La flor de loto, que hunde sus raíces en el fango y florece de cara al cielo, es la imagen que rescata Melisa Harris para retratarse en Bajo cada huella. Un recorrido autobiográfico de aprendizaje, superación y autoconocimiento, narrado con la sabiduría que da la experiencia de vida. La niñez, la adolescencia, la amistad y el amor confluyen en este relato, que muestra las cicatrices superadas a través de un camino con altibajos, propios de una montaña rusa.
Esta historia es diferente a lo que solemos leer, es una obra autobiográfica en la que la autora recorre los momentos que marcaron su vida. Cada capítulo funciona como una huella: experiencias que duelen, enseñan y dejan marca, pero que también construyen identidad. Además, tiene algo muy humano: reconoce que su versión es solo una parte de la historia. No busca culpables absolutos, sino comprensión.
No puedo contar mucho ya que tan solo tiene 40 páginas, se lee bastante rápido, solo te diré que no ha tenido una vida fácil. Duele en algunos pasajes —especialmente los vinculados a la madre y a la sensación de abandono emocional—, pero termina transmitiendo fuerza. Trata temas como: la adicción de su madre y ver cómo se va apagando, la relación compleja con su padre, el miedo, la búsqueda de aprobación y el impacto del cáncer en la familia. La fragilidad de lo material tras una gran inundación, un vínculo amoroso obsesivo que la lleva a perderse a sí misma. La reconstrucción personal a través del deporte, la terapia, la amistad y sobre todo el amor sano.
La idea que permanece es clara: no podemos elegir todo lo que nos ocurre, pero sí qué hacemos con ello.
¿Recomendamos? ❤️ Lo puedes leer en una tarde, es perfecto si te gustan las historias reales de superación y necesitas recordar que se puede renacer, incluso desde el barro. Si has vivido de cerca una adicción, una pérdida o una relación que te hizo perder el rumbo te sentirás muy identificada. En definitiva, es un viaje íntimo sobre cómo convertir las cicatrices en alas.🦋
Hay libros que no se leen de corrido, se sienten. Y este es uno de ellos.
Bajo cada huella es un recorrido íntimo por las vivencias, heridas y aprendizajes de la autora. Cada capítulo es una especie de confesión en voz baja, una invitación a mirar hacia adentro, a revisarnos y a ponerle nombre a lo que nos duele y también a lo que ya sanamos.
Fue la primera vez que leí un libro de este estilo, tan personal, tan cargado de vida real y la verdad es que me movilizó mucho más de lo que esperaba.
Con un tono cercano, crudo y sin adornos, Melisa nos habla de vínculos, adicciones, autoestima, pérdidas, heridas familiares y sobre todo de reconstrucción. De cómo seguimos caminando, incluso con el corazón roto.
📍Es un libro breve pero profundo. Si estás en una etapa de replanteos o de búsqueda personal, este puede ser ese libro que necesitás leer justo ahora.
“Existen ciertas situaciones que se vuelven tan complejas, que muchas otras cosas que nos rodean empiezan a carecer de sentido. Y por si eso fuera poco, mientras transitamos dicha dificultad, ¿como explicamos el hecho de que aún había que seguir viviendo? El mundo no se detuvo, nunca dejó de girar.”
“Reflexionando, entiendo que, de no haber sido por mi pasado, no me hubiese convertido en la persona que soy. En una mujer, a veces decidida y resolutiva, y muchas otras, rodeada de un abanico de incertidumbre; valiente, pero sin dejar de sentir miedo, en ocasiones un poco fría y otras tan dulce como la miel.”
“Optaría por un amor más adulto. Ese tipo de amor que no es desmedido sin razón, sino que viene de la mano de coincidir en un proyecto de vida y alineado en los mismos valores. Aquel que no se trata de compañía por necesidad, sino de una elección consciente a cada paso, escogiendo pasar mis días con alguien a quien admiro y estimo.”
