En la casa familiar de La Araira, donde ocho hermanas conviven bajo la sombra de una madre devastada y una estirpe carcomida, cada silencio es una amenaza. La séptima de ellas, Nazarena, barre obsesivamente el patio para ahuyentar las desgracias, pero es en el polvo donde se abren las grietas: las rivalidades de las hermanas, los muertos que regresan, el deseo como huida, los animales que presagian desastres y un pasado que se encarna en visiones y terror. La prosa de Karina Sainz Borgo, llena de intensas imágenes y resonancias ancestrales, ilumina poco a poco lo que intenta ocultar cada una de estas mujeres.
Con ecos de Rulfo, García Márquez, Lorca y el universo de violencia y desesperación de La hija de la española, esta novela explora la fragilidad humana de manera honda y perturbadora, lleva al extremo las tensiones entre culpa, poder y supervivencia, y nos muestra un territorio donde lo real y lo alucinado se entrelazan con exactitud inquietante. Nazarena es la historia de una fractura familiar que late como un corazón enfermo y confirma la maestría de la autora para llevar la tradición a un lugar propio.
Le iba a dar tres estrellas porque no me logró enganchar, pero el final me gustó así que le sumo una más. Está buena la búsqueda, me encanta la literatura latinoamericana y las historias con mujeres protagonistas. Siento que no conecté del todo con las personajes, aún así lo recomendaría.
Aún así, lo devoré en una sentada. Lo primero que quiero dejar por escrito es que Karina Sainz Borgo es la literatura venezolana en presente.
Argentina tiene a Schweblin. España a Zambrano. Venezuela tiene a Sainz Borgo.
Declarado esto, “Nazarena” es un juego para armar de la autora que destruye y desvorona hasta la versión más mínima del constructor latinoamericano roto, y, aún así, acaba todo por funcionar. Se necesita haber leído literatura de realismo mágico y un poco de rural-urbano (victoriano) para ver el valor de la obra desde lo lejos. Por eso remito: no es para todo el mundo.
Nazarena duele. Quiebra. Es la representación moderna de la mujer rota, incomprendida, la clarividente que todo ve y nada resuelve. La autora ha dicho tener fundamento biográfico en su familia sobre este personaje, pero su mamá no le dejó contar todo de su familia, y recurrió a la ficción.
Los lazos familiares, la naturaleza, los espacios como protagonistas hacen de este libro una pieza de extremo. Literario, siempre.
Hay juego a tiempos. Hay juego de narradores. Hay presente y pretérito. Hay trama no cronológica.
¡Qué joya leerlo para un escritor!
Como lectora, me hizo falta un artilugio: no descubrir tan fácil, no resolver la locura, dejar que duela más.
4/5.
Enhorabuena por Karina. Enhorabuena por la literatura venezolana.
No se si podemos hablar de un segundo boom de la literatura hispanoamericana, en esta ocasión protagonizado por mujeres de diversos países, con figuras como Fernanda Melchor, Mariana Enríquez... En tal caso, podemos sumar a la lista a Karina Sainz Borgo. Novela con ecos lorquianos, que va desenvolviendo una trama que parece lineal... hasta que de repente la narración pega un salto y se desliza en dos planos temporales distintos, sorprendiendo al lector de manera grata, y convirtiendo la obra en un relato mucho más conmovedor. Muy buena impresión.
“Me llamo Nazarena, barro los patios durante la noche y maté a mi madre a dentelladas” ~ Nazarena de Karina Sainz Borgo.
Nazarena es una joven que barre y barre la casa en la que vive con sus ocho hermanas y su madre anciana. “Más que una familia somos un terrario”.
Ella nos cuenta la historia principal sobre la que se imbrica otra, protagonizada por Brígida una joven que presenta las cicatrices de una gran quemadura en su cuerpo, y un gitano violinista, Mendito, que acompañó a Lorca. Y es que la historia tiene tintes lorquianos con ese ambiente asfixiante que se crea entre la madre y las hermanas que nos trae la reminiscencias de La casa de Bernarda Alba.
Narrada de tal manera que no tienes claro qué pasa, aunque se puede intuir, y es esa incertidumbre que se crea lo que hace que la lectura no pueda abandonarse.
¿Qué le pasa a Nazarena? “Dicen mis hermanas que estoy loca, pero yo lo recuerdo todo”.
¿Quiénes son los personajes que aparecen y desaparecen de las escenas? “Las mujeres colgaban de las ramas ingrávidas. En lugar de muertas, parecían dormidas”
¿Dónde estamos exactamente? “Un patio es asunto serio y solo yo sé cuidar del único lugar de la casa desde donde se puede mirar el cielo”.
Poco a poco el puzzle se va armando y todo queda clarito.
Desde luego, he estado perdida medio libro, preguntándome qué pasaba en esa casa, por qué todo era tan surrealista por momentos, con pinceladas religiosas. Y el conjunto me ha gustado.
