"Electrocauterización" –obra ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2025– de Anaclara Muro aborda el tema del Virus del Papiloma Humano, la experiencia de las mujeres en el tratamiento y el estigma que conlleva el padecimiento. Con una consciencia social que atraviesa toda esa cultura del tabú, la autora envuelve los versos entre lo íntimo y lo colectivo con ascensos y descensos poéticos capaces de conservar la fuerza y la contundencia a lo largo del poemario.
La poesía de Anaclara me parece siempre rabiosamente inteligente. Es interesante su capacidad de conmover y, al tiempo, ser divertida. Me gusta sobre todo pensar que es un libro de poesía donde el lenguaje no es el protagonista sino el vehículo de una voz.
Un libro de poemas con una temática muy interesante, relacionada con la salud y el cuidado de las mujeres, algo en lo que muchas veces se encuentran solas, en donde existe mucha incomprensión y frialdad de parte de los médicos y de los hombres. Los textos se conectan entre sí de manera perfecta, hay un hilo conductor entre ellos y también un tono que los hace ver como un todo congruente. Me da mucho gusto que estos temas sean tratados cada vez con más apertura y seriedad. A la sociedad le hace mucha falta ser empática con ciertos temas que todavía se consideran tabúes y que por serlo exponen a las mujeres a males que pudieran ser mejor tratados o evitados. Si en algo puede servir la Literatura para una causa social como la expuesta en este libro, bienvenida sea. Por eso es relevante este trabajo de Anaclara Muro, porque hace precisamente una literatura comprometida con la sociedad, denuncia las indiferencias, la falta de empatía médica y la incomprensión masculina. Los poemas me gustaron muchísimo, pero muchísimo menos que el tema tratado. Por momentos sentí que no estaba leyendo poemas, sino fragmentos de narraciones escritas en verso. El lenguaje poético, que tal vez sí existe y no pude apreciar por no ser un especialista en poesía, ni crítico literario, me pareció muy banal y por momentos pobre. Creo que al llegar a la página 43 concluí que ya estaba decepcionado de la poesía en este libro, aunque no del tema, el cual se me hizo justo e interesante. En fin, esta ha sido mi lectura.
Ana Clara Muro escribe desde un cuerpo intervenido, vulnerado y, aun así, lúcido. No hay metáfora que suavice el dolor: la electrocauterización aparece como procedimiento médico, pero también como experiencia simbólica de lo que implica ser mujer y enfermar en silencio. El libro incomoda porque nombra lo que suele ocultarse: el VPH, el estigma, el tabú, la culpa que se deposita casi exclusivamente sobre los cuerpos de las mujeres. En esa herida también están las generaciones anteriores, las mujeres que murieron sin diagnóstico, sin lenguaje y sin acompañamiento. La escritura se vuelve entonces una forma de memoria y de duelo. Uno de los golpes más duros del libro es la soledad. Los hombres aparecen incapaces o ausentes para acompañar emocionalmente, y la enfermedad se vive como un proceso individual incluso cuando no debería serlo. El dolor no termina con la anestesia: continúa después, en el cuerpo y en la conciencia, en la repetición del procedimiento y en la carga emocional que nadie enseña a sostener. Este libro es una llaga abierta que se niega a cicatrizar rápido, porque cerrar demasiado pronto sería otra forma de silencio. Un profundamente corporal.
4.5 estrellas. Probablemente haga una relectura en el futuro inmediato porque lo devoré. Un despliegue de lo personal y de lo colectivo entrelazados. Tal vez estoy sesgada por mis experiencias personales, pero leerse tan claramente en la experiencia privada de alguien más es —creo yo— algo que hace que un poema tenga un mérito. De circunstancias llenas de dudas crea un lenguaje certero, directo, que no deja espacio para condescendencia. No hace una tragedia del diagnóstico, pero tampoco omite el estigma.
Gran representado de una realidad cercana y dolorosa.
Gracias, Anaclara: Por ver a la moral a los ojos y desafiarla, por darle voz a este problema y abrir la puerta en este cuarto que parecía cerrado por una sociedad que nos encierra junto a una culpa que no nos pertenece.
Encontré a la autora de casualidad, empecé a leerla esperando este poemario y ahora que lo he terminado, ha valido completamente la pena. Gracias Anaclara por escribir estos versos ✨♥️🥹