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Bajo cada huella es una obra autobiográfica que recorre, con una honestidad conmovedora, los momentos más determinantes en la vida de la autora: la enfermedad y adicción de su madre, la relación compleja con su padre, la tragedia de la inundación de La Plata en 2013, los vínculos amorosos que la desdibujaron y aquellos que la ayudaron a reconstruirse, así como los procesos internos que la llevaron a renacer emocionalmente. No es simplemente un libro de memorias, sino un testimonio de resiliencia y transformación.
La manera en que está escrito me resultó muy cercana. Es como escuchar a alguien que decide contarte su vida mirándote a los ojos. Utiliza un lenguaje sencillo, pero cargado de emoción. No necesita adornos excesivos para transmitir profundidad. Hay muchas preguntas que invitan a reflexionar y a mirarse hacia dentro, lo que hace que la lectura sea también un ejercicio personal.
Cada capítulo aborda una etapa o aprendizaje distinto. El duelo, la aceptación, los patrones afectivos que repetimos sin darnos cuenta, la importancia de la amistad, el valor del amor sano, la fuerza de voluntad como motor para seguir adelante. Aunque son historias independientes, todas se conectan en un mismo mensaje: incluso en los momentos más oscuros existe la posibilidad de crecer y resignificar lo vivido.
Me gustaron especialmente las metáforas que utiliza, como la flor de loto que florece en el lodo o la montaña rusa como imagen de la vida. Son imágenes que ayudan a entender lo que ella siente y, al mismo tiempo, lo que muchos hemos sentido alguna vez.
En varios momentos me vi reflejada, incluso en situaciones distintas a las mías, porque al final habla de algo universal: crecer a partir de las heridas. Lo recomendaría a quienes estén atravesando un proceso personal, a quienes hayan perdido algo o a alguien, o simplemente a quienes necesiten recordar que después del lodo también se puede florecer.
La autora expone diferentes experiencias, sin un orden específico en tiempo o espacio, y sin un objetivo en particular. Sino que busca liberar sus vivencias, reflexionar sobre ellas, y hacerte parte del relato al dirigirse específicamente al lector con afirmaciones y/o preguntas.
Con una clara narración, nos pone en contexto mediante disparadores como una pregunta, o una afirmación prematura para luego modificar esa afirmación a lo aprendido mientras transcurre el relato, por lo que muchas veces parece dejar una moraleja para sí misma, pero que también puede hacer partícipe al lector si compartió la misma experiencia. Es por ello que subrayé varias partes con las que me sentía identificada, cómoda, y porque la narración me gustó muchísimo. Lo lindo de este libro es que ese subrayado puede cambiar demasiado dependiendo del lector.
Justamente, al ser una narración propia de la autora, pueden surgir desconexiones con los relatos, pero como lectora nunca me sentí ajena o perdida, sino que supo manejar muy bien el contexto y lo que buscaba transmitir con cada uno de los títulos, encerrando así una reflexión, una experiencia, o una moraleja en cada uno de ellos.
Para ser un género al que no recurro, resultó ser una muy grata experiencia. A veces, me daba la misma sensación que cuando leo poesía, en donde el autor o autora busca reflexionar o expresar lo que lleva tan profundamente dentro.
En este libro corto, pero muy sentido, nos encontramos con diferentes relatos personales de la vida de la autora donde nos muestra el poder de la resiliencia, la fuerza de voluntad, el amor propio y los vínculos que vienen a dejarnos alguna enseñanza aunque a veces no sean las mejores.
Con una forma de escribir muy cercana nos comparte la montaña rusa de emociones que puede ser la vida, con sus altos y sus bajos momentos, pero creo que es un rayo de esperanza para los que hayan o estén atravesando por lo mismo, que sepan que se puede salir adelante.
