Básicamente cuenta cómo la autora adoptó a dos gatitas: Cali y Canela. A lo largo del libro va explicando cómo llegaron a su hogar y se volvieron una familia de cuatro. Obviamente se trata de un libro autobiográfico, pero creo que cualquier persona que haya convivido con gatos va a poder identificarse con las situaciones que se describen. Cali y Canela son dos gatitas muy especiales y preciosas, pero también tienen esas conductas tan típicas que cualquier humano de gatos reconocerá enseguida.
Los dibujos son adorables y llenos de ternura. Me reí mucho con algunas escenas, con sus ocurrencias y con las referencias que aparecen. También me emocionó conocer los pasados de ambas gatitas. Es una lectura que mezcla humor, emoción y mucho amor por los animales.
Si viven en Argentina, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, recomiendo buscar a unamanosxunapata, una asociación que rescata gatitos a la que pueden ayudar transitand0 y/o adoptando, además hay formas para colaborar económicamente. Doy fe, como amiga de personas que han adoptado y transitado con ellos, que se manejan muy bien y hacen un trabajo enorme para mejorar la vida de los animales. Siempre trato de ayudar también, y por eso animo a hacerlo a quienes puedan. Ojalá haya más Calis y Canelas en el mundo, es decir, más gatitas y gatitos adoptados que encuentren una vida feliz junto a su ser humano.