Finalizada la lectura de 'Donde los exorcistas no pueden mentir', libro independiente perteneciente al universo de 'La orden' de Kasia Bacon @kasiabacon y traducido por Virginia Cavanillas @virginiacavanillas a la que puntúo con 8/10.
Un libro de fantasía, elfos, exorcistas y demonios del universo maravilloso creado por la autora que me fascina, pero que nos narra un romance de segunda oportunidad, proximidad forzada y perdón.
Tazar es uno de los mejores exorcistas y por fin le envían de nuevo a su ciudad tras completar varios trabajos satisfactoriamente en la capital, donde el tipo de vida no va con él. Ahora, debe encargarse de un demonio alfa que parece estar comerciando con pequeños objetos y hechizos prohibidos y quieren evitar que vaya a más. El problema es que al demonio Inuel poco se le resiste, incluído los exorcistas, y qué daño hacen ambos por pasar el rato.
Tazar es de los exorcistas más brillantes, inteligente y poderoso, pero que anhela sentirse querido y encontrar a su compañero de vida, aunque sabe que por su trabajo es complicado. Y cuando parece que por fin lo ha conseguido lo pierde sin explicación, y aunque lo pasa mal, centrarse en el trabajo le hace olvidar.
Inuel siempre ha vivido al límite, es lo que se espera de un demonio alfa, al límite en sensaciones, en experiencias y en problemas. Nunca pensó que pudiera sentir algo así, pero lo estropeó, no tuvo otra opción, o quizás sí y no pidió ayuda en su momento, ya es tarde y sólo puede desaparecer.
Tras dos años, Tazar necesita reponer su energía y acudir al Sanctuarium al que le obliga su superior, donde deberá estar un mes antes de volver al trabajo sólo, sin magia y lo más importante, sin poder mentir. No espera encontrar compañía y menos, que sea él.
Una historia de segunda oportunidad, donde la atracción y los sentimientos son reales porque la mentira duele. Treinta días donde reencontrarse, explicarse, entenderse y quizás, perdonarse y ser capaces de seguir adelante.
Una trama que engancha, con momentos picantes pero también muy dulces y empalagosos con dos personajes que amas desde el inicio.
Un final bonito, de trabajo en equipo y de orgullo mutuo que no quieres que acabe.