Cada relato empieza con una bella ilustración que nos da el pie para intuir con que nos podemos encontrar. Amé esos dibujos, son muy lindos 😍. Mi favorita fue la de la palomita porque tuve experiencias similares a las que contó cuando era chica, pero de grande tuve la satisfacción de ver sobrevivir a los pichoncitos, y adultos, que caían en mis manos.
Son relatos que te hacen reflexionar y te dejan un lindo mensaje, se puede decir que es una lectura que busca ayudar a otros en las mismas situaciones.
💭 Lo que más me ha gustado: Este libro no solo se lee, se siente. Cada relato es como asomarse a un diario íntimo escrito desde la sinceridad más absoluta. Es imposible no verse reflejada en alguna de sus páginas, en alguna emoción, en alguna herida o recuerdo 🌙 La conexión que logra con el lector es profunda y real: te hace sentir acompañada, comprendida, y te recuerda que incluso en los momentos más duros también se puede aprender, crecer y renacer 🌱 Melisa demuestra que no hace falta un libro largo para transmitir sentimientos intensos; con pocas páginas logra tocar fibras muy profundas 💫 📍 Mención especial: El relato “2 de abril de 2013” merece un lugar aparte… imposible no emocionarse 💔👣 🖤 Conclusión: Bajo cada huella no es solo un libro de relatos, es un aprendizaje, un abrazo al alma y una prueba de que compartir lo vivido también puede sanar 🫶 Un libro que deja marca… y huella 👣✨ 💌 Gracias a la autora por contar conmigo para esta colaboración y por compartir algo tan personal y real.
Este relato fue colaboración directa con la autora, los capítulos son pequeños y cada uno lleva consigo una imagen que están preciosas, se puede leer en una hora o menos.
Relato autobiografico de la autora en donde nos sumerge en sus vivencias, en su pasado, en cada paso que da, nos da a conocer el porque somos humanos, que cuando caemos podemos levantarnos, seguir adelante ante las adversidades y que cada cosa que hacemos deja huella en alguien así como ellos en nosotros.
Nos abre su corazón para decirnos como a pesar de la oscuridad nunca dejó que su corazón dejara de brillar, sus vínculos familiares, el como cuando estuvo a punto de rendirse dios siempre pone todo en su lugar y seguimos adelante.
Cada frase está bien puesta, cada opinión te llena de calidez el corazón y te hace ser empático con el ser humano, que a veces puedes perder los bienes, pero que mientras tú y los que amas estén completos siempre pueden iniciar de cero y ser resiliente, que hay personas bondadosas que nos darán la mano en nuestros momentos de caos y de tormenta, que amemos a los que tenemos cerca porque nunca sabremos cuando se irán y que disfrutemos cada cosa que hacemos.
Un relato que vale mucho la pena leer, de verdad que agradezco mucho a la autora de haberme elegido para colaborar con ella porque después de leer tanto thriller y horror, me dio un respiro, que cada detalle cuenta, lo recomiendo mucho y espero que le den una oportunidad.
Hay libros que no se leen, se sienten. Y este es uno de ellos.
A través de distintos relatos, la autora nos abre la puerta a su historia personal: la infancia, la adolescencia, la amistad, el amor… las heridas y también las cicatrices que hablan de superación. La imagen de la flor de loto que atraviesa el fango para florecer hacia la luz define muy bien lo que encontramos entre sus páginas.
Lo que más me ha gustado es lo fácil que resulta verse reflejada en algunos momentos. Hay pensamientos, emociones y situaciones con las que es imposible no conectar. Esa sensación de “esto también lo he vivido” convierte la lectura en algo íntimo y cercano.
No es solo un recorrido autobiográfico, es también un ejercicio de autoconocimiento y valentía. Un libro que habla de crecer, de caer y de volver a levantarse. De aceptar el pasado sin dejar que nos defina.
📚 La flor de loto, que hunde sus raíces en el fango y florece de cara al cielo, es la imagen que rescata Melisa Harris para retratarse en Bajo cada huella. Un recorrido autobiográfico de aprendizaje, superación y autoconocimiento, narrado con la sabiduría que da la experiencia de vida. La niñez, la adolescencia, la amistad y el amor confluyen en este relato, que muestra las cicatrices superadas a través de un camino con altibajos, propios de una montaña rusa.
