A partir de distintos viajes a los territorios del Sáhara Occidental, este libro construye un relato coral sobre la experiencia de exilio, dolor y resistencia que ha acompañado al pueblo saharaui en los cincuenta años transcurridos desde el abandono que sufrió por parte de España y la posterior invasión marroquí. En estas páginas, testigos y protagonistas de muchos de los incontables pequeños episodios de esta herida abierta en la historia contemporánea ponen rostro y palabras a la pérdida del hogar tras la Marcha Verde, a la guerra en el desierto, a la vida en los campamentos de refugiados y la incesante batalla por el reconocimiento y contra el olvido. Los despojados es un homenaje a la memoria y un retrato del presente de una causa que el mundo ha preferido ignorar, un saludo a la dignidad y la resiliencia de un pueblo que no ha renunciado a su identidad ni a su derecho a volver.
this book made me realize how lucky we are… while reading i had a lot of closely related memories coming back to my mind… for example, when i was 8 i wanted my mother to buy me a kinder egg but she told me we never can get exactly what we want… this is exactly what people from occidental sahara feel during its exile… they want to return to their main land but the bad man (king of morocco) doesnt allow them… terrible story hope they get well soon
“Los occidentales que aterrizan en los campamentos de refugiados vuelven desordenados y conmocionados tras conocer la crudísima realidad del desierto. Aunque, sobre todo, vuelven conmocionados tras descubrir que allí hay niños que necesitan comer a diario y que no saben como es el mundo fuera ni por qué están en Tinduf. Ninguno de los chicos de la casa sabe quién es Hassan, tampoco conocen a Ahmed ni saben que su hermano despareció para no volver. Aunque todos repiten como loros cosas sobre Argelia, Marruecos y el Sáhara Occidental, no entienden un mapa, ignoran como es una mina antipersona o por qué sus abuelos hablan tan poco de la guerra; tampoco saben que hace cincuenta años hubo una y que Tifariti es la capital de los territorios liberados. Son niños que pintan sus juegos en la arena, que se tiran piedras cuando se ponen brutos y que se acuestan de madrugada porque viven sin horarios. Aún tardarán unos años en saber que son refugiados, que España dejó tirados a sus abuelos y que ese sitio en el que viven era supuestamente, hace medio siglo, una solución temporal e improvisada hasta poder volver a sus tierras de origen. Ya sus padres y sus madres oyeron esa misma historia, porque nacieron en los campamentos. Los niños que ahora corretean son la segunda generación de refugiados y no conocen el olor de la playa ni el sentido de los relojes. Nunca seguirán las luces de los bares de madrugada.”
“Este problema es problema de España, principalmente porque fue quién inició el conflicto. Fue quien colonizó primero, en 1884, el Sáhara Occidental, y se inventó una región y unas fronteras donde antes no había nada más que desierto, nómadas, tuaregs, tribus y vidas desperdigadas sin Estado. Igual que Reino Unido incendió la península arábiga para desestabilizar al Imperio otomano durante la Primera Guerra Mundial, España conserva el pecado original de esta catástrofe.”
“La lectura de los despojados me recordó que no somos una causa aislada. Que el Sáhara Occidental no es un punto perdido en el mapa, sino parte de una cadena de injusticias que atraviesa todo el sur global. Y también me recordó que seguimos existiendo, que resistir no es solo un verbo, sino una forma de respirar.”
Me he quedado absolutamente conmovida con este libro. Es la primera toma de contacto que tengo ( de verdad) con el conflicto y creo que no podria ser mejor. Lo narra un periodista que hace varios viaje a los territorios ocupados, el primero de ellos dura 48 a Dajla, aunque tendría que haber durado 5 días. Lo deportan cuando saben que es periodista. El segundo, lo hace a campamentos saharauis.
Lo que más me ha gustado es como lo cuenta, no impone su opinión, su visión del conflicto, no habla en nombre de, sino que escucha, deja hablar, se nutre de lo que ve. Y yo, como lectora, acompaño y no veo una realidad a través de su prisma occidental, sino que veo con él.
Es poético, el lenguaje que utiliza, como narra. Te teletransporta con el, parece que eres tú quien está allí hablando con ellos. Es natural, familiar, duro, trágico, pero sobre todo un choque de realidad. España históricamente ha estado implicada de lleno en el conflicto saharaui, y, como muchos otros, a lo largo del tiempo, los ha abandonado. Fue nuestro gobierno quien controló y explotó las tierras, quien prometió darles un camino de auto expresión, y quien dejó via libre a Marruecos para que entrasen en el Sahara. Por lo tanto, es España, mas que ningun otro quien tiene intentar al menos, solucionar el asunto y devolver a los saharauis lo q es suyo.
Los despojados es una crónica de un viaje del autor al Sáhara Occidental, que entrelaza con una introducción al contexto histórico y actual. En ella, señala a los principales culpables de esta barbarie (España y Marruecos, arrimados a los Yankees) y da voz a los que sobreviven y resisten en esta tierra.