No es mi tipo de libro. Creo que tiene los mismos problemas que su primera novela: una historia muy floja con unas maneras narrativas bonitas.
Como lectora, siempre voy a primar la historia. Si no es una buena historia, no me importa que esté bellamente contada, no funcionará para mí. Este libro es un ejemplo de ello. Dos tramas que no sabes de qué van hasta el final. Un marco temporal que no sabes cuál es. Personajes femeninos que son todas unas brujas redomadas, excepto una, que curiosamente, está marcada con terribles cicatrices. Elementos fantásticos que no sabes de dónde salen y que no se integran bien en la historia. O puede que sí. ¿El realismo mágico permite amplias licencias literarias o tiene que existir cierta coherencia interna que marque la parte real con ciertos elementos mágicos? No sé muy bien responder a esta pregunta. Sea cual sea la respuesta, he leído dos libros de esta autora y ninguno me ha gustado así que no creo que vuelva a leerla.
Creo que es un muy buen libro, pero creo que no he conectado lo suficiente con él. Me parecen unos personajes superpontentes, me encanta Nazarena, todo el universo de mujeres que hay, sus escabrosas relaciones y su relación con la muerte, pero no sé porque no he conectado tanto. Aún así, me ha gustado mucho cómo está escrito y los referentes en los que se ha inspirado. Veía rasgos de Lorca y de García Márquez y me encantaba. Recomiendo mucho leerlo y en un tiempo lo releeré por si no era el momento ahora, pero está muy guay.
Cuatro estrellas porque el final se me ha hecho corto. Me ha encantado. Esta clarísimo que se ha inspirado en cien años de soledad o la casa de bernarda alba (hasta se nombra a Lorca en el historia). Me ha gustado como escribe la autora.
Me temo que no puedo decir que haya disfrutado de la lectura, a pesar de que le tenía ganas. No creo que esté mal escrito, pero tampoco me ha provocado nada...
Novel·la gòtica rural que barreja la realitat amb la fantasia. Gràcies al realisme màgic, l'autora crea un lloc on els vius i els morts conviuen amb naturalitat. La història és una barreja de les tragèdies de Lorca, pel seu sentiment de destí i dolor i pels seus personatges, i de les de Shakespeare, per les traïcions, les venjances familiars i el destí tràgic des del naixement. Una gran tragèdia grega situada a la Veneçuela d'inicis del segle XX on la realitat i la ficció es fusionen magistralment.
Nazarena es la septima de ocho hermanas, la creen loca pero ella se entera de todo, se las ingenia para soportar, para creer, para vivir, en un entorno donde su palabra tiene poco valor, obedece y acata lo que sus hermanas disponen; mientras nos relata a trompicones, retazos de lo que es su vida en La Airaira y a modo de puzle iremos organizando toda la historia
Una ambientación preciosa y exuberante, una atmósfera enigmática, mística y unos diálogos propios de la región, afilados y mordaces
Una hermosa historia que se va formando poco a poco como si de magia se tratase
Una novela cargada de dolor familiar, de tragedia y de secretos a voces.El ritmo es bueno y al final en conjunto me ha parecido una novela fácil de leer y puedo decir que me ha gustado en líneas generales. Bien es cierto que conforme iba leyendo, los elementos tétricos iban aumentando mis expectativas y al final se ha quedado en muy poco. Es un relato extraño, no creo que para el gusto de todos, pero tampoco puedo decir que no me haya gustado.
Me encanta el realismo mágico, desde ese punto de vista la narrativa es magistral. No obstante, la historia en sí me ha parecido bastante simple y muchas veces me perdía con el vocabulario al utilizar palabras que, imagino, serán originarias de su tierra. Una historia de una locura no tan locura, de fantasmas y familia. La recomiendo, es cortita, y si te gusta el realismo mágico, la disfrutarás.
Nazarena me ha parecido una lectura breve, delicada y muy emotiva. Tiene una sensibilidad especial para hablar de la memoria, la identidad y las heridas que dejan huella sin hacer ruido. Es un libro que avanza con calma, pero consigue tocar temas profundos con mucha sutileza. Me ha dejado una sensación de ternura y melancolía muy bonita, de esas historias pequeñas que se quedan contigo.
Raro,extraño,una mezcla de mujeres y locura que no sabes por donde cogerlo. Familias un poco como todas, líos entre hermanas, locura de madre, resentimientos, muy mezclado las historias, un poco complicado de seguir,no he sentido, ni frío ni calor,no es para mi.
La historia es bonita, su forma de escribir a veces roza lo poético aunque a mí a veces hacía que no conectase con la novela. Los personajes podrían estar más desarrollados.
Qué decepción. Pasé por encima la segunda mitad por ver cómo terminaba. La hija de la española me pareció una obra maestra, pero éste no me ha gustado.