🌱 Melissa nos abre su corazón para recordarnos que todos, en esta vida, tenemos nuestras propias mochilas. Recorremos adicciones, inundaciones,…tragedias desde las que empezar de cero. Pero también nos enseña que el dolor compartido, es más liviano de llevar. En definitiva, somos aquello que vivimos pero nosotros decidimos (con más o menos dolor) que hacemos y como seguimos adelante. Libro de superación y supervivencia en nuestra propia vida.
Es un libro de lectura corta pero muy profunda. Al ser de autobiografía, la escritora narra sus diferentes etapas de la vida, desde el dolor -capitulos como ''Dolor intransferible'' en que llega un momento de la vida a cuestionarnos el concepto de 'dolor'-; el apego - en ''La aprobación'' como un complejo de Electra-; asimismo temas como la superación - en ''La montaña rusa'' de los enfrentamientos que nos da la vida, como también en ''Una carrera para sanar'' sobre la busqueda de desafios y nuevos caminos-; el miedo -''2 de abril de 2013'' dedicado a las victimas de la inundación en La Plata-; la identidad; la amistad; el amor -''El arte de la obsesión'' como patrones...
Fue un viaje de emociones y que logro tocar mi corazón y disfrutar de la lectura.
Bajo la huella es una obra que cuenta con relatos autobiográficos de la autora. El libro abarca diversos temas como el amor, el dolor, las pérdidas y la resiliencia, entre otros, por lo que es imposible que no te interpele, ya que son situaciones que pueden atravesarnos a cualquiera de nosotros. Además, el lenguaje es sencillo y está cargado de sensibilidad, logrando transmitir todas aquellas experiencias que la autora atravesó, convirtiéndolas en aprendizajes. De esta manera, podemos conocer un poco más a la autora, así como también sus pensamientos y sentimientos. Es un libro que vale la pena leer y que tranquilamente se puede terminar en un día. Es ideal para leer sin apuros, conectar con cada relato y reflexionar. Disfruté mucho leerlo.
Bajo cada huella es el paso a paso de la autora por su niñez, juventud y adultez. Cada capítulo nos habla de alguna vivencia muy personal, sin la intención de dejarnos una enseñanza, sino simplemente de hablar, explicar y hacernos parte de los hechos que marcaron su vida.
Es un libro lleno de relatos cortos que abrigan el corazón. Varios de ellos me hicieron recordar situaciones de mi propia vida; cada huella de su pasado trajo a mi mente personas, penas y alegrías.
Es un libro muy bonito: una conversación entre nosotros, los lectores, y Melisa, sentados en el sofá de la sala de estar, tomando un cafecito con la estufa encendida.
He de admitir que nunca había leído una historia autobiográfica, pero a pesar de eso este libro me ha parecido muy profundo, aca podemos conocer a detalle determinadas vivencias de la autora, unas muy personales que te dejan con un nudo en la garganta de lo emocionales que se sienten, y otras con las que te puedes identificar sin duda (yo en lo personal hasta me llegue a sentir identificada en cierto momento). La pluma de la escritora es muy concisa, plasma muy bien lo que necesitas llevarte de esta historia asi como es un libro muy cortito que se lee muy rápido.
Sin duda, una lectura de las que hacía tiempo no leía. Me ha llegado muy profundo. La autora se ha abierto hacia el lector/a y cuenta situaciones muy íntimas vividas y eso se nota cuando lo lees.
Los relatos que más me han marcado y llegado al corazón son: la esperanza de lo imposible, la aprobacion, te doy mis alas, te enseño a volar y flor de loto.
Solo puedo decir Melisa, que no estás sola y que gracias por dar voz a lo que muchas personas viven a lo largo de sus vidas.