a sus páginas. No se trata de una acción desenfrenada, sino de un thriller que pretende ahondar en cada personaje, llevándonos a viajar por su psique y recuerdos de una forma detallada y, a menudo, frustrante por lo que vamos hallando en algunas de esas mentes. En definitiva, es un thriller intenso y sugerente que deja con ganas de más y demuestra que, cuando historia y misterio se combinan bien, el resultado puede ser realmente cautivador.
Tenía muchísimas ganas de leer Lo que pesa el corazón y puedo decir que ha cumplido mis expectativas en un 99%. Es un thriller adictivo, estructurado en tres tiempos, que consigue atraparte desde las primeras páginas gracias a una trama donde la mitología egipcia no es un simple recurso decorativo, sino el verdadero eje de la historia.
La autora introduce elementos culturales del antiguo Egipto que enriquecen la lectura sin hacerla pesada. Al contrario, aportan un trasfondo simbólico muy interesante que juega con la mente del lector.
En cuanto a los personajes, los autores de los crímenes están magníficamente construidos, tanto que hay momentos en los que su maldad se siente casi tangible. Con Sagi, el inspector protagonista, no he conseguido conectar del todo, me ha faltado algo más emocional. Sin embargo, Lara me ha parecido un personaje valiente y muy interesante.
El estilo narrativo es ágil, con buen ritmo y giros bien integrados. Todo acaba encajando, incluso aquello que parecía irrelevante.
El final me dejó sentimientos encontrados: el cierre me pareció muy bueno, pero la resolución del caso no tanto, quizá porque esperaba algo más enrevesado. Aun así, es una lectura muy recomendable para amantes del thriller con trasfondo mitológico.
Segon llibre de la Cristina Fornós. Si ja em va encantar La Terra del silenci trencat, aquest m'ha agradat doblement. En aquesta ocasió l'autora prova el més difícil encara i fa encaixar una trama negra amb rerefons històric en tres línies temporals.
Les tres línies van avançant i els lectors anem encaixant les peces del trencaclosques amb alguna sorpresa final que, la veritat, no havia vist venir.
El rerefons històric ens situa a l'Egipte dels faraons i això és un altre atractiu per als qui, com jo, estan enamorats de la cultura egípcia. Tot i que jo ja coneixia els mites d'Osiris i Isis, no havia sentit a parlar mai (o no ho recordava) dels ushebtis, que aquí es converteixen en el centre de la trama (i fins aquí puc llegir).
Un altre dels atractius és passejar amb els protagonistes (una Lara i un Sagi recuperats de la primera novel·la i que aquí avancen en les seves històries personals) per llocs que jo també trepitjo sovint com Cambrils, Salou, Escornalbou...
Un thriller històric que no té res a envejar (per no dir que és molt millor) que molts d'aquests autors supervendes que ho peten a totes les llistes de més venuts.
5/5🌟 #michirecomienda 😻 . Desconocía que los protagonistas de la investigación policial pertenecían a otro libro, pero sin duda, indagaré sobre ellos. Sabéis que los saltos temporales en los thrillers me encantan, pero si estos se mezclan con la historia antigua y las historias de Egipto, se genera un cóctel brillante. Es una absoluta locura como se mezcla el toque mágico de la mitología egipcia con unos crímenes tremendamente impactantes, y como los crímenes se relacionan entre ellos a pesar del tiempo de diferencia entre ambos asesinatos. Otro punto positivo, es la conexión de Lara con la historia, ya que la búsqueda de su padre es crucial e impactante. En definitiva, la combinación de los asesinatos rituales, con la mitos egipcios y el esoterismo que envuelve la trama, y todo ello diseminado en tres líneas temporales, es sencillamente sublime. El final me parece muy correcto, aunque predecible, y a pesar de que aparentemente lo cierra todo, me temo que habrán más casos de Sagi y la